Observatorio sobre 2014

Promete ser un año tan difícil, o más, que el que concluye.

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Ricardo Pascoe Pierce 27/12/2013 00:56
Observatorio sobre 2014

Para conocer los temas que requerirán seguimiento puntual en 2014, es necesario advertir el desborde de pendientes y conflictos del aún inconcluso 2013. Sin duda el año que termina deja interesante avances, pero en su mayoría inconclusos y, de plano, resta por definir la ruta a seguir para su resolución. El primero de enero es una fecha atávica, sin duda, pero en mi opinión, no quiere decir que empieza un nuevo y distinto ciclo de la vida. Más bien, después de 15 días de descanso, el ciclo de decisiones y conflictos continúa, aunque sea  con algunos elementos adicionales que podrían, o no, alterar los procesos en curso.

La cuestión económica es decisiva. Este año fue un desastre, producto del mal manejo interno de la economía y el gobierno jura y perjura que, ahora sí, va a gastar el dinero recaudado en tiempo y forma. Pero hay serios problemas. La desaceleración hizo que la economía decreciera a menos de 1%, y arrancar los procesos productivos de nueva cuenta toma tiempo. Con los nuevos impuestos se enfriará la recaudación fiscal y hay importantes vencimientos de la deuda pública próximamente que afectará la capacidad del gobierno por contar con los recursos que espera tener. La loca promesa publicitaria federal de más empleos y mejores salarios en 2014 por obra y gracia de la reforma energética es ilusoria y, probablemente, mentirosa, aunque dice que crecerá la economía a 3.8%, cuando difícilmente llegará a dos por ciento.

El crimen organizado ha crecido en su capacidad de respuesta a los ataques del gobierno. Peña prometió bajar en un 50% la violencia en 2013, y lo que sucedió es que se mantuvo igual o creció, dependiendo del estado de que se trate. No existe una “estrategia nueva”, como lo confirma la revista The Economist.  El crimen es más fuerte hoy que cuando entró Peña a la Presidencia, y prueba de ello es su crecimiento en zonas como Michoacán y Tamaulipas. Igual que en la época de Calderón, las fuerzas federales van tras los Zetas, no El Chapo Guzmán, pues éste opera más discretamente que aquellos. 2014 promete ser un año más de conflicto y violencia entre y contra el crimen, sin soluciones fáciles a la vista.

El rezago legislativo de temas polémicos promete mantener al Legislativo empantanado en disputas internas y externas. Las leyes secundarias sobre educación, telecomunicaciones, reformas política y energética serán debatidas tanto, o más, que las reformas constitucionales. Darán lugar a complejas negociaciones entre fuerzas políticas, con dos zanahorias para el PRD: la Reforma Política del DF y el derecho al plebiscito. El año de 2014 irá consumiéndose en la hoguera de esos temas, principalmente.

La presencia de organizaciones sociales y políticas, con rasgos antisistémicos y armados, es algo que crecerá en importancia en 2014. Las autodefensas son la expresión más conocida de ello, pero el surgimiento de nuevos grupos armados, anarquistas y/o guerrilleros, suenan fuerte en tiempos del nuevo PRI. El magisterio se mueve entre su autonomía y ligas con esos grupos antisistémicos. Las movilizaciones locales, regionales y nacionales seguirán, y con más fuerza, pues crecieron en cantidad y espacios. El régimen político ha optado por la negociación con estos grupos, armados o no, por lo que su permanencia en el escenario político está garantizada. Lo más peligroso sería que 2014 fuese el año de la asociación pactada entre crimen organizado y grupos antisistémicos.

Un nuevo escenario se presenta en 2014 entre los partidos políticos. Después del colapso del Pacto por México, tendrá que darse un nuevo diseño de relación, sin duda con rasgos de mayor confrontación entre ellos. Estará presente la disputa por las leyes secundarias, el manejo de la economía y el crimen organizado y un nuevo factor: la preparación de las elecciones intermedias de 2015. El 2014 será un año preparatorio para la batalla que se avecina y, por tanto, servirá para esbozar las líneas de ataque entre los partidos, por lo cual es previsible un incremento significativo en el tono agresivo entre ellos. PAN y PRD renovarán sus dirigencias en medio del toque de tambores de guerra contra el gobierno y el PRI buscará justificar su administración de la economía, la Reforma Energética y el combate al crimen. Un punto adicional de conflicto será la transmutación del IFE en INE y el nombramiento de los integrantes de su consejo directivo.

Estos puntos pueden servir como mapa para seguir, como ciudadanos, los azares que darán rumbo a los acontecimientos del año venidero. 2014 promete ser un año tan difícil, o más, que el que concluye.

                ricardopascoe@hotmail.com

                @rpascoep

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