María Amparo Casar ¿De riego o de temporal?
El descreimiento hacia la política y los políticos no surgió por generación espontánea ni ha sido fruto de una catástrofe natural. Los políticos la han construido con trabajo y tesón. Llegó un momento en que los ciudadanos dejaron de creer en la política monopolizada......
  • Delegados desbandados
    En nuestro país están mal direccionados los castigos. Se castiga la legítima ambición política, la carrera política y la posibilidad de concluir los ciclos para los cuales los representantes fueron electos. En sentido contrario, deja de castigarse la corrupción.
  • A favor del voto
    ¿De verdad se piensa que hay un mundo posible en el que se anule la elección presidencial por un rebase de 5% en el tope de campaña? En realidad tiene toda la razón el diputado del verde Enrique Aubry que, con gran cinismo, dijo: “¿Por qué los demás partidos no lo hacen?, por burros, por ignorantes”...
  • Doce campanazos
    El doceavo campanazo lo debemos dar los ciudadanos: impedir que caigan en el olvido tanto crimen y tanta desvergüenza y seguir elevando el listón de exigencia a través de la participación política, la vigilancia y la denuncia de los actos ilícitos en los que incurran las autoridades.
  • Inmovilizado
    El porcentaje de bateo legislativo de 2013 y 2014 es de los más altos que se recuerde en la historia de México, tanto en cantidad como en trascendencia, pero pocos fueron los resultados tangibles para aquello que interesa a la población y, por lo tanto, muy reducida la aprobación que mereció el gobierno.
  • Impostores
    No hay manera de saber qué administración, federal o estatal, desde que inició la transición a la democracia ha sido la más corrupta. Tampoco se sabe qué partido se lleva el premio mayor de la corrupción. Lo que sí se sabe es que gobierno y oposición, Ejecutivo y Legislativo, son unos embaucadores.
  • Empresarios y gobierno: juntos a la mesa
    En este contexto, pero también en el de la descomposición generada o inducida por los sucesos de Ayotzinapa, los grandes empresarios acuden a Los Pinos y de inmediato comienza a generarse cierta suspicacia.
  • Solo, ¿por necesidad o por elección?
    La agenda de seguridad, corrupción y justicia regresa a las prioridades del gobierno de Peña Nieto. Vale la pena preguntar si también regresó a la agenda de los demás integrantes del Estado mexicano.
  • Error de juicio
  • Silencio cómplice
  • ¿Crimen de Estado?
    Ayotzinapa no es un crimen de Estado ni el presidente Peña Nieto es el responsable. Es un crimen abominable, debe pervivir en la memoria, debe encontrarse a los responsables, deben ser castigados, debe dar pie a que se tomen medidas que impidan su repetición...
  • Tapaos los unos a los otros
    Del lado institucional Ayotzinapa sintetiza la inoperancia del sistema de justicia, la debilidad de los cuerpos policiacos, la impericia de los ministerios públicos, la ineficacia de los aparatos de inteligencia, la inutilidad de la comisión de derechos humanos y lo invertebrado del federalismo.
  • IMSS: pequeñas grandes reformas
  • Mas allá de la coyuntura
    Hasta el momento se han planteado tres propuestas (para el caso Guerrero) que buscan aplacar el descontento social y las movilizaciones, así como dar respuesta a las demandas de justicia y seguridad: la renuncia del gobernador, la desaparición de poderes y la intervención federal...