Briseida Acosta deja ir el oro; se queda con la plata
Acosta fue superior a sus rivales hasta que enfrentó a la rusa Olga Ivanova en la final; la taekwondoín peleó los puntos pero no le alcanzó para el campeonato
1 oro, una de plata y un bronce, las medallas de México en el Mundial
PUEBLA, 19 de julio.- Briseida Acosta pasó de la rudeza a la sensibilidad en segundos. La imponente peleadora mexicana que durante toda la jornada de ayer despedazó a sus rivales, se quebró en cuanto el tiempo de la final quedó agotado y la rusa Olga Ivanova se convertía en Campeona Mundial de más de 73 kilos.
Aún así, el objetivo estaba cumplido y la sinaloense se quedó con una digna plata para México en el Mundial de la especialidad. Primera medalla de las mujeres en este año y la número 59 desde que existen los Mundiales de este deporte (1973).
Acosta, de 19 años, dio al país la tercera medalla en este Mundial: un oro de Uriel Avigdor, una plata suya y un bronce de Damián Villa. El resultado significa que México iguala la actuación del Mundial de Beijing 2007, cuando también hubo ese número y color de preseas.
Acosta entró a la competencia como la tercera sembrada de la categoría más pesada para las damas. En primera ronda superó a la estadunidense Lashondra Rawls por 8-6; en octavos de final dejó tendida a la china Shu Yin Zhen por contundente 8-1. La superioridad fue tal que provocó la furia del entrenador asiático en contra de su peleadora.
La ronda de cuartos de final era el pase al podio. Y Acosta, imponente y contundente, superó 13-4 a la turca Cansel Deniz. En semifinales le tocó la serbia Ana Bajic y, con un auditorio atiborrado, la sinaloense hizo ver mal a la europea. Le ganó por 5-2, pero llevó todo el tiempo el ritmo del combate.
Antes, la rusa Ivanova había derrotado 13-12 a la francesa Anne-Caroline Graffe, quien era la sembrada uno. Todo quedó listo para la final y ahí el combate se decantó para la europea.
Fue una pelea por demás entretenida. Acosta comenzó con desventaja de 0-6, y en ese momento apareció en el combate. Aplicó lo que parecía una técnica efectiva sobre la cara de la rusa, fueron marcados tres puntos; pero el entrenador europeo pidió la revisión.
Los tres puntos mexicanos se desvanecieron, pues la imagen desnudó que el movimiento de cara de la europea fue para evadir la patada mexicana y no como consecuencia del golpe. Triste realidad para el público, golpe certero a la moral tricolor.
Acosta insistió, conectó una nueva patada de tres puntos, pero Ivanova no cedió. Golpes al cuerpo de la mexicana que pusieron la pizarra 8-3.
La local insistió con desesperación; luego perdió una nueva revisión que la hubiese puesto 8-6. Los últimos segundos se marcharon y México, que ha disputado 19 finales en la historia del Mundial, se quedó con la derrota.
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