El Día Internacional de la Mujer

En Australia abundan las mujeres líderes que pueden inspirar a las generaciones futuras.

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Tim George 11/03/2014 00:00
El Día Internacional de la Mujer

En 1910, durante una época de gran expansión y turbulencia en el mundo industrializado, una mujer alemana de nombre Clara Zetkin propuso la idea de un Día Internacional de la Mujer durante la Conferencia de Mujeres Trabajadoras que tuvo lugar en Copenhague.

El año siguiente, y durante el mes de marzo de cada año desde entonces, los pueblos y los gobiernos alrededor del mundo han festejado el Día Internacional de la Mujer con eventos que celebran los logros de las mujeres y recapitulan los desafíos que aún quedan por resolver antes de que las mujeres puedan gozar de verdadera equidad.

En Australia abundan las mujeres líderes que pueden inspirar a las generaciones futuras de mujeres jóvenes. En 2011, los australianos residentes en Sydney habían elegido a una mujer como alcalde (Clover Moore), a una gobernadora (Kristina Keneally), a la primera ministra (Julia Gillard) y a la gobernadora general (Quentin Bryce). La primera mujer en desempeñarse como canciller de Australia, la honorable Julie Bishop MP, fue nombrada al cargo a finales del año pasado. A su vez, la canciller Bishop ha designado a Natasha Stott Despoja, exsenadora y líder del Partido de los Demócratas Australianos, como embajadora de Australia para las Mujeres y las Niñas.

La canciller Bishop ha afirmado claramente que el empoderamiento de las mujeres y las niñas es una de sus prioridades clave en materia de política exterior y el programa de asistencia. El gobierno de Australia destina dos mil millones de dólares de su presupuesto para asistencia en el extranjero a iniciativas encaminadas a mejorar el empoderamiento económico de las mujeres, edificar liderazgos sólidos por parte de las mujeres y combatir la violencia contra las mujeres, siendo lo anterior tres elementos que la canciller Bishop enfatiza como esenciales no sólo para hacer cumplir y respetar los derechos humanos y mitigar la pobreza, sino también para apuntalar el crecimiento económico.

Y ella tiene razón. La Organización Internacional del Trabajo calcula que la región de Asia Pacífico está perdiendo entre 42 mil mdd y 47 mil mdd al año debido al acceso limitado a oportunidades de empleo para las mujeres, y adicionalmente 16 mil mdd a 30 mil mdd, como consecuencia de las brechas en la educación por cuestiones de género. Cabe resaltar que dos terceras partes de los 774 millones de personas adultas analfabetas del mundo son mujeres.

No existe duda alguna de que empoderar a las mujeres tiene sentido en términos económicos, pero aún prevalecen hechos desafortunados: en promedio las mujeres continúan percibiendo menores salarios que sus contrapartes varones; no existe equilibrio en el número de mujeres que participan en los ámbitos empresarial o político en comparación con los varones (en México, la tasa de participación de las mujeres en la fuerza laboral es la segunda más baja de entre los países miembros de la OCDE), y en países en desarrollo las mujeres enfrentan desafíos severos y desproporcionados en el acceso a la educación, los servicios de salud y la reducción de su vulnerabilidad a la violencia.

Pero el panorama no es totalmente sombrío. La brecha salarial en México de 5% entre hombres y mujeres es una de las más bajas de la OCDE; México cuenta con 10% más mujeres en el Congreso de la Unión, en comparación con el promedio de la OCDE, y en febrero pasado, por vez primera una mujer se incorporó al Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, lo cual esperamos motive la modificación del nombre de dicha organización.

Las mujeres mexicanas, al igual que las mujeres en Australia, han trazado una ruta vital a lo largo de la historia de ambos países. Ya sea que nos remontemos siglos atrás en la historia hasta Sor Juana Inés de la Cruz (cuya imagen en los billetes de 200 pesos día con día nos brinda un recordatorio de la fuerza de las voces femeninas en las letras), que reflexionemos en la fortaleza física y emocional de las adelitas que valientemente lucharon al lado de sus contrapartes varones en la Revolución Mexicana, o que hoy en día mujeres mexicanas se desempeñen como oficiales piloto de la Fuerza Aérea Mexicana, ministras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, secretarias de Estado y artistas que contribuyen al crecimiento y desarrollo de este país, es fácil encontrar razones para celebrar a las mujeres en nuestras vidas.

downunder.mexico@dfat.gov.au

Facebook.com/ausembmex

Embajador de Australia en México

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