México al Mundial, de la corrupción

El balance es que el país es cada vez más pobre, más ignorante y más corrupto.

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Mario Melgar 10/12/2013 00:00
México al Mundial, de la corrupción

Las cifras mexicanas de fin de año son un amargo despertar. La ilusión generada por el nuevo gobierno y las expectativas de volver a un pasado mejor, se ven desmentidas por las cifras de la globalidad. Pasaron los días en que las únicas estadísticas para medir los éxitos o fracasos eran las contenidas en los informes presidenciales. Entonces las navajas de rasurar estaban bien afiladas para recortar y hacer creer que el progreso mexicano era algo natural, inevitable, merecido. Ya no hay navajas rasuradoras. Las cifras se volvieron globales.

Ahora son los organismos no gubernamentales los que califican a los países y a sus gobiernos, de manera que si las cifras o las expectativas oficiales no coinciden con las emanadas de organismos internacionales, el público creerá en los datos de las instituciones globales. Las instancias internacionales ven en México un país con más pobres, cada vez con más estudiantes reprobados y el andamiaje institucional está sustentado en una base de corrupción generalizada. El balance cruel del mundo global es que el país es cada vez más pobre, más ignorante y más corrupto.

La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) afirma que en 2012 la pobreza pasó de 36.3 por ciento en 2010 a 37.1 por ciento y la pobreza extrema creció de 13.3 por ciento a 14.2 por ciento. Estas cifras significan en carne y hueso un millón adicional de pobres. Como a México no le gusta compararse con Brasil y Venezuela (los primeros nos ganan en futbol y los segundos en beis), ellos lograron sacar de la pobreza a seis millones.

La educación no va mejor. El Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) de la OCDE ubicó a México en el lugar 53 entre 65 países. Esta instancia que mide los conocimientos y habilidades para la participación plena de estudiantes al final de su educación obligatoria (secundaria), considera que a México le urge mejorar y acelerar el paso, de otra manera tendrán que pasar cinco años para alcanzar los niveles de la OCDE en matemáticas y 65 años en lectura.

Pareciera que si se es pobre se es ignorante. A mayor pobreza menor educación y aunque parezca clasista es verdad. Adicionalmente, las perspectivas actuales de la economía mexicana no ayudan. Si la medición del éxito económico es el crecimiento, en 2013 éste siempre fue a la baja. El crecimiento del año será de sólo 1.3 por ciento, que no tiene nada que ver con las promesas de los candidatos presidenciales de 2012. Se considera que México tendría que crecer a siete por ciento para salir adelante. Meta difícil, comparable a ganar el Campeonato Mundial de Futbol.

Todos desean que así suceda, en economía y en futbol, pero no todos hacen lo que les corresponde. La corrupción nacional es probablemente el problema más serio del país. Transparencia Internacional, en su índice anual de percepción de la corrupción, situó a México en el lugar 106 de 177 países. Nadie lo puede negar.

Si en lugar de Copa Mundial de Futbol FIFA, se compitiera en limpieza/corrupción, México quedaría eliminado en la primera fase del torneo. Conforme a Transparencia Internacional los rivales de México en futbol, Brasil (lugar 72) y Croacia (lugar 57), nos ganaron fácilmente en limpieza y sólo México (lugar106) quedó mejor ubicado que Camerún (lugar 144). Conforme a los parámetros del organismo global, la medición de la corrupción se hace en base a tres lacras: abuso de poder, tratos secretos (arreglos en lo oscurito) y sobornos.

 

Investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM

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