Mario Bergoglio, de Buenos Aires para todo el mundo
Antonio Dell’Olio, sacerdote que dirige una sección de Libera platica a Excélsior de su encuentro con el papa Francisco
ROMA, 15 de marzo.- Las sorpresas y la esperanza que recorrieron el mundo por la elección de Jorge Mario Bergoglio como sucesor de Pedro, alcanzaron también a la organización italiana “Libera, nombres y números contra las mafias”, una asociación que, pese a estar dirigida por dos sacerdotes, siempre ha estado alejada del Vaticano, pues así como son críticos con los gobernantes corruptos, también lo han llegado a ser con la alta jerarquía católica cuando ésta se ha alejado de los fieles.
Antonio Dell’Olio, sacerdote que dirige la parte internacional de Libera, expresó ayer su sentimiento al conocer, como todo el mundo, que el nuevo Papa era el arzobispo de Buenos Aires, a quien conoció hace tiempo en esa ciudad donde Libera comenzó su camino en América Latina para alargar las redes con diferentes organizaciones sociales.
“Cuando comenzamos a trabajar en América Latina, uno de los primeros lugares en visitar fue Argentina. Estando ahí pedí una entrevista con el arzobispo Bergoglio pues quería saber su opinión sobre lo que comenzaríamos a hacer”, narra Dell’Olio, quien en los próximos días viajará a México con un grupo de jóvenes italianos interesados en conocer la realidad mexicana, pero sobre todo para alargar las redes de ayuda entre organizaciones de Italia y otras de América Latina.
“Fue una entrevista larga y apasionada, donde quedé muy impresionado porque se notaba de inmediato su conocimiento de la sociedad argentina, de sus necesidades, de sus males, pero también de su pontencialidad”, cuenta en entrevista con Excélsior el sacerdote pugliese que no deja escapar todos los detalles de simplicidad que mostró Bergoglio, desde que salió el miércoles pasado al balcón.
“Las señales son importantes. Aquellas mostradas por el nuevo Pontífice ayer (miércoles) en la noche, desde la elección del nombre, hasta el saludo laico y simple del “buenas noches”, de la bendición solicitada al pueblo que tenía delante, al cual se ha inclinado devotamente y ha referido al simple título de obispo de Roma, estamos de frente a la promesa de un cambio”, dijo Dell’Olio quien nunca se ha ahorrado ninguna crítica al Vaticano.
“Libera, nombres y números contra las mafias”, es una organización que aglutina a más de mil 500 organizaciones en toda Italia en contra de la corrupción y la criminalidad, y que en 1995 lograron que los bienes confiscados a las mafias, fueran devueltos a la sociedad para proyectos concretos que les dieran trabajo en las mismas comunidades donde los ciudadanos eran explotados por los mafiosos.
Desde ese año, cada 21 de marzo organizan el Día de la Memoria, donde siempre, en una ciudad diferente de Italia, se reúnen los familiares de las víctimas para recordar a los muertos por la mafia.
Su modelo ha sido tan exitoso en Italia, que desde 2009, Libera Internazionale ha comenzado a trabajar en América Latina, donde México se ha convertido en uno de sus principales objetivos.
“Quedé impresionado de Bergoglio, de su conocimiento profundo de la sociedad argentina, de sus males y su potencialidad. Me impresionó su fuerza de denuncia ante fenómenos intolerables y difundidos como la corrupción, pero sobre cada cosa estaba su trato humano, su capacidad de escuchar y poner atención. Sobre todo su simplicidad.”
“Llegó a hablarme en dialecto piemontés. Después de ese encuentro, me sucedió escuchar de él tantísimas veces por las organizaciones con que Libera ha elegido hacerse acompañar en Argentina como Alameda, que es una organización laica que trabaja contra el trabajo exclavisante, denuncia el fenómeno de la trata de personas y de la corrupción y ha dado vida en el tiempo a una amplia oferta de iniciativas al servicio de las mujeres recuperadas por la trata y jóvenes que son arrancados de este tipo de trabajo forzado.”
“Bergoglio muchas veces se hizo presente para ayudar y para acompañar, sin pedir nunca nada a cambio, ojalá sea un ejemplo para toda la alta jerarquía que muchas veces se olvida que el principal objetivo es ayudar”.
Desenmascaran foto falsa
Ayer en las redes sociales una antigua foto en la que se ve al entonces cardenal Joseph Ratzinger saludando al Beato Juan Pablo II cuando ya era Pontífice junto a un obispo al que erradamente señalan como Jorge Bergoglio, hoy el papa Francisco.
La foto en cuestión –en blanco y negro- habría sido tomada en la década de los 80 y en ella no figura el entonces sacerdote Jorge Bergoglio. El tercer personaje es el cardenal Edouard Gagnon, un fallecido purpurado canadiense que fue presidente del Pontificio Consejo para la Familia hasta 1990 y en 1987 recibió la difícil tarea de buscar un acercamiento con la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (Lefebvristas).
El Purpurado falleció en el año 2007 y el papa Benedicto XVI lo recordó como un “pastor fiel que, con espíritu evangélico, consagró su vida al servicio de Cristo y su Iglesia”.
El papa Francisco fue elevado al ministerio episcopal en 1993 cuando Juan Pablo II lo nombró Obispo Auxiliar de Buenos Aires.
EL EDITOR RECOMIENDA




