El lado oscuro

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Paola Domínguez Boullosa 12/03/2014 00:00
El lado oscuro

Pérdidas, fracasos, tristezas, desilusiones, esfuerzos que parecen no rendir frutos... aparentes o reales, todos ellos forman parte de esos procesos oscuros que nos confrontan y, como bien dice Mario Benedetti… “Cuando creíamos que teníamos todas las respuestas, de pronto, cambiaron todas las preguntas”…

Y pasa, siempre pasa, que en todo proceso hay un lado oscuro que nos es difícil superar; aun cuando sabemos que puede suceder, nos asombramos de su llegada simplemente porque nada está escrito; porque la realidad supera cualquier pensamiento, y porque lo esperado, cuando no queremos que suceda, termina por parecernos inesperado…

Y así… por más prevención, por más preparación, siempre termina por sorprendernos ese espacio oscuro, poco claro, confuso y hasta siniestro que nos obliga a hacer un alto en el camino, una pausa, un respiro… y cambiar todas las preguntas y, por supuesto, encontrar todas las respuestas o, por lo menos, aquellas que nos permitan seguir adelante, terminar el proceso, seguir en él o comenzar uno nuevo…

Todo depende del empeño que pongamos en solucionar eso que, aun a sabiendas de que podría llegar, evitábamos a toda costa.

Pero llegó y ahí está inquietando el pensamiento, debilitando la voluntad y alterando los sentidos… ¡¿qué hacer?!... sin lugar a dudas, superarlo antes de que esa oscuridad pueda superarnos a nosotros… por eso hay que tener siempre la certeza de que, pase lo que pase… no durará por siempre y eso que sea que ocurre también pasará; por eso lo primero es reconocer que ha llegado y saber que pasará y que, mientras, debemos protegernos… si proteger aquello que obligatoriamente comienza a debilitarnos…

Cada quien sabe en qué lugar de su ser es en el que le mengua la oscuridad que obligatoriamente traen los procesos, y no cualquier proceso, porque sólo los procesos que nos hacen sentir debilidad son aquellos que nos ponen a prueba, así que es casi seguro que, una vez que pase, dejará muchas cosas más de las planeadas, de las habidas, de las vividas…

Por eso hoy le invito a que dé la bienvenida a ese lado oscuro que habita en todos los procesos importantes de nuestra vida, en todas las transformaciones, las evoluciones y los crecimientos, y no, no los rechace, no los evite, déjelos pasar y vívalos de la mejor manera posible; le aseguro que se irán dejando cambios importantes y siempre beneficiosos para usted…

Difícil, extraño e incluso un tanto extravagante, dirán algunos, pero real, profundamente real, si queremos decirnos valientes, honestos, virtuosos, inteligentes y, por supuesto, felices, tendremos que aprender a surcar estos espacios que no siempre son de nuestro gusto y que nos ponen a prueba una vez más…Porque el que no quiere ni ver ni vivir la oscuridad de sus procesos no podrá ver tampoco la luz, porque nunca sabrá cómo reconocerla.

Por eso, lo primero que necesita es valentía para reconocer y enfrentar lo que se está viviendo,  honestidad para ver lo que tenemos que cambiar, lo que tenemos que hacer, o bien, lo que tenemos que aprender a sentir y a pensar; virtudes intelectuales y morales, las primeras relacionadas con el aprendizaje, el diálogo y la reflexión; las segundas relacionadas con el bien —que siempre hace falta— prudencia, templanza, justicia y fortaleza… y además de esto… todo, absolutamente todo lo que sea necesario para que pueda pasar por esto de la mejor manera posible, y aunque el deseo y la voluntad no  lo acompañe, oblíguese a reír…

Ríase, aunque después aparezcan las lágrimas, porque son también parte del proceso. Sea creativo, busque la manera de premiarse cada día que pase, porque finalmente el autoconsuelo es quizá, de todas las fortalezas individuales, la más necesaria e importante, y tómese su tiempo, dése su espacio, priorice y haga lo que tenga que hacer para mantenerse receptivo…

Todo es cuestión de resistir. Resista. Le aseguro que se sorprenderá de usted mismo y de la experiencia que está viviendo, y vívala, vívala sin miramientos, al final es eso… sólo parte de un proceso que, a su vez, es parte de otro mayor que es su vida y ambos pasarán…

Recuerde también disfrutar y reconocer cuando el lado oscuro del proceso termine y quédese sólo con lo mejor, que no es otra cosa que la transformación que haya dejado en usted e incorpórelo en su vida diaria, porque una vez que termine todo será nuevo, simplemente porque usted ya no será el mismo nunca más… por eso, felicidades si ha llegado a usted el lado oscuro del proceso, felicidades porque una vez que pase usted renacerá y lo hará también con nuevas preguntas y nuevas respuestas… felicidades… resista… esto también pasará…

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