La tercera fue la vencida; América está en la final del Clausura 2013
Después de dos fracasos en semifinales, Las Águilas se imponen a Monterrey con global de 4-3 y disputarán el título ante Cruz Azul o Santos
CIUDAD DE MÉXICO, 19 de mayo.- El actual América tiene algo especial, tal vez características que tienen los campeones. En su tercer intento logró superar la ronda de semifinales y después de seis años de no hacerlo buscará el campeonato en la Liga. Lo logró de una manera en la que no dio espacio a las dudas, en la que le dio brillo a su historia, al doblegar con jerarquía al Monterrey, al cual mandó a casa con un 2-1.
Para lograrlo, la estrategia de Miguel Herrera giró en torno a dos puntos: Como primera obligación hizo que sus jugadores cercaran las zonas por las que transitaba Humberto Suazo para que no conectara con Aldo de
Nigris y, como segunda, puso a sus defensas y mediocampistas a abastecer de balones a Christian Benítez o Raúl Jiménez con pelotazos lanzados desde cualquier zona.
Los Rayados tardaron en descifrar el parado americanista y recibieron tres avisos que no terminaron en gol por centímetros: dos de Jiménez (un cabezazo y un tiro potente) y uno de Sambueza. Cuando por fin lo lograron, fueron capaces de encimar y meter a su rivales dentro de su zona. Suazo se empezó a mover con más libertad, Jesús Corona lo acompañó en su aventura y De Nigris se salió de su zona; atrás, Zavala y Ayoví, les dieron el soporte que necesitaban hasta equilibrar el encuentro.
Después del festín amarillo el equipo visitante mandó un aviso tranquilizador, en una acción en la que el joven Corona se combinó con Suazo. El chileno, con la portería de frente, sacó un misil con la diestra, pero lo hizo sin buena dirección.
Los de casa, por su parte, se aferraron a su idea, se encomendaron a Benítez, a la inspiración de Jiménez y a su buena suerte.
En una descolgada llevada por Benítez e iniciada por Sambueza, el ecuatoriano acarreó el esférico desde la parte baja, lo llevó al borde del área grande rayada y cuando debió dar el pase al argentino ya no pudo hacerlo por una buena barrida de Corona.
En la complementaria, ante la necesidad de marcar al menos un gol, los Rayados asumieron más riesgos, empujaron a sus oponentes y crearon un par de opciones con remates de De Nigris y Leobardo López, pero también regalaron espacios que terminaron por pesarles.
Al 64’ Sambueza, quien estuvo más ocupado en defender, se cambió por un instante a la banda derecha y lo hizo para enseñarle el camino a los suyos. A perfil cambiado, el argentino se paseó por el área regiomontana y ahí José María Basanta, en el afán de detenerlo, le cometió un penal. Jiménez, con toda frialdad, puso el balón al costado derecho de Orozco.
No conformes y para no dejar dudas, los de casa marcaron un segundo tanto en una jugada extraordinaria en el minuto 82. Jiménez y Benítez se volvieron a combinar como en tantas tardes, el joven le dejó el esférico al Chucho y éste, con un riflazo de zurda, logró el 2-0. Monterrey ya no tuvo argumentos ni ideas. El 2-1 de De Nigris en la complementaria se dio demasiado tarde. El buen trabajo en la parte baja de las Águilas lo acabó. El pase a la final lo tenía en las manos.
Ahora las Águilas van por la supremacía de las Chivas que tiene 11 títulos.
Dedicatoria para sus detractores
Miguel Herrera, como sucedió en la víspera del partido de vuelta ante el Monterrey, volvió a cargar en contra de quienes deseaban ver a su América eliminado en la ronda de semifinales.
“A los que no les guste, ya estamos aquí (en la final). Esperemos estar el próximo fin festejando”, señaló.
El estratega, tranquilo y sin esos excesos que suele cometer durante las conferencias de prensa posteriores a los partidos, afirmó que esta vez se va complacido por el pase a la final, por cómo lo lograron sus muchachos.
“La verdad que hoy estoy muy contento y congratulado por lo que hacen los muchachos, no es el técnico quien llega a las finales, sino los muchachos y ellos se partieron el alma, así ha sido desde que llegué al equipo, han hecho tres torneos extraordinarios.”
En la que será su tercera final en su carrera, las dos anteriores con Rayados, el timonel dijo llegar igual de motivado que en las anteriores ocasiones: “Con la misma ilusión y con el mismo deseo de ser campeón”. No ve cambios en su forma de proceder ni de dirigir.
Entre los jugadores también existieron palabras dirigidas a las personas que tienen animadversión hacia el club. Rubens Sambueza, entre risas, dijo: “La van a ver para hacer fuerza para que no ganemos, todos sabemos que a este club lo odias o lo quieres, pero antes de pensar en eso hay que pensar en hacer bien las cosas dentro del terreno de juego”.
En lo personal, el argentino, a quien le cometieron el penal para el primer gol, destacó que se trata de una satisfacción “muy grande”. Lo ve como un premio al esfuerzo que se ha realizado durante toda la temporada y espera que puedan coronar toda su labor con un título el próximo domingo, en un juego que se llevará a cabo en el Azteca.
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