Asesinos enfrentan a México vs. Estados Unidos

¿Deben los países defender a sus nacionales que cometen crímenes fuera de su país, así se trate de homicidas?

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Mario Melgar 17/12/2013 00:00
Asesinos enfrentan a México vs. Estados Unidos

Hay cosas en que es imposible ponerse de acuerdo. Sea la reforma energética o la conveniencia de la pena de muerte. En México por ejemplo, existe un sector conservador que quisiera ver implantada la pena capital. Un partido político, el Verde Ecologista, que por su vocación debería ser progresista, incluyó la pena de muerte en su plataforma. Otro tema discutible es el papel que corresponde a un país cuando sus nacionales delinquen fuera. Un ejemplo es Florence Cassez, que de secuestradora se convirtió en Juana de Arco y estuvo a punto de acabar con la tan apreciada relación México-Francia. Lo que para el gran público parecía un atropello a la justicia (liberarla) por parte de la Suprema Corte, se convirtió en razón suficiente para que la ONU le otorgara un premio internacional a la Corte.

¿Deben los países defender a sus nacionales que cometen crímenes fuera de su país, así se trate de asesinos despreciables? México, como Francia, lo hace aun a riesgo de comprometer sus relaciones bilaterales. El caso ahora es el del mexicano Edgar Arias Tamayo, condenado a muerte en Estados Unidos por haber matado a un policía cuando robaba.

En ese país, algunos estados son proclives a la pena capital. Particularmente en Texas, donde existe la convicción de que el reo Arias y los mexicanos que están en la fila deben morir. La decisión de los texanos ha puesto frente a frente a los gobiernos de los dos países. México por su parte exige nuevamente que se aplique la Convención de Viena, un Tratado Internacional que establece la necesidad de que a cualquier extranjero detenido se le permita solicitar la protección de su país a través de los representantes consulares.

Estados Unidos se niega sistemáticamente a cumplir con los compromisos asumidos en Viena. Debido a ello, en 2003, el gobierno mexicano, presentó una demanda contra ese país, ante la Corte Internacional de Justicia (México vs. United States of America) conocida como la causa Avena (así se apellida uno de los 52 mexicanos implicados). Si bien la sentencia no fue todo lo deseable que se hubiera esperado, significó un triunfo para México y para el derecho internacional y una derrota para el sistema estadunidense. El análisis técnico del caso Avena está contenido en un magnífico ensayo del jurista Ricardo Méndez Silva, contenido en un libro enciclopédico en homenaje al jurista universal Héctor Fix-Zamudio.

En la resolución la Corte Internacional ordenó a Estados Unidos revisar las sentencias de Arias Tamayo y de otros 50 mexicanos. Se violaron los derechos que les confiere la Convención de Viena y por ello carecieron de una adecuada defensa, al no poder avisar al Consulado de su detención.

El secretario de Estado John Kerry envió una carta al gobernador de Texas, Rick Perry en la que advierte del riesgo de que una decisión en contra del mexicano entorpecerá la capacidad de Estados Unidos de defender a sus ciudadanos en el extranjero. Kerry le hizo llegar también una comunicación que había recibido del Embajador en EU, Eduardo Medina Mora en la que el diplomático mexicano advierte el riesgo del asunto derivado de Avena, convertido ya en un irritante de la relación entre los dos países.

La carta de Kerry al gobernador es un mero recurso diplomático, en tanto supongo que existe el valor entendido de que Texas no está sometido (eso creen los texanos) al derecho internacional y por ello, menos aún al caso Avena. Veremos que tanto le importa a Estados Unidos la relación con México, ahora que entramos en la fase de la plena globalización con la Reforma Energética. Por lo pronto se perdió la oportunidad de haber negociado el caso de Arias contra la deportación de delincuentes estadunidenses. Uno de ellos es el Ponchis, el escalofriante niño corta cabezas, ya libre en California.

Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

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