MADRID, 24 de marzo.- El Barcelona, con un triplete del argentino Lionel Messi, se llevó el clásico español  ante el Real Madrid, lo que le permite reengancharse en la lucha por el título de la Liga y sitúa al Atlético de Madrid como nuevo líder.

Los colchoneros, que vencieron previamente en Sevilla al Betis (0-2), encabezan la tabla con 70 puntos, igual que el Madrid, y el Barcelona es tercero con 69.

Fue un clásico de goles y múltiples ocasiones en ambas porterías. El primer golpe lo dio el Barça por medio de Andrés Iniesta al minuto siete, pero respondió el Madrid al ritmo del argentino Ángel Di María por la izquierda y sus centros que aprovechó Karim Benzema para remontar en dos jugadas rápidas (20’ y 24’).

El atacante francés tuvo varias oportunidades más, como una que le tapó Gerard Piqué cuando el balón parecía colarse en la portería, pero no pudo incrementar la cuenta.

Cuando el encuentro se acercaba al descanso apareció Messi para firmar el 2-2 tras una serie de recortes en el área y un disparo cruzado que dejó sin oportunidad al portero Diego López.

El Madrid tomó de nuevo la iniciativa con una polémica pena máxima por falta de Dani Alves sobre Cristiano Ronaldo. El portugués sumó el 3-2 al minuto 55 con un lanzamiento raso.

No tardó mucho en reaccionar el Barcelona, fabricando una escapada de Neymar que acabó en penalti y la expulsión de Sergio Ramos.

Messi cobró con acierto desde los once pasos (65’), firmó el 3-3 y dejó el partido a merced del cuadro de Gerardo Martino con superioridad numérica.

La circunstancia no la desaprovechó el Barça, aunque necesitó de otro penalti, en esta ocasión de Xabi Alonso sobre Iniesta, que materializó de nuevo Messi (84’), convirtiéndose en el máximo artillero de los clásicos al dejar atrás al legendario Alfredo di Stéfano.

Aunque no se rindió, no pudo el Real Madrid ya modificar la situación y se tuvo que conformar con el 3-4 ante un conjunto blaugrana que salió fortalecido y dispuesto a pelear por revalidar el título.

El guardameta Víctor Valdés adquirió protagonismo en su último clásico liguero, cerrándole la cortina a Benzema y a Gareth Bale, quien parecía darle el empate a los merengues de no ser por una gran atajada del catalán.

Al margen de los goles de Messi, otro de los que brilló en el accionar del Barça fue Andrés Iniesta, quien le dio pausa a la circulación del balón y fue ganándole terreno tanto a Xabi Alonso como a Luka Modric.

Los dirigidos por Carlo Ancelotti trataron de rescatar el empate en los últimos minutos, aunque la desesperación de Cristiano y la falta de espacios encontrados en la ofensiva frenaron sus aspiraciones.

Quien pasó desapercibido fue el brasileño Neymar, quien a pesar de no tener brillantes jugadas en el área rival colaboró para que a su equipo le marcaran uno de los penales de la noche. El seleccionado nacional de la canarinha salió de cambio al minuto  68 por Pedro Rodríguez.

La victoria le brinda oxígeno al Barça para mantenerse cerca del Atlético de Madrid y del Real en la lucha por el título de la Liga española.