GUANAJUATO, 7 de marzo.- La Capital Cervantina de América no le falló al Campeonato Mundial de Rallies (WRC), pues las miles de gargantas que aquí se reunieron gritaban tan fuerte como los motores que lucieron sus 300 caballos de fuerza frente a la afición mexicana, en la décimo primera edición de este rally.

La arrancada de ayer fue especial, toda vez que no fue polvo y tierra, a la mitad de la sierra, el escenario sobre el que se disputó la justa, sino los túneles y calles de la legendaria ciudad de Guanajuato, en los que Sébastien Ogier dio una cátedra de manejo para ganar la primera etapa y posicionarse como líder de la competencia.

La nueva normativa, que obliga al líder de la tabla a salir por delante de sus rivales, le dio el privilegio a Jari-Matti Latvala de ser el primero en encender los ánimos, sin embargo, esto actuó en su contra ya que los 53.7 segundos que hizo en el recorrido de un kilómetro por las resbalosas piedras de esta ciudad, sólo fueron suficientes para colocarlo en quinto, a ocho milésimas de su coequipero Ogier.

A pesar de la emotividad en la arrancada en Guanajuato ayer, lo cierto es que hasta el día de hoy, ya sobre las serpenteantes rutas de la sierra, se comenzarán a definir los rivales a vencer, aunque en el papel todo parece indicar que nuevamente serán los Polo R WRC los autos dominantes, toda vez que el año pasado fue el bólido de Ogier el que se llevó la victoria y ahora, comenzó ya el dominio junto con su coequipero Andreas Mikkelsen, quien se encuentra en tercero, separados por Ott Tännak, quien pilota un Ford Fiesta RS5 de la categoría preestelar WRC2, que quedó a dos milésimas del campeón.

El piloto mexicano Benito Guerra, quien debutó con el Ford Fiesta del equipo M-Sport, consiguió recorrer el tramo en 56 segundos colocándolo en el décimo tercer lugar detrás de su coequipero Robert Kubica.

Con esta arrancada en el centro de la ciudad de Guanajuato quedó demostrado que este rally, con sus diferentes puntos, está a la altura de las mejores sedes del mundo; la de México es la primera de seis fechas que se corren sobre terracerías. El campeonato viene  del asfalto en Montecarlo y el hielo de Suecia.