María Amparo Casar ¡Conoce a tus candidatos... y a tus partidos!
Paradojas de la política mexicana. Los partidos exigen honestidad y rectitud al Presidente y a su equipo, pero ellos las pasan por alto. Aprueban por unanimidad las reformas anticorrupción, pero no cuidan sus candidaturas. No se trata de que tengan un sistema de inteligencia tipo Cisen, sino sólo de seguirle la pista a algunos hechos y denuncias públicos; de que los encargados de repartir candidaturas investiguen o hagan investigar los actos de corrupción presuntamente cometidos por los aspirantes a cargos de elección popular.Aquí una muestra plural, tan plural como nuestra democracia, de casos que hubiesen merecido alguna atención antes ...
  • Cuestión de confianza
    La pérdida de confianza se da cuando se incumple con la conducta esperada de forma continuada en el tiempo; cuando no hay regularidad o predictibilidad en el comportamiento del otro o la hay, pero en sentido contrario a lo que se esperaba.
  • La injusticia de exigir justicia
    Vale preguntarse si Marcelo Ebrard estaría en la picota si no hubiese claros indicios de conflicto de interés, malversación de fondos, fraude, negligencia y omisión. Si Murat hubiera aparecido en la investigación del New York Times sin la compra de propiedades a través de prestanombres o empresas fantasma.
  • ¿Peras al olmo?
    Asumo que el Presidente y su equipo de gobierno leen y escuchan las mismas noticias, están al tanto de los mismos indicadores y tienen a la mano las mismas encuestas (o más) que usted y yo. Supongo que saben, como usted y como yo, que estamos hasta la coronilla de la corrupción y la impunidad.
  • ¿Privatizar las tareas del Estado?
    Las cúpulas empresariales no se están asociando para garantizar por sus medios “la soberanía territorial, la paz, el orden y la actividad económica”, pero sí están tomando cartas en el asunto de la corrupción. A diferencia de lo que ocurre con la violencia, el combate a la corrupción sí se puede privatizar...
  • Estirar la mano
    Sabedores de que el 90% de sus ingresos proviene de recursos que les entrega la Federación, senadores y gobernadores están inconformes con la merma de las partidas de dinero que les tocan a los estados. Pero se rehúsan a asumir su responsabilidad y a ser parte de la solución
  • ¿De riego o de temporal?
    El descreimiento hacia la política y los políticos no surgió por generación espontánea ni ha sido fruto de una catástrofe natural. Los políticos la han construido con trabajo y tesón. Llegó un momento en que los ciudadanos dejaron de creer en la política monopolizada...
  • Delegados desbandados
    En nuestro país están mal direccionados los castigos. Se castiga la legítima ambición política, la carrera política y la posibilidad de concluir los ciclos para los cuales los representantes fueron electos. En sentido contrario, deja de castigarse la corrupción.
  • A favor del voto
    ¿De verdad se piensa que hay un mundo posible en el que se anule la elección presidencial por un rebase de 5% en el tope de campaña? En realidad tiene toda la razón el diputado del verde Enrique Aubry que, con gran cinismo, dijo: “¿Por qué los demás partidos no lo hacen?, por burros, por ignorantes”...
  • Doce campanazos
    El doceavo campanazo lo debemos dar los ciudadanos: impedir que caigan en el olvido tanto crimen y tanta desvergüenza y seguir elevando el listón de exigencia a través de la participación política, la vigilancia y la denuncia de los actos ilícitos en los que incurran las autoridades.
  • Inmovilizado
    El porcentaje de bateo legislativo de 2013 y 2014 es de los más altos que se recuerde en la historia de México, tanto en cantidad como en trascendencia, pero pocos fueron los resultados tangibles para aquello que interesa a la población y, por lo tanto, muy reducida la aprobación que mereció el gobierno.
  • Impostores
    No hay manera de saber qué administración, federal o estatal, desde que inició la transición a la democracia ha sido la más corrupta. Tampoco se sabe qué partido se lleva el premio mayor de la corrupción. Lo que sí se sabe es que gobierno y oposición, Ejecutivo y Legislativo, son unos embaucadores.
  • Empresarios y gobierno: juntos a la mesa
    En este contexto, pero también en el de la descomposición generada o inducida por los sucesos de Ayotzinapa, los grandes empresarios acuden a Los Pinos y de inmediato comienza a generarse cierta suspicacia.
  • Solo, ¿por necesidad o por elección?
    La agenda de seguridad, corrupción y justicia regresa a las prioridades del gobierno de Peña Nieto. Vale la pena preguntar si también regresó a la agenda de los demás integrantes del Estado mexicano.