CIUDAD DE MÉXICO, 6 de mayo.- Una estatua es una conexión con la historia. Determinada comunidad ofrece el deseo de inmortalizar a sus ídolos para contribuir con diferentes tradiciones y arraigos que los identifique con su pasado.

El experto en estadística del Instituto de sicología de la Universidad del Trabajo en Sheffield, Inglaterra, Chris Stride, realizó junto al estudiante de posgrado Ffion Thomas la base de datos de estatuas de futbol en el mundo.

Son más de 350 efigies ubicadas en 56 países que honran a jugadores, directores y  aficionados.

Hay algunos casos anécdoticos e históricos como el cabezazo de Zinedine Zidane a Marco Materazzi en la final de Alemania 2006 que fue hecho por Abdel Abdessemed  para el Museo de Arte de Pompidou, en París, pero que debido a su triste recuerdo fue removido al Museo de Arte Moderno de Qatar.

Pelé es el futbolista que más estatuas tiene con seis. El 95 por ciento de las efigies fue realizado a partir de 1990 y más de la mitad en la última década.

El doctor en estadística de la Universidad de Sheffield, en Inglaterra, Chris Stride, acepta la llamada de Excélsior, contento por ver los frutos de un proyecto que inició en 2011.

  Es un hombre amable y relajado que bromea con las estatuas de Hugo Sánchez. Sucede que el Pentapichichi mexicano contribuye con tres de las 14 que se le cuentan a México, pero dos de ellas están en el techo de su casa en Cancún, siendo que no fueron hechas por consenso de una comunidad.

Creo que de igual forma valen. Son estatuas de un deportista, me encanta Hugo Sánchez  y ésas son un regalo de su madre según investigamos, por lo que creemos están bien.”

Los héroes del futbol fueron motivo de inquietud para Stride    puesto que el Reino Unido encabeza la lista de países con estatuas, al totalizar 80.

“Comenzamos simplemente mirando las estatuas en Inglaterra. Al principio era sólo estadístico pero después fue la incertidumbre de saber por qué estaban ahí y qué representaban para la gente.”

Para ello, con el tiempo creó el sitio www.sportingstatues.com  donde fue coleccionando fotografías y datos de las esculturas, entre ellas, 125 futbolistas anónimos como el que se encuentra en la entrada de la puerta uno del Estadio Azteca.

Los deportistas son muy importantes para las personas. Se necesita una gran cantidad de tiempo, dinero y esfuerzo para organizar el proyecto de una efigie. Descubrimos que al inaugurar un estadio, una estatua representa la identidad propia que se  está buscando.”

Chris Stride es partidario del Watford de la segunda división inglesa y notó que incluso países que no son tan ganadores en el futbol como China, Indonesia, India, Israel y Bolivia, han puesto empeño en construir estatuas.

“Los grandes momentos de los deportistas se incrustan en la memoria de la gente gracias a los medios de comunicación de una manera positiva. Es una forma de hacerle recordar a la afición momentos felices de sus vidas. La gente siempre preferirá una estatua del deportista por tenerlo en un concepto diferente al político, militar o al religioso”.

La primera estatua deportiva de la que se tiene conocimiento, según Stride, fue la de un futbolista anónimo en Copenhague,
Dinamarca, esculpida en 1903 y el Real Madrid fue el primer equipo en poner estatuas en su estadio haciendo honor a sus estrellas argentinas Sotero Aranguren y Alberto Machimbarrena, en 1925.