María Amparo Casar Consigna revolucionaria
“Si te piden tu voto pídeles que publiquen su #3de3”. Con esta simple consigna la plataforma Candidato Transparente ha hecho un gran servicio a la democracia mexicana y a las elecciones del próximo 7 de junio. Hay dos maneras de ver los resultados de este esfuerzo. Las dos válidas, las dos reveladoras. Una forma, optimista; la otra, pesimista....
  • Mayorías 2015
    Las novedades en la próxima elección intermedia son muchas: nueva legislación, nuevas autoridades, nuevos partidos, mayor fraccionamiento de la izquierda, candidatos independientes….
  • Neta, ¿hace falta?
    Algo mal habrán hecho los senadores, puesto que los diputados decidieron guardar la minuta con proyecto de reforma constitucional para el DF y, en lugar de ser criticados por aplazarla, fueron aplaudidos casi por unanimidad. Extraño beneplácito porque siempre se acusa a la colegisladora de actuar como cámara de trámite o como cámara obstaculizadora.
  • Integridad de los líderes: principio imprescindible
    Los legisladores lograron cincelar en la Constitución una nueva reforma estructural: el Sistema Nacional Anticorrupción. Quizá ésta sea la más estructural de todas porque el buen funcionamiento de la energética, fiscal, financiera y educativa dependerá de que no se contaminen de corrupción.
  • La pena capital: ¿por qué no?
    Intento contribuir con este artículo a la discusión sobre la pertinencia, necesidad o, incluso, obligación de retirarle el registro al Partido Verde. Un partido que gusta de estirar la liga, apostar a la impunidad y saberse protegido por ser parte de la coalición gobernante. Un partido proclive a provocar polémica porque sabe que dar la nota, aunque sea por actos de corrupción, es obtener propaganda gratuita.
  • Documentar la corrupción
    En 1996 la prensa mencionó la palabra corrupción en 502 notas. Para 2014 el número de menciones había crecido a ¡29 mil 587! O sea, se pasó de 1.4 menciones por día a 81. Para desgracia de todos nosotros, la mayor exhibición de la corrupción no ha redundado en una menor incidencia de este tipo de delitos.
  • Absurdos y abusos electorales
    Año con año el gasto destinado a partidos y elecciones ha crecido hasta llegar el día de hoy a más de 21 mil millones, cuando en 2009 —últimas elecciones intermedias— fue de 14 mil millones. ¿Y qué se ha ganado? Una disminución notable en el apoyo y aprecio por la democracia...
  • Incógnitas electorales
    En estas elecciones no sólo competirá el mayor número de partidos nunca antes visto sino que, a decir de las encuestas, el voto se fragmentará más, particularmente desde el flanco izquierdo.
  • De buenas leyes y malos gobernantes
    Son los retos prácticos los que debieran preocuparnos. El primero es meter al aro de la transparencia a los estados. No se trata únicamente de suprimir los obstáculos de las leyes estatales y de impedir que los gobernadores capturen a los institutos locales...
  • Explorar alternativas
    Es pronto para pedirle a las reformas que desplieguen todo su potencial. Apenas se licitaron las primeras cadenas de televisión, las tarifas telefónicas empiezan a disminuir, la COFECE está comenzando a quebrar algunas prácticas monopólicas, el crédito da sus primeros signos de expansión...
  • Valor y sensibilidad
    Mientras que en Brasil a los diputados se les abre una investigación, aquí los legisladores meten a escondidas a la Cámara de Diputados a un compañero electo para que tome posesión y adquiera inmunidad...
  • ¡Conoce a tus candidatos... y a tus partidos!
  • Cuestión de confianza
    La pérdida de confianza se da cuando se incumple con la conducta esperada de forma continuada en el tiempo; cuando no hay regularidad o predictibilidad en el comportamiento del otro o la hay, pero en sentido contrario a lo que se esperaba.
  • La injusticia de exigir justicia
    Vale preguntarse si Marcelo Ebrard estaría en la picota si no hubiese claros indicios de conflicto de interés, malversación de fondos, fraude, negligencia y omisión. Si Murat hubiera aparecido en la investigación del New York Times sin la compra de propiedades a través de prestanombres o empresas fantasma.