La salud, el foco de Philips

La empresa traerá a México en los próximos meses diversos productos para ese sector

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01/10/2014 02:56 Paul Lara/ Enviado
Frans Van Houten CEO de Phillips. Foto: Especial
Frans Van Houten CEO de Phillips. Foto: Especial

EINDHOVEN, Holanda. 1 de octubre.- La primera aplicación se despliega en la tablet de Frans van Houten, y muestra la foto de un paciente holandés que padece cáncer,  junto a la cual aparece una alarma que señala que no ha tomado su medicamento, una gráfica con su ritmo cardiaco y un ultrasonido donde se observa un páncreas dañado.

Para el presidente y director ejecutivo de Philips a escala mundial (CEO, por sus siglas en inglés)  esta aplicación desarrollada por su equipo de investigación, es parte de una serie de productos innovadores que estarán llegando a México en los próximos meses, pues considera que este mercado es el más fuerte en América Latina en los temas de salud, y asegura que su industria hospitalaria en el sector privado es una de las mejores para invertir y vender productos.

"México es un gran país para crecer, para invertir y lo estaremos haciendo. Para nosotros las reformas estructurales son una gran oportunidad para crecer en temas de iluminación y salud. Estamos analizando qué innovaciones vamos a llevar al país en los próximos meses, y no lo duden, ahí estaremos", explica en entrevista con Excélsior desde el Evoluon, la sede donde Philips presenta sus tecnologías para los próximos años.

Van Houten camina entre stands que muestran escáners móviles para detectar enfermedades crónico degenerativas y padecimientos como el cáncer, la diabetes y la obesidad. Justo al pasar por un aparato de ultrasonido que puede desplegar imágenes al conectarse a una tablet, se detiene para responder efusivamente que no se descarta llevar a México un centro de innovación y desarrollo, o tal vez un centro de investigaciones, para fabricar tecnología destinada a la población de la región.

"Para competir en el mundo, y en México en temas de salud e iluminación con las nuevas divisiones de la compañía, necesitamos dar respuesta a las necesidades de la gente, buscar soluciones rápidas. Innovar es pasar a las oportunidades de nuevas tecnologías como las aplicaciones para la salud, productos que controlen los aparatos e iluminación en casa desde un dispositivo móvil, productos portables que ayuden a mantenernos sanos. Ése es el futuro de la compañía", asegura.

Al pasar por una pared donde se muestra en un video parte de la historia y evolución de Philips, señala un fonógrafo, que se transforma en un estéreo para el hogar con CD y casetera y enfatiza: "eso está muerto, no lo haremos más. El internet de las cosas es lo de hoy."

La evolución

Van Houten baja la mirada y toma un respiro para contestar que fue lo que sucedió, pues hace unos días dio a conocer que la compañía se dividía en dos sectores para impulsar sus finanzas: Health Tech e Iluminación.

"Entiendo la importancia de la decisión que se tomó, pero era el momento adecuado para que Philips emprenda el siguiente paso estratégico si quería mantenerse creciendo y evolucionando tecnológicamente. La división es la consecuencia lógica de décadas de mala gestión. No será fácil, pero seguir adelante no era una opción", dice con la voz baja.

Esta compañía, que inició su trabajo hace 120 años como fabricante de focos en una pequeña casa en el centro de Eindhoven, y que hoy cuenta con 112 mil trabajadores en todo el mundo, prevé costos de reestructuración por 50 millones de euros desde  2014 hasta  2016 con esta decisión.

"Sin embargo, esta nueva estructura generará un ahorro de costos de 100 millones de euros (128.46 millones de dólares) el próximo año y de otros 200 millones de euros en 2016. Se crearán dos empresas en el mercado, HealthTech y Lighting, y ambas utilizarán la marca Philips, cada una con su CEO, los cuales se están analizando", agrega Van Houten.

Vale la pena señalar que, según datos financieros de la compañía, el primer trimestre del año no comenzó muy bien.

Además de las ventas, los beneficios netos también fueron menores (137 millones de euros, frente a los 162 millones de euros del primer trimestre de 2013).

Si tenemos en cuenta las zonas geográficas, en Europa Occidental las ventas ascendieron a 1,328 millones de euros, uno por ciento menos que un año atrás.

En Norteamérica cayeron siete por ciento, hasta 1,530 millones y en otros mercados maduros bajaron cinco por ciento, hasta 450 millones de euros, de acuerdo con datos de la firma.

 

Mejores en aplicaciones

La primera expresión de confianza se refleja en Hans de Jong, CEO Philips en Benelux, cuando se le pregunta si en la apuesta para crear dispositivos para monitorear la salud, no le llevan ventaja a la compañía algunas tecnológicas como Google, Apple, Samsung, Sony, Motorola o LG, entre otras.

"Nuestras apps son más robustas y, por el contrario, con algunas tenemos alianzas para trabajar y llevar nuestros desarrollos a sus dispositivos, como con Apple. Con Google temas también de infraestructura de nube. Trabajamos conjuntamente, y nuestros dispositivos van enfocados a otro sector, en el tema de la salud", asegura en entrevista.

Respecto a los trabajos conjuntos con los gobiernos, asegura que con el mexicano hay una buena relación, pues han ganado varias licitaciones para cambiar focos ahorradores en los próximos meses, sector en el que buscarán seguir participando, aprovechando la Reforma Energética, enfocándose en temas de iluminación.

"En el tema de salud, estamos muy interesados en acercarnos a las autoridades para llevar nuestros desarrollos a los hospitales públicos. México es un país cuya clase media está creciendo, hay consumo, y uno de los sectores a los que se enfocarán muchas compañías es al de mejorar la condición física y mental de la gente, y ahí vemos cabida", explica el CEO de Philips.

De Jong asegura que parte del plan es que en los próximos años la gente deje de ver a los dispositivos y las aplicaciones para la salud y la iluminación como un mero gadget, y sepan que serán parte de la vida cotidiana.

"La gente debe aprender a ahorrar energía, a ver que la luz en diferentes colores ayuda inclusive a la salud (...), además apostaremos, claro, al Internet de las Cosas", agregó.

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Un huélum que erizaba la piel

La de ayer fue una marcha distinta. Sin encapuchados, sin bombas molotov ni cohetones... sin la basura que dejan al paso.

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Pascal Beltrán del Río 01/10/2014 02:47
Un huélum que erizaba la piel

Llevo años de ver pasar manifestaciones desde la ventana de mi oficina. Las he visto grandes y pequeñas. La de ayer, lo supe muy pronto, era digna de hacerse notar. Y hacer historia.

No era solamente el gran número de participantes. Era, sobre todo, su calidad.

Durante las cerca de tres horas que pasaron los estudiantes por la Esquina de la Información, en Paseo de la Reforma y Bucareli, no escuché una sola mentada de madre. No vi una sola pinta en los alrededores. No supe de un solo negocio saqueado.

La de ayer fue una marcha distinta. Sin encapuchados, sin bombas molotov ni cohetones ni resorteras, sin camiones de acarreados, sin la basura que suelen dejar a su paso los manifestantes.

Chavos muy jóvenes, ordenados por escuela, credencial en mano. No puedo hablar por ellos, pero se veían absolutamente convencidos de la necesidad de estar ahí, en la calle.

Tampoco puedo juzgar sus demandas. No alcanzo a ver las implicaciones de los cambios que provocaron la protesta.

Lo que puedo decir, sin titubeo alguno, es que la actitud que mostraron ayer los miles de politécnicos que salieron a marchar fue impecable, ciudadana, ejemplar.

Hace rato que no veía una protesta en la que los mirones se involucraran, alentaran.

La llegada de la manifestación ocurrió a la hora en que había salido a comer. Cuando iba de regreso a la redacción, el entronque estaba cerrado.

Los estudiantes estaban sentados en la calle, reunidos en grupos. Algunos volteaban hacia la megapantalla de Excélsior Televisión y al ver que la cámara los tomaba, aplaudían.

Una de las primeras cosas que me llamó la atención fue la ausencia de policía en la calle. Era obvio que no hacía falta.

Otra ausencia fue la de las viejas y gastadas consignas de las marchas. Esas fueron sustituidas por otras, frescas e ingeniosas.

Era una marea guinda que, de cuando en cuando, estallaba en un huélum ensordecedor, que erizaba la piel.

Pasadas las seis de la tarde, ocurrió algo a lo que sólo se puede regatear el calificativo de histórico si uno es muy mezquino.

Desde un templete instalado frente al emblemático Reloj Chino de Bucareli, Miguel Ángel Osorio Chong salió a dialogar con los manifestantes.

¿Cuándo se ha visto que una marcha multitudinaria pueda tener un diálogo en plena calle, civilizado, con el responsable de la política interna del país?

¿Podría haber dialogado así Luis Echeverría con el Consejo Nacional de Huelga en 1968?

¿Hubiera salido de su despacho Mario Moya Palencia para calmar de esa manera los ánimos en 1971?

¿Lo hubiera hecho Manuel Bartlett —transformado hoy en figura de la izquierda— con el Consejo Estudiantil Universitario en 1987?

¿Alguno de ellos se hubiera atrevido a leer el pliego petitorio de los estudiantes desde un templete, como lo hizo ayer Osorio Chong?

Quizá debieron hacerlo.

Debajo del México bronco, que supura resentimiento por las heridas, hay un México ciudadano que no confunde la protesta con la descortesía, que no revuelve el diálogo con la claudicación.

Ayer ese último México se dejó sentir. Limpio, como el cielo de la ciudad.

 

“¿Cómo que la fiesta de Peña? No ma…”

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Francisco Garfias 01/10/2014 02:42
“¿Cómo que la fiesta de Peña? No ma…”

Vimos ayer en avenida Reforma el tamaño de la manifestación de los estudiantes del Politécnico. Nos acordamos de la vieja consigna de “somos un chingo y seremos más”.

Permanecimos parados más de media hora en la esquina de la importante arteria y la calle de París. Pasaba un contingente tras otro. No alcanzamos a ver la vanguardia. Mucho menos la retaguardia. Pero no hay duda de que eran “un chingo”.

Miles y miles de jóvenes, acompañados por pequeños contingentes solidarios de la UNAM, resueltos a impedir la aprobación del reglamento interno que, según ellos, empobrece los contenidos académicos del Instituto, recorta el personal académico y los degrada de ingenieros a técnicos.

Los repetidos ¡huéluuum¡ se acompañaban de otras consignas. La villana favorita era Yoloxóchitl Bustamante, directora del IPN. Su destitución es el punto diez del pliego petitorio que entregaron en la mano a Miguel Osorio Chong, secretario de Gobernación. En corto nos dicen que las horas de Bustamante están contadas.

  •  El gobierno federal reaccionó ante la magnitud de la manifestación. Sabe que no hay nada más inflamable que jóvenes descontentos. El mismísimo Osorio salió a la calle a dialogar con ellos.

Les ofreció tener respuesta a su decálogo de peticiones “en media hora”. Los jóvenes se entusiasmaron. Una respuesta en 30 minutos no la esperaban. “Síiiii, ahorita…”, gritaban ante el sorpresivo compromiso del titular de Gobernación.

Pero sus líderes matizaron ese entusiasmo. “No vamos a aceptar respuestas al vapor”, se escuchó en el improvisado sonido local.

Al final se quedó en que Osorio daría respuesta a cada uno de los diez puntos del pliego el viernes tres de octubre.

  •  La proximidad del 2 de octubre inquieta a más de uno. Es fecha emblema de represión. Se cumplen 46 años de la matanza de Tlaltelolco, la trágica efeméride aparece en el calendario al final de un mes de septiembre muy negro para los derechos humanos.

Están los asesinatos de tres normalistas de Ayotzinapa, en Iguala; la muerte de tres personas en el ataque al camión del equipo Avispones de Chilpancingo. Pero también las ejecuciones sumarias de supuestos delincuentes en Tlatlaya, la CNTE en pie de lucha; y la efervescencia estudiantil.

“El coctel es explosivo, se me ponen los pelos de punta”, nos dice Manuel Granados, presidente de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa.

  •  “¿Cómo que la fiesta de Peña? No mames…”, reclamó Miguel Barbosa, presidente de la Mesa Directiva del Senado, al término de la inauguración del seminario sobre Federalismo, celebrado ayer en la Cámara alta, sin la anunciada presencia del Presidente de la República.

Tampoco hicieron acto de presencia 44 senadores del PAN y del PT inconformes con el formato protocolario del evento; y 12 gobernadores que, ante la ausencia del primer mandatario, prefirieron quedarse en sus entidades.

El reclamo del perredista tenía que ver con el título, ayer, de este espacio: “Se le cae al PRD su homenaje al Presidente”. Era la crónica de una visita frustrada al Senado —la de Peña— por una mala operación a la hora de planchar el formato del evento.

Ya es de todos sabido que a los panistas les negaron la posibilidad de que Javier Corral hablara en ese evento. El senador es demasiado crítico para la sensibilidad de Los Pinos.

En su lugar, el presidente envió a Miguel Osorio Chong. Eso llevó a Acción Nacional a ausentarse del evento. Los del PT los acompañaron en esa decisión, por considerar que se trataba de la sumisión del Poder Legislativo al Poder Ejecutivo.

Barbosa cumplía ayer 55 años. Las ausencias no le quitaron la sonrisa. “Qué bonita fiesta te armaste”, comentó el gobernador Malova, de Sinaloa.

Después de todo, allí estuvieron, además de Osorio, el presidente de la Suprema Corte, Juan Silva Meza; el jefe de Gobierno del DF, Miguel Mancera; 19 gobernadores y muchos representantes de poderes locales.

  •  Nos llamó la atención la presencia de dos gobernadores del PAN: Miguel Márquez Márquez, Guanajuato, y Rafael Moreno Valle, Puebla. Contradecía la decisión de la bancada azul.

Nos acercamos a este último para preguntarle por los motivos de su presencia en el seminario. “Yo sí pedí permiso. Hablé con Preciado y con Madero. Les expliqué que soy parte de esta iniciativa (de inaugurar el Patio del Federalismo). Data de cuando yo era presidente de la Conago, pero hasta ahora se concretó.

“Yo no podía fallar…”, explicó.

  •  Mientras el reportero hablaba con Moreno Valle se acercó la priista Lucero Saldaña. La senadora sacó a relucir su infumable lambisconería. No sólo interrumpió la charla que teníamos con el gobernador poblano, sino que lo cogió del brazo y lo obligó a darnos la espalda. Pensó que se incomodaba con preguntas a un gobernador que ni es de su partido.

Cuestionamos su actitud de queda bien. ¿Por qué no nos deja platicar?, preguntamos, desconcertados. “Yo no puedo quedar delante del gobernador”, respondió, sin más.

Moreno Valle, efectivamente, se incomodó, pero por otros motivos. Sabía que nos había dejado con la palabra en la boca.

Saldaña quiso alargar su plática con él. El gobernador ya no la peló. Se concentró en responder las preguntas del reportero, mientras caminaba hacia la salida.

La señora Saldaña no entiende que su calidad de senadora no le da carta blanca para andar de metiche donde no la llaman.

Entre los gobernadores que no asistieron a la fallida “fiesta de Peña” están Ángel Aguirre, Guerrero; Eruviel Ávila, Estado de México; Javier Duarte, Veracruz; Fernando Toranzo, San Luis Potosí; Guillermo Padrés, Sonora; Francisco Kiko Vega de Lamadrid, Baja California; Marcos Covarrubias, Baja California Sur; Salvador Jara, Michoacán, y Mario Anguiano, Colima.

  •  Lo perfilamos el sábado. Se cumplió ayer. Gustavo Madero pidió licencia ante la Comisión Permanente como jefe nacional del PAN. Va por una diputación federal. Quiere ser coordinador parlamentario del grupo blanquiazul en la próxima Legislatura.

El margen lo tiene. Nada le impide regresar a la presidencia del PAN, autonombrarse jefe de la bancada y regresar a San Lázaro.

Ricardo Anaya Cortés rindió ayer mismo protesta como jefe nacional de ese partido. Le corresponde el cargo por estatutos. Era el secretario general del partido. Es de las jóvenes promesas del PAN. Tiene apenas 35 años y mucho futuro por delante si no despega los pies de la tierra.

El maderista de Chihuahua, Fernando Álvarez Monje, sustituye a Anaya como número dos del PAN.

                www.elarsenal.net

                http://panchogarfias.blogspot.com

 

Tierra Caliente y la teoría del caos

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Jorge Fernández Menéndez 01/10/2014 02:38
Tierra Caliente y la teoría del caos

La agenda de la violencia estalló esta semana: las 22 muertes de Tlatlaya se dieron hace meses atrás, pero hicieron eclosión en estos días; Guerrero y sobre todo la Tierra Caliente, muy cerca de las fronteras de Tlatlaya, sigue con su colección de enfrentamientos violentos, asesinatos y dislates políticos; los normalistas de Ayotzinapa son parte de un movimiento, también violento, que puede confluir con otros que se dan en estos días en la capital del país, como el de los estudiantes del IPN. El escenario puede ser regional pero puede contaminar —lo hace— lo nacional.

Es mucho lo que hay que ver. Por supuesto que hay que partir de las medidas más urgentes: ¿qué hacer con un gobierno prescindente como el de Guerrero cuando en los hechos ya se ha entrado en la etapa electoral?, ¿cómo hacer justicia en el caso Tlaltlaya sin hacer escarnio de la labor de las Fuerzas Armadas?, ¿qué hacer con una Comisión Nacional de los Derechos Humanos en pleno proceso de sucesión, que se torna selectiva y hasta sospechosa en sus recomendaciones?, ¿cómo frenar un movimiento como el de la Normal de Ayotzinapa, marcado por la violencia, sin violar la ley? Y las preguntas podrían continuar.

Por lo pronto queda claro que el gobierno de Guerrero no puede ni con ésta ni con muchas otras situaciones. Si hace un año las tormentas Ingrid y Manuel no fueron suficientes para que el gobernador y su equipo abandonaran la fiesta que habían organizado en Chilpancingo con motivo del Grito, ahora los enfrentamientos y balaceras en Iguala no alcanzaron para que el alcalde José Luis Abarca, que tiene bajo su mando a la policía municipal, que generó esas balaceras, se diera por enterado mientras disfrutaba de una fiesta salsera para celebrar el informe de su esposa en el DIF local. Tan estrecho es su control en el municipio que simplemente adujo que, como estaba cansado del baile, se fue a su casa a dormir y nadie le informó lo que estaba sucediendo en su municipio.

Sin embargo, el problema con el alcalde de Iguala es otro, aunque abrume su desidia: son las acusaciones de que su esposa es la hermana del líder del grupo criminal Guerreros Unidos y de las propias relaciones de Abarca con esa misma organización, una relación que, dicen los denunciantes, explica la repentina y boyante situación económica del alcalde, que fue, por cierto, uno de los mayores contribuyentes a la campaña del gobernador Aguirre.

No lejos de Iguala, en la misma región de Tierra Caliente, está Teloloapan, uno de los municipios más castigados por la violencia política. Y más adelante Arcelia, que se ha convertido en el centro de operación de muchos grupos criminales, pero sobre todo de Guerreros Unidos y Los Rojos. Desde Arcelia se dirigieron los secuestros en Valle de Bravo, y todo el sur del Estado de México, y en estos días los enfrentamientos entre criminales y fuerzas de seguridad federales han sido constantes en la zona. Tlaltlaya, por cierto, es un paso obligado para trasladarse de Arcelia hacia la zona de Valle de Bravo. Ahí operaban parte de los grupos que trabajaban en el Estado de México.

Toda la teoría del caos explica cómo un movimiento, un factor considerado intrascendente en una lógica mucho más amplia, puede modificar el escenario y las condiciones. En este caso cómo en la lógica de la desestabilización y la violencia, un elemento se convierte en catalizador de muchos otros y en este caso cómo la gobernabilidad perdida influye mucho más allá de las fronteras de un gobierno local.

Es injustificable que se fusile a delincuentes que están siendo perseguidos y los responsables deben ser castigados, pero también se tiene que asumir que esos delincuentes estaban asolando a la ciudadanía de toda una región del país y las únicas fuerzas para perseguirlos eran las militares, ante la ausencia de fuerzas policiales locales con un mínimo de eficiencia y honestidad. Y el Ejército no es la policía. Es inaceptable que haya grupos como los de Ayotzinapa que hacen del secuestro y la violencia su forma de vida (qué mejor ejemplo que su acción del lunes, cuando para protestar por la represión decidieron incendiar ¡una biblioteca!) pero es menos aceptable aún que la policía los ataque con armas de fuego en lugar de detenerlos. Es inaceptables que haya grupos tipo comando operando en ciudades y pueblos, pero es explicable que existan y tengan tanta impunidad cuando las autoridades locales están involucradas hasta familiarmente con sus líderes.

No se trata de errores o de malos manejos políticos, ni siquiera de simple ineptitud: lo que está sucediendo en buena parte de Guerrero es la demostración de un mal estructural: es el fracaso de las instituciones del Estado para garantizar paz, seguridad personal y jurídica y gobernabilidad. Guerrero y sobre todo  Tierra Caliente, se han convertido en un foco de inestabilidad que incendia lo local pero irradia también lo regional y lo nacional.

 

Osorio ataja a los estudiantes en su territorio

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Leo Zuckermann 01/10/2014 02:34
Osorio ataja a los estudiantes en su territorio

“Inédito” es un adjetivo que le encanta a los periodistas. Es la palabra que los susodichos más utilizaron ayer en sus cuentas de Twitter para describir la imagen de Miguel Ángel Osorio Chong saliendo de sus oficinas del Palacio de Cobián para reunirse, sobre la avenida Bucareli, con los estudiantes del Instituto Politécnico Nacional (IPN). “Inédito”, aseguraban, que el secretario de Gobernación atendiera a los manifestantes en su propio terreno. Creo que el adjetivo se justifica: es algo nuevo ver a un miembro de un gabinete presidencial de un gobierno priista haciendo esto. La pregunta es por qué lo hizo Osorio.

Me parece que en la decisión del gobierno —incluyendo al presidente Peña que me imagino dio luz verde a su secretario de que bajara a reunirse con los estudiantes— pesó mucho la sombra del 68. No es gratuito que mañana se cumplan 46 años de la matanza de estudiantes en Tlatelolco por parte de un gobierno que nunca quiso atender las demandas de los universitarios. Fue la cerrazón del régimen la que derivó en una represión que a la postre detonó la democratización del sistema político mexicano. Me parece que el gobierno de Peña Nieto quería mandar el mensaje exactamente contrario al gobierno de Díaz Ordaz: que ellos sí están dispuestos a reconocer el movimiento estudiantil y negociar sus demandas. “En este México de hoy existe apertura, no cerrazón como en el pasado”, fue la señal trasmitida.

También, creo, pesó el trauma que sufrió Peña y su equipo durante la campaña presidencial de 2012 por el movimiento estudiantil #YoSoy132. Recordemos que durante la visita del entonces candidato presidencial a la Universidad Iberoamericana se generó un desencuentro con los estudiantes que fue criticado y repudiado por varios personajes del PRI. Rápidamente salió el dinosaurio a relucir. Y esto eventualmente generó el citado movimiento que sí tuvo un efecto contrario para Peña: le restó algunos puntos en las encuestas. El movimiento #YoSoy132 fue, quizás, el momento más crítico de su campaña. Se demostró, una vez más, que los universitarios pueden ser una piedra en el zapato para los priistas. Ayer, con el propósito de que el movimiento politécnico no siguiera creciendo y recibiendo adhesiones de otras universidades, Osorio los atajó en su propio terreno.

Bien, en este sentido, por el secretario de Gobernación. Pero esto le generará un problema al gobierno: el efecto demostración. Se multiplicará la cola de manifestantes frente a Bucareli exigiendo exactamente lo mismo: que baje Osorio a su propio terreno a negociar sus demandas. Ya se estarán organizando todo tipo de protestas viendo el éxito tan rápido que tuvieron los politécnicos.

Lo que me lleva al siguiente punto: va a ser muy importante ver qué sí acepta el gobierno del largo pliego petitorio de los estudiantes. Hay demandas sensatas como echar para atrás el Nuevo Reglamento del IPN que, según entiendo, sí tenía algunos aspectos absurdos que creaban incertidumbre para los alumnos. Hay otras demandas que son fácilmente atendibles como la de revisar los planes académicos futuros y actuales. Hay otras francamente etéreas, difíciles de aterrizar, como democratizar el proceso de elección de los directivos. Supuestamente quieren que participen los estudiantes, docentes y administrativos en dicho proceso. ¿Qué tanto se pueden elegir a los responsables de dirigir una institución académica por voto popular? Imagine usted el ejercicio de populismo en que podría derivar una propuesta de este tipo.

Pero la demanda más importante es la destitución de la directora general del IPN, Yoloxóchitl Bustamante. ¿Le entregará el gobierno de Peña su cabeza en charola de plata a los estudiantes? Si no lo hace, corre el riesgo de que el movimiento no se desmovilice y sigan las protestas. Y si lo hace, pues manda la señal de que un alto servidor público puede caer rápidamente si un grupo de manifestantes así lo solicita. Esto sería particularmente grave para los altos directivos de las universidades públicas. El mensaje es: “Los estudiantes te pueden tirar”. Luego entonces, mejor apapacharlos para tenerlos bien contentos. Como sucede en la Universidad de la Ciudad de México. Y ya vimos el gran fracaso académico de ésta. Académicamente es una locura tener rectores populistas que no toman decisiones difíciles para no disgustar a los alumnos. En este sentido, menuda decisión tiene el gobierno de Peña de si entrega o no la cabeza de Bustamante.

Twitter: @leozuckermann

 

Lejos de ti

El torvo y confuso incidente de Tlatlaya, sucedió el último día de junio; nos enteramos de él la última semana de septiembre...

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Félix Cortés Camarillo 01/10/2014 02:32
Lejos de ti

Una de las más importantes decisiones de política exterior mexicana fue anunciada hace una semana en el pleno de la Organización de Naciones Unidas: Enrique Peña Nieto anunció sorpresivamente la decisión de aportar tropas mexicanas a la nebulosa acción común de fortalecer la paz en los países árabes apoyando al gobierno de Estados Unidos.

No es un fenómeno nuevo. Los supremos gobernantes de nuestro país nos tienen acostumbrados a que nos enteremos de las decisiones importantes de nuestros presidentes se publiquen primero en el Financial Times o el Wall Street Journal. Así lo hicieron Zedillo, Fox, Salinas o Calderón. En el teatro griego los coturnos eran plataformas en los zapatos para elevar la estatura, y persona era un magnavoz dentro de una máscara que hacía más fuerte el volumen de lo dicho. Ergo, lo importante no es lo que se dice sino quien lo escucha. Necesitamos, pues, trompetas de Jericó.

El torvo y confuso incidente de Tlatlaya, Estado de México, sucedió el último día de junio; nos enteramos de él la última semana de septiembre. Una veintena de supuestos delincuentes se enfrentó a balazos con soldados mexicanos. Murieron los malosos, casi todos. Cuando uno decide dedicarse a la delincuencia armada y violenta, sabe que una de las más probables opciones de su futuro es morir. O matar. Eso lo saben también los mexicanos pueblo-pueblo, a los que la carencia de opciones educativas y de trabajo les llevó a enlistarse en las Fuerzas Armadas del país. El único empleo a la mano, sin una paga digna todavía, por cierto. Seguramente la Comisión Nacional de los Derechos Humanos sigue buscando criminalizar a los soldados, cuando nunca ha procurado defender los derechos humanos de los verdes, asesinados con frecuencia.

Pero la gente olvida la manera en que nos enteramos de este asunto.

Fueron la agencia noticiosa AP y la norteamericana revista elitista Esquire las que nos desvelaron la historia. Ni uno solo de los medios de información que trabajan en el Estado de México, en la región, en el país, supo de los muertos. Que se lo buscaron y se lo merecían es otro asunto. Lo que no puede ni debe hacerse es ocultar la realidad. La versión oficial fue, justamente, la del enfrentamiento. Pudo ser; la idea es perfectamente lógica y no sería la primera vez en México en que los soldados matan delincuentes y los delincuentes matan soldados. La vida es así.

Pero yo me pegunto: ¿por qué tenemos que enterarnos de lo que nos pasa por medios externos? Generalmente, los periodistas gringos no son muy versados en nuestra realidad y cargan con un bagaje de prejuicios lamentables. Esos elementos hacen que la información nos llegue sesgada. Tan sesgada como acomodar los cuerpos de los malhechores muertos en Tlatlaya para que parecieran los cadáveres de la noche de San Valentín en Chicago.

Me consta que ver a mi país desde la lejanía del extranjero es una herramienta adecuada para ver mejor. Cerrar los ojos ante lo que pasa es otra cosa. Dicen que el avestruz clava el pico en la arena para ignorar el peligro. Todo el mundo sabe que, al hacer eso, el avestruz deja el culo al aire.

 

Osorio: su ¡huélum!

El titular de la Segob, sin saco, en mangas de camisa, les prometía a los manifestantes que sí puede “haber de otra”.

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Yuriria Sierra 01/10/2014 02:28
Osorio:  su ¡huélum!

Se la rifó. Ayer por la tarde-noche, el secretario de Gobernación se la rifó, sorprendió y, dicho con todas sus letras, salió no sólo airoso, sino victorioso con su estrategia. Hizo lo que ningún secretario de Gobernación había hecho en la historia reciente del país. Poco más de 30 mil estudiantes del Instituto Politécnico Nacional llegaron (tras seis días de protestas y marchas) a las afueras de la Segob y sí, las puertas de Bucareli se abrieron. Y por ellas salió el mismísimo encargado de la política interior de este país. “En 30 minutos lo resolvemos”, dijo Osorio antes de dar lectura, él mismo, al pliego petitorio de los estudiantes. Y lo inesperado: se llevó los aplausos de los “burros blancos” (como se les conoce a los estudiantes del IPN).

Yoloxóchitl Bustamante declaraba el lunes por la mañana que las decisiones al interior del Instituto Politécnico Nacional estaban tomadas. Un “a ver cómo le hacen...”. O sea, que no habría marcha atrás a los cambios en los planes de estudio y en los estatutos que rigen a la segunda institución de educación superior y media superior pública del país. Sin embargo, para el momento en que escribo esta líneas, pasando las siete de la noche de ayer martes, el panorama pintaba mucho muy distinto, la imagen, sí, es histórica: Osorio Chong, sin saco, en mangas de camisa, les prometía a los manifestantes que sí puede “haber de otra”.

Y es que hacer política es, justamente, eso: saber identificar situaciones socialmente complejas y encontrar los espacios desde los que se pueden construir los puentes para destrabar los conflictos antes de que se vuelvan incontrolables. Que no es lo mismo que ceder a chantajes. Que no es lo mismo que volverse rehén de los grupos de presión. Que no es lo mismo que negociar con terroristas (o sus similares). Es, por el contrario, discernir en dónde se encuentran los escenarios de negociación en los que las partes puedan encontrar un resultado deseable para todas las partes involucradas. Entenderlo así, a Osorio le valió una ovación de parte de los estudiantes, incluso más sonora que las que recibieron los líderes estudiantiles que tomaron la palabra. Prometió una respuesta para el próximo viernes (día en el que veremos si el talento político desplegado ayer por el secretario se concreta en la mesa de negociación).

Porque el de ayer fue un momento histórico, una jugada de precisión quirúrgica, incluso tal vez medianamente improvisada, pero que viene a cuenta a una coyuntura que urge por un gobierno capaz de dialogar con todas las voces. Y sí, también porque en estos días el fantasma del 2 de octubre merodea cualquier protesta, ya no digamos una de estudiantes. Y con el tema de Ayotzinapa ardiendo en Guerrero, con mayor razón. Osorio manda dos mensajes coyunturales: 1) que este gobierno no reprime las protestas, pero tampoco les teme y, 2), desacredita a aquellas otras voces que han aprovechado el tema del IPN para promover la falacia de que hay un maquiavélico plan para disminuir la calidad educativa de las vocacionales y formar tan sólo “mano de obra barata”.

Y, claro, por supuesto, legitima una protesta meramente estudiantil de una institución educativa pública que, a diferencia de la UNAM, carece de autonomía. Por lo pronto, Osorio Chong, anoche, se anotó un “pim pom porra” con un sector de la sociedad que, hasta ayer, felizmente hubieran pedido su cabeza. Y no sólo eso: se anotó un ¡huélum! en su propia estrategia política al interior del gobierno peñanietista.

 

El INE y los Oples: resistiendo la presión

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Francisco Guerrero Aguirre 01/10/2014 02:24
El INE y los Oples: resistiendo la presión

En México, las decisiones electorales más importantes se toman en atmósferas enrarecidas por la desconfianza entre los actores políticos, las críticas interesadas que buscan rentas políticas para intereses particulares, y el resentimiento propio de aquellos que no logran los objetivos, legítimos o ilegítimos, que se habían planteado.

En ese contexto envenenado por la suspicacia y las descalificaciones, el INE ha venido trabajando durante casi tres meses para conducir el proceso de selección de l@s nuev@s consejer@s locales que integrarán los 18 Organismos Públicos Locales Electorales (Oples).

La Reforma político-electoral reciente planteó como objetivo central renovar a los viejos institutos electorales, con el propósito de evitar la participación de los gobernadores en nombramientos que anteriormente se desahogaban en los congresos de cada entidad federativa.

La responsabilidad de procesar la convocatoria para escoger a l@s mejores expert@s electorales recayó en un grupo ad hoc que estableció el consejo general. Por decisión unánime de sus colegas, el enorme reto quedó en manos del consejero Marco Antonio Baños, presidente de la Comisión de Vinculación con los Oples, quien haciendo uso de su vasta experiencia de más de 25 años en la materia, tuvo la capacidad de sortear un sinnúmero de obstáculos y presiones, por parte de los partidos políticos que siempre buscan llevar agua a su molino.

La experiencia técnica y profesional de quienes resultaron seleccionad@s fue determinante en la decisión final. De l@s 126 ganador@s, 64 tenían un paso previo en el INE, los tribunales electorales o en las propias instancias locales. Tal y como lo señalé en este espacio, el pasado 20 de agosto, no debería sorprendernos que la mayoría de l@s elegid@s hayan sido aquellos que ya formaban parte de la nueva generación de expert@s electorales que se ha consolidado en los últimos 25 años.

Es normal que en concursos públicos de este tipo, el expertise tenga un gran peso, en una disciplina cada vez más especializada como son los procesos electorales. Las voces que descalifican al INE por privilegiar perfiles de personas que han participado en la organización de elecciones en el pasado, ignoran que la legislación en la materia requiere cada vez más de mexican@s que hayan acompañado los procesos técnicos y logísticos de comicios que cada vez son más alambicados y complejos.

En el proceso de selección que ha sido validado por el INE, destaca que por primera vez en la historia de los institutos electorales de nuestro país se incluye una mayoría de mujeres. De l@s 126 consejer@s elect@s, existe una proporción de 55% en favor del género femenino. Las mujeres también dominarán las presidencias de los nuevos órganos locales, al dirigir diez de los 18 Oples que fueron renovados.

En un país que se ha caracterizado por el machismo político y la exclusión sistemática de las mujeres de los espacios de decisión pública, el INE contribuye sin duda a equilibrar tendencias, abrir una gran esperanza para el futuro y pone la vara muy alta a los partidos y a los gobiernos en todos sus niveles, para seguir su ejemplo de inclusión democrática.

BALANCE

A pesar de que el INE ha cumplido puntualmente con la responsabilidad legal de designar en tiempo y forma a l@s nuev@s miembros de 18 Oples, algunas voces lo fustigan sin misericordia desde verdaderas “torres de marfil”, donde sólo se es puro, santo o bueno si se coincide con la falacia que sostiene que la autonomía de los órganos electorales es inexistente y que estos están mecánicamente al servicio de los intereses vigentes.

En un “deporte” destructivo e inútil, quienes se sienten iluminados demeritan los grandes esfuerzos que se realizan desde los órganos electorales por procesar decisiones, que por su delicadeza política no pueden dejar contentos a todos. La obsesión de algunas fuerzas políticas por imponer dogmas y falsedades pareciera más una estrategia de campaña que un análisis claro y objetivo. En todo caso, el INE cumplió y lo hizo bien.

                Twitter: @pacoguerreroa65

 

Madero: siempre sí…

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Enrique Aranda 01/10/2014 02:21
Madero:  siempre sí…

Ayer, luego de haberlo negado de manera explícita y de culpar a los medios de “publicar noticias sin fundamento”, el administrador en turno de Acción Nacional, Gustavo E. Madero, validó lo que todos sabíamos e, incluso, en contra de disposiciones contenidas en el recién estrenado Estatuto, solicitó licencia temporal a su cargo para construir su acceso a San Lázaro primero, a la coordinación de la bancada blanquiazul —reinstalado ya, ¿en marzo?, en el búnker azul de Coyoacán— y, después, en 2018, a la candidatura presidencial panista.

Ayer, en el marco de una prolongada sesión donde el debate no estuvo ausente, como sí lo estuvo el chihuahuense —“para dejarlos deliberar en libertad…”— éste acabó de “amarrar los últimos nudos” de una estrategia que, diseñada por los duros de su equipo: Jorge Villalobos, Luis Alberto Villarreal, Alejandro Zapata y,claro, Juan Molinar, deberá permitirles quedarse con el partido, con el control de la bancada —“desplazando, claro, a Margarita Zavala”— y, eventualmente, “descarrilar” la pretensión del poblano Rafael Moreno Valle, el cuestionado gobernador, de abanderar al PAN en la próxima contienda por el Ejecutivo federal.

El asunto, sin embargo, y a contrapelo de lo que pudieron pensar sus promotores, no parece ser tan fácil de instrumentar…

Y no, porque aun cuando ayer consiguió el aval a la licencia solicitada y que en su lugar haya comenzado a despachar el (ahora) secretario en funciones de presidente Ricardo El Cerillo Anaya, lo cierto es que, en atención a lo dispuesto en las fracciones segunda y tercera del artículo 48 del Estatuto vigente se prevé que sólo en caso de que la “falta temporal (del presidente) no exceda de tres meses…”  éste será sustituido por el secretario general y que “en caso de falta absoluta —¿mayor a tres meses?— dentro del primer año de su encargo…” la referida comisión “convocará en un plazo no mayor a 30 días…” a elegir el periodo que haya quedado inconcluso.

Es cierto que ya los abogados afines al chihuahuense “armaron” el (supuesto) argumento legal de que, en razón de estar próximo un periodo electoral, tal disposición puede ser ignorada… lo que, sin embargo, sí es aplicable a las dirigencias estatales (interesadas en pujar por algún cargo de elección), pero no al presidente nacional. Nada al menos dice sobre el particular el Estatuto que, luego de muchísimas confrontaciones, aprobó el panismo hace apenas un año con algunos días…

Al margen, vale destacar el rechazo que la anunciada decisión de Madero Muñoz suscitó en amplios sectores del panismo auténtico —“el de a pié, el que no lo es por el puesto que ocupa o el beneficio que obtiene...”— que, al margen otras consideraciones, calificó la misma igual de irresponsable e incongruente, que de insensata, pragmática o, peor, cínica…

Es este, resumiría alguno de sus (antes) afines, un incomprensible, estúpido juego de perder-perder: pierde el partido, el que renuncia, quien le suple, todos…   

Veámonos el viernes, con otro asunto De naturaleza política.

 

Momento histórico

Estamos en riesgo de terminar de convertirnos en un país cada vez más difícil, más duro, inseguro. Después, va a ser muy difícil revertir todo.

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Armando Román Zozaya 01/10/2014 02:19
Momento histórico

Según el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, México atraviesa un “momento histórico” pues, gracias al diálogo, ha sido posible modernizar las estructuras fundamentales del país. Ahora sí, se supone, a México le va a ir muy bien.

Coincido con el señor Osorio: estamos en medio de un momento crucial, el cual puede ser histórico, efectivamente. Pero esto no es producto de las famosas reformas sino de que, poco a poco, el país se resquebraja y, si no se hace nada al respecto, podríamos llegar a un punto de no retorno en el que la violencia, la inseguridad, los asaltos, las extorsiones, los secuestros, los asesinatos, la zozobra y la inestabilidad se conviertan en características permanentes, inherentes e ineludibles, del México de hoy, del México que, según se nos dice, ha sido modernizado.

Ahí está Guerrero, por ejemplo, entidad en la que, todo indica, la propia policía de la ciudad de Iguala asesinó a media docena de ciudadanos y en la que, en Acapulco, fue ultimado a tiros el secretario general del PAN estatal. Y cómo olvidar que, la semana pasada, en Jalisco, un diputado federal fue secuestrado para luego ser asesinado y calcinado. ¿Y ya no nos acordamos de que hace apenas unos meses, en el Distrito Federal, en calles de la Colonia del Valle, un funcionario del gobierno de la ciudad fue bajado de su camioneta y baleado a plena luz del día?

Aunado a ello, ahí están las estadísticas de la OCDE que indican que México es un país en el que muchos jóvenes ni estudian ni trabajan. También están presentes las manifestaciones de estudiantes, de maestros, de grupos inconformes con todo tipo de situaciones. ¿Y qué tal los millones de pobres, los muchos niños que padecen desnutrición, el otro tanto de menores que, año con año, desaparece sin dejar rastro?

No se trata de situaciones aisladas, de lamentables incidentes que se ubican totalmente fuera de lo ordinario. No: esa es la realidad del país. Se dirá que también hay cosas buenas. Y claro que las hay. ¿Pero, qué hay de lo básico, de las “estructuras fundamentales”, para utilizar las palabras del licenciado Osorio Chong? Esos fundamentos no se encarnan en si el petróleo está en manos del gobierno o no, o en si ahora habrá más canales de televisión, o en si los niños de primaria están por recibir tablets y/o computadoras.

Lo elemental, lo fundacional, en toda sociedad que se diga digna de ser un lugar en el que se viva bien es contar con paz, con tranquilidad, con servicios de salud y de educación de gran calidad, con oportunidades genuinas para todos, tanto económicas como de participación política y, sí, hasta de esparcimiento. Eso es lo que determina la calidad de vida.

Y es en todo eso justamente que nuestro país no está bien y lleva muchos años sin estarlo. De hecho, México es una tierra que le da mucho a muy pocos y muy poco a muchos. Por ello, por ejemplo, nuestras clases medias altas y altas disfrutan de bienes y servicios que ya quisieran las clases medias de países como Inglaterra, España o Francia. Sin embargo, al mismo tiempo, millones de mexicanos ni siquiera se nutren adecuadamente y su futuro está lejos de ser promisorio.

Los tiempos que vivimos sí son, pues, históricos: estamos en riesgo de terminar de convertirnos en un país cada vez más difícil, más duro, inseguro. Después, va a ser muy difícil revertir todo esto. Por ello, antes de “celebrar” con motivo de que el país se ha “modernizado,” deberíamos mejor concentrarnos en que nuestros niños se eduquen en serio y estén bien alimentados, por ejemplo. También es crucial abatir la inseguridad. Con que lográramos estos tres objetivos, ese “momento histórico” al cual el gobierno hace alusión frecuentemente podría ser uno que sea digno de ser recordado y festejado. Y no uno del cual no valdrá la pena acordarse si quiera. A ver, pues, en qué termina esta historia.

                Twitter: @aromanzozaya

 

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