CIUDAD DE MÉXICO, 23 de enero.- México volverá a tener una presencia marginal en Juegos Olímpicos de Invierno. Sochi 2014 tendrá al esquiador Hubertus von Hohenlohe, luego de que ayer se cerraran los registros de atletas calificados.

Hohenlohe fue el único que logró su pase para las ediciones pasadas de Vancouver 2010, y  en Torino 2006 México no participó porque no se aceptó una invitación para él. Así, es el único atleta olímpico invernal en los últimos 12 años.

“Sería bonito tener un equipo más grande. Lo que pasa es que cada cuatro años los procesos clasificatorios son más difíciles, y si no logramos dar más apoyo a los deportes de invierno, va a ser complicado calificar a más gente”, señala Honhenlohe en conversación telefónica desde Austria.

“Los deportes de invierno son muy caros, habría que tener un proyecto a la par de eso para que los chavos viajen, tengan equipo y que no nos pase lo de ahora, que esperamos a un chavo que compite y vive en el extranjero o confiar en que Hohenlohe compita otro año”, afirma el entrenador Juan José Carlos, quien en 2010  desarrolló un proyecto en Utah que calificó a José Montiel a los Juegos Olímpicos de la Juventud.

Ése fue el último esfuerzo que tuvo resultados al instante, aunque no hubo continuidad. “Hubo trabajo posterior, pero tampoco logró nada. Lo que pasa es que es gente humilde que vive en Estados Unidos; pero no tiene medios”, justifica José Luis Aguilar, presidente de la Federación Mexicana de Deportes Invernales.

El directivo afirma que no tiene presupuesto de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) para desarrollar atletas, y que tampoco hay interés en el país: “Llevar un atleta lo tomo como lo que es: algo normal.”

Su razonamiento se basa en la falta de cultura y de condiciones geográficas. “No es una prioridad ni para el Comité Olímpico ni para Conade. Para que tengamos apoyo, primero hay que dar resultados”, sostiene.

En medio de ese círculo vicioso de requerir apoyo para dar resultados, Hohenlohe, calificado en slalom, critica el reparto económico. “Caes en la tentación de meterlo en deportes donde vas a sacar medallas, y en invierno ahora es difícil; pero la mitad del olimpismo es invierno. No digo que sea 1-1 el apoyo, pero sí meter una décima parte al invierno, y así habría resultados”, advierte.

Aguilar lanza otro pretexto: en México apenas hay dos mil personas que practican el deporte invernal. “Son pocos los que lo toman en serio como deporte de competencia.”

Lo cierto es que en la federación no hay programas ni planes para solicitar recursos. “Si se presentan buenos proyectos a la gente que toma decisiones, podríamos tener buen respaldo”, finaliza Carlos.