Pedir

No se puede pedir aquello por lo que uno no está dispuesto a trabajar

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Paola Domínguez Boullosa 30/12/2013 00:00
Pedir

Decía Alphonse de Lamartine que: “La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir….”

Y pedimos, pedimos tantas veces… pedimos a otros para otros, pedimos a otros para nosotros mismos, pedimos al desconocido, al conocido, y al que no conocemos lo suficiente y pedimos… pedimos cosas que queremos y no necesitamos, pedimos cosas que necesitamos aunque nunca lo hubiésemos querido pedir y pedimos, pedimos ante el temor, pedimos ante la felicidad, pedimos ante la desesperación y pedimos…

Todos, absolutamente todos, hemos pedido alguna vez algo, y sí, es humano y necesario en muchos casos pedir… Sin embargo de todas nuestras peticiones, existe una por demás interesante, me refiero al pedir por pedir… Usted sabe, ese pedir que en cierta forma se hace con la intención de que algo ocurra de repente o incluso nos  inhiba de un tener que hacer… Esos de todos los “pedir” son los más absurdos…

Porque en cada pedir, obligatoriamente existe un dar y queda poco claro qué estamos dispuestos a dar en esa forma de pedir, porque caemos en la creencia de pedir lo que en realidad estamos obligados a hacer en función de nuestras necesidades y nuestros deseos y no se puede pedir aquello por lo que uno no está dispuesto a trabajar… simplemente porque no lo vemos, simplemente porque no lo valoramos y simplemente porque ni siquiera nosotros mismos lo deseamos lo suficiente…

Porque el que pide por pedir para uno o para los demás, de antemano se está incapacitando no sólo para ser merecedor de recibir aquello que pide, sino y mucho peor, para mantenerlo y dar lo que exige de sí mismo  aquello que está pidiendo. Porque pedir por pedir es  reconocerse a uno mismo como poco capacitado para alcanzar aquello que desea.

Mejor en lugar de pedir… agradezca, porque quien agradece lo que está por venir se anticipa y se prepara para recibir aquello por lo que está dispuesto a trabajar. Quien agradece aquello que desea no tiene dudas de poder alcanzarlo.

Por eso hoy le invito a agradecer en lugar de pedir por pedir,  esa será  la manera en la que prepara su mente para algo grande y no para las nimiedades que pueda o no traerle el destino, nada importante y positivo llegará a usted por el pedir… mejor aventúrese a agradecer aquello que desea aunque no esté aún en su vida, porque ese es el llamado a su conciencia de que lo mejor está por venir y que su llegada será inminente y segura porque… sólo  depende de usted.

Recuerde que así como el pedir exige un dar, el agradecer exige otro, la diferencia es simplemente que el dar que acompaña el agradecer va antes y no después y esa es la mejor experiencia que uno puede vivir, porque el dar enriquece mucho más que el pedir y lo exime a uno de cualquier tipo de deuda.

Por eso no dude en hacer que sus propósitos se conviertan en agradecimientos, en lugar de una lista de peticiones poco probables, mejor reserve el pedir para algo que realmente sea necesario y que requiera alguno de esos agradecimientos…  le aseguro que no hay mejor compromiso que aquel que uno hace consigo mismo y de eso se trata el agradecer… en que nos comprometemos de antemano y vivimos la experiencia sin cargas y sin más responsables que uno mismo…

Por eso no pida que llegue lo mejor, porque sólo usted sabe lo que es mejor para usted y eso no depende de nadie más, mejor enfóquese en agradecer que tenga la mente clara, que tenga la ilusión fortalecida, que tenga la energía suficiente, el amor y la pasión por aquello que desea, lo demás… lo demás le aseguro que llegará sin que lo pida, porque resulta como bien dice Lamartine que: “La casualidad nos da casi siempre lo que nunca se nos hubiere ocurrido pedir…” Y es casi seguro que serán todas esas cosas maravillosas que permitimos que nos dé la vida y que debemos dejar que nos sorprendan…

Por eso agradezca lo que tiene y lo que aún no llega a su vida, guarde para ocasiones importantes el pedir, y déjese sorprender por esa parte de la vida que no se puede planear pero de la cual tampoco podemos depender… ¡Feliz Año!

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