Las hay…

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Paola Domínguez Boullosa 12/05/2014 00:02
Las hay…

“Hay ausencias que representan un verdadero triunfo”

Rayuela cap. 23, Julio Cortazar

 

Y las hay… aunque hagamos todo lo posible por evitar, evitarlas, porque a nadie le gusta perder lo que alguna vez consideró propio, sin embargo, hay cosas en la vida que se vuelven ajenas a uno, aún a pesar de haber sido uno mismo su propio creador. Ideas pensamientos, sentimientos, proyectos, creencias… todo llega a un punto en que es necesario que dejen de existir… deslindarse y dejarlas ir… ése es el verdadero triunfo.

Vivimos demasiado apegados al pasado, a las ideas preconcebidas, a lo que creemos y sentimos que, casi siempre a sabiendas de que ya no es, resulta hasta ridícula la manera en la que nos aferramos a no dejar de ser quienes somos para ser algo mejor, posiblemente porque tememos no poder serlo, lo cual resulta ser si cabe aún más ridículo, porque el que elige evolucionar en la vida, no puede ir hacia adelante mirando hacia atrás ni cargando con el equipaje que ya no le sirve en su nuevo destino…

Y no soltamos… no por falta de ganas de soltar, sino por miedo a la incertidumbre de lo que vendrá después, de vernos desprovistos de aquello que creíamos y sentíamos tan nuestro… error, craso error porque ni siquiera nuestras ideas nos pertenecen cuando las compartimos, pero seguimos aferrados a lo conocido aunque ya lo empecemos a percibir como desconocido…

Tenemos que entender que existe un verdadero triunfo detrás de las ausencias, me refiero a las ausencias que elegimos, … esas, las elegidas son un triunfo porque nos hacen avanzar con paso firme hacia nuevos objetivos, nadie deja lo que le es necesario, tarde o temprano si la evolución y el crecimiento se acepta hay que soltar, hay que dejar ir e incluso ausentarse, porque la ausencia es necesaria para generar nuevos comienzos…

Por eso hoy le invito a reconocer aquellas historias de las que debe ausentarse, así como hacer que se ausenten aquellas historias que ya no le son propias y que por supuesto no necesita para avanzar. Porque las grandes transformaciones requieren cambios, renuncias y nuevas inversiones… deberíamos darnos la oportunidad de ir más ligeros por la vida, deberíamos darnos la oportunidad de renunciar a todas aquellas cosas que sabemos no nos hacen bien, deberíamos de aprovechar más las razones que insistentemente nos recuerdan que eso o aquello ya no nos representa… beberíamos… si queremos ser algo más de lo que hoy somos…

Siempre le hemos dado demasiada importancia y poder a lo vivido, y uno no es sólo eso, uno también es el potencial de lo que está por venir… y se nos olvida que las historias terminan,  que nadie es imprescindible para nosotros más que nosotros mismos, además se nos olvida también que siempre quedan cosas por descubrir y conocer, palabras nuevas por escuchar, proyectos por realizar, capacidades por desarrollar, sentimientos por vivir, momentos por compartir, y por supuesto más ausencias necesarias… permítase triunfar sobre usted mismo auséntese y ausente de su vida todo aquello que le impide renovarse, créame no le pasará nada, siempre y cuando se haya dado la oportunidad de desear algo nuevo y mejor para usted y se sienta merecedor de ello, considere que  es imposible irse cuando no se sabe bien hacia donde se irá, por eso elija bien su nuevo destino, sus nuevas acciones, pensamientos, creencias, y fluya…

Nada ni nadie puede encadenarle más ni peor que usted a sí mismo, por eso las ausencias son aquellas dónde el primero en deslindarse es uno mismo de ese que era y ya no requiere serlo más, y si cree que es demasiado tarde, le recuerdo que no importa si es un día o mil años, lo que importa es que pueda vivir la experiencia de sentirse renovado.

Tememos demasiado… y el miedo sólo produce más miedo. Por eso elija, lo nuevo, que aunque desconocido nunca puede ser peor que aquello conocido a lo que ha decidido renunciar. Necesitamos ir superando la vida sin tantas complicaciones, necesitamos saber que siempre lo que está por venir es mejor que lo que hemos dejado atrás porque de alguna manera y por alguna razón es parte de nuestro pasado, auséntese de una vez por todas de eso que ya fue para que pueda tener la presencia necesaria en aquello que será…

Hay ausencias que nos liberan y otras que nos encadenan, ambas son voluntarias ya sea porque se elijan o ya sea porque podamos elegir como manejarlas, por eso preocúpese menos, enfóquese más y siga adelante porque ése es el único camino posible, nada va a detenerse, todo seguirá su curso y usted también, así que elija hacerlo de forma consciente.

Recuerde lo que decía La Rochefoucauld: “La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras”. Si aún no está convencido, convénzase… ante las ausencias el triunfo es también saber discernir que vale la pena conservar y que no, y sobre todo que siempre le pertenecerá y que no… Atrévase a triunfar ante las ausencias que elija o elijan otros para usted porque ellas le recordarán también de que está hecho y para qué, no tema, libérese, fluya… buena suerte en sus ausencias… en sus comienzos…

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