La Purificación política

Llama la atención que una experta en telecomunicaciones hable de temas tan sensibles por teléfono.

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Luis F. Lozano Olivares 28/06/2014 00:51
La Purificación política

De acuerdo con las directrices en la Auditoría Superior de la Federación para Prevenir el Conflicto de Intereses, el conflicto de intereses se presenta cuando los intereses personales, familiares o de negocios del servidor público puedan afectar el desempeño imparcial de su empleo, cargo o comisión. El conflicto de intereses puede ser: (i) potencial; no hay conflicto de intereses en el momento, pero en un futuro dadas ciertas circunstancias que pueden aparecer. (ii) Real; cuando un interés influye parcialmente en el desempeño de las actividades de un servidor público.

La definición no deja dudas sobre la postura de la diputada perredista Purificación Carpinteyro respecto a la llamada intervenida y hecha pública, con un empresario de telecomunicaciones donde la diputada le ofrece un negocio tan bueno como el “gordo” (para los políticamente correctos, persona con metabolismo diferente) de la Lotería.

La diputada lideraba la discusión de la legislación secundaria de telecomunicaciones del PRD en la Cámara de Diputados. Así nomás. Discute e influye en la legislación secundaria de la industria de telecomunicaciones y al mismo tiempo encuentra huecos, ofrece negocios y todo eso está bien porque ella no es un monopolio. Francamente inaceptable, aunque no sea la única que lo hace.

La respuesta ha sido la de aceptar la responsabilidad de la llamada, pero tratando de dirigir la atención a que su negocio no es un peligro como lo son los monopolios. Y puede ser cierto, pero lo que es un peligro es que tenga conflicto de intereses que la lleven a incluir párrafos o artículos diseñados para beneficiarle particularmente o tener información confidencial. Es confundir la velocidad con el tocino, es decir que el negocio que busca es virtuoso porque va a luchar contra al verdadero enemigo.

Lo que es francamente reconfortante es que el PRD ya había tenido una postura clara respecto a un funcionario del gobierno federal que supuestamente tenía un conflicto de interés por tener acciones en gasolineras (¿no se supone que la Reforma Energética pretende abrir el sector gasolinero a la competencia; es decir, en contra del statu quo?). En ese momento las posturas del PRD fueron en el sentido de que ese funcionario debía renunciar.

El problema de los conflictos de interés es que no se pueden catalogar sin un estudio del caso por caso. El PRD intentó disparar un escopetazo poco definido respecto al funcionario federal y las gasolineras y ahora ha quedado atrapado en su argumento con la verdadera actualización de un conflicto de interés, pero en sus propias filas. Tuvieron que ser congruentes y consistentes porque ya la habían cantado. Existe conflicto de interés porque ya nada garantiza la imparcialidad de la persona que pretende lucrar con lo que pretende regular, la diputada no se entera que el golpe fue a su credibilidad aunque ella sólo esté tratando de salvarnos de los monopolios, poniendo en riesgo la propia credibilidad del PRD. La credibilidad es parte fundamental del capital político, la diputada es un lame duck como dicen los americanos.

Alejándonos un poco de lo sustantivo, llama la atención que una experta en telecomunicaciones hable de temas tan sensibles por teléfono sabiendo mejor que muchos que podrían ser objeto de una grabación ilegal. No solamente es experta en conocer las capacidades de espionaje de la tecnología, sino que además es experta en el balconeo de llamadas telefónicas incómodas. 

“¿Qué es un cínico? Un hombre que sabe el precio de todo y el valor de nada.” Oscar Wilde

                *Abogado y opinante

                llomadrid@gmail.com

                Twitter: @LlozanoO

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