Lo que falta… lo que sobra…

Podemos tener una vida llena de insatisfacciones o de oportunidades... usted elige.

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Paola Domínguez Boullosa 18/06/2014 00:13
Lo que falta… lo que sobra…

Por suerte, a todos... nos falta algo en la vida y también nos sobra... A todos nos falta casi lo mismo y nos sobra, exactamente también, casi lo mismo… quizá muchas veces nos faltan o nos sobran experiencias, quizá nos sobran errores o nos faltan, quizá nos sobran recuerdos , quizá nos faltan, quizá nos falta la razón, quizá nos sobra y quizá no es la razón, sino los sentimientos… al final, todos tenemos ese algo incompleto que, para algunos, significa insatisfacción y, para otros, oportunidad...

Todo depende de cómo se mire y de cómo se quiera ver, que aunque parezca lo mismo, no lo es... uno también elige como mira y como quiere ver los diferentes escenarios en los que uno se presenta o la vida le presenta… porque sólo de uno dependen, también, los criterios con los que decide evaluar lo que le sucede.

Así, podemos tener una vida llena de insatisfacciones o de oportunidades... usted elige, como elige qué le sobra y qué le falta, como elige cómo mira la vida o con qué criterios la evalúa.

Lo incompleto no quiere decir obligatoriamente que algo falta, sino simplemente... que ese algo no se ha completado del todo, que ese algo no ha concluido o bien que ese algo aún no está en el estado perfecto para llenarnos de satisfacción... y esa satisfacción aún no cubierta tampoco tendría que significar obligatoriamente que nos sentimos insatisfechos...

...No tendría... y, sin embargo, significa insatisfacción para muchos en muchos aspectos de su vida, y la insatisfacción no es del todo mala si la utilizamos para movernos en la búsqueda de algo mejor, más adecuado y perfecto para nosotros, pero eso tampoco suele ser lo que hacen las personas insatisfechas.

Las personas insatisfechas suelen quejarse sin admitir ninguna responsabilidad en su insatisfacción y, peor aún, intentan transmitir esa insatisfacción y esa responsabilidad a todo y a todos los que le rodean... Porque al insatisfecho siempre... todo le falta y nada le sobra, es quizá por ello que, en su afán de no soltar, no sueltan tampoco la idea de lo faltante y se quedan ahí, guardando lo que no hace falta guardar y protegiendo lo que ya a nadie le interesa guardar, ni siquiera a él mismo, y en su guarda y custodia, custodian también lo faltante, para así, por lo menos, poder controlar lo mínimo que creen y sienten tener... el insatisfecho, además, termina por convertirse, al defender con ahínco su estancamiento... en un conformista...

Terrible por donde se mire, porque nadie podrá jamás satisfacer las necesidades del insatisfecho, más que el insatisfecho mismo, y definitivamente nunca estará por la labor de hacerlo... personalmente.

Por eso hoy le invito a elegir cómo mira y cómo quiere ver su vida, qué criterios elige y cuáles no, a fin de poder sentirse siempre satisfecho y con la oportunidad siempre presente para seguir cubriendo los espacios en su vida y a su medida, porque eso es finalmente la oportunidad y la suerte que tenemos cuando algo falta y algo sobra...

Cuando algo falta, siempre tendremos la oportunidad de buscar lo mejor para nosotros y no conformarnos simplemente con lo que existe, si sabemos que eso no nos es suficiente... y si sobra, qué mejor que deshacernos de eso para dejar así más espacio para más oportunidades y más posibilidades de acceder a lo que realmente deseamos.

Y no es cuestión de ser positivo o no, sino de ser realista. En la vida nada es permanente y todo muda, muta, cambia y se transforma, nosotros también lo hacemos, por eso no todo y no siempre, por suerte... es suficiente. Por suerte, sólo así podremos mantener siempre las ganas de descubrir, conocer, probar, descartar o aceptar aquello que mejor se adapte a nosotros mismos, y cada oportunidad es un comienzo para ser, si cabe, más feliz, más pleno, más inteligente y, sobre todo, más resiliente ante la vida y ante nosotros mismos…

Porque una vez que sabemos seguir adelante, satisfechos y con toda la ilusión, sin importar lo que pase y sabiendo que siempre habrá algo que sobre y algo que falte… sabremos también que siempre existirá en nuestra vida una oportunidad más para intentarlo, una razón más para crecer, para cambiar, para experimentar... porque todo, hasta eso que todos dicen que falta, puede convertirse en sobrante y, también, todo sobrante en faltante, por eso hay que saber apreciar la vida a cada instante, agradecer siempre lo que haya en ella y agradecer también que haya en ella lo que decidamos que ya no debe pertenecernos...

Recuerde, como bien decía Horacio: “Lo que hace falta es someter a las circunstancias, no someterse a ellas”. Felicidades, si le falta... Felicidades, si le sobra...

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