Sobre el bullying

Este tema es hoy más visible que en el pasado. Gracias al internet y las redes sociales nos enteramos de un mayor número de casos.

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Leo Zuckermann 22/05/2014 01:29
Sobre el bullying

“Le hicieron de vuelta el columpio, él le gritó a la maestra para que lo soltaran; la segunda vez lo mecieron más fuerte, lo soltaron, y fue y retachó contra una pared y el piso. A mi hijo se le hizo un coágulo en el cerebro, llegó con traumatismo craneoencefálico grave”. Así describió la madre de Héctor Alejandro Méndez Ramírez lo ocurrido esta semana en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Horas después, el estudiante de primer año de secundaria fallecería, víctima del “columpio”: “Cuatro de los compañeros del adolescente lo cargaron tomando cada una sus extremidades, balanceándolo y arrojándolo. Hasta en dos ocasiones repitieron esta acción, a pesar que el menor insistía en que ya no lo hicieran”.

En mi infancia no existía el concepto de bullying, que se ha traducido al español como acoso u hostigamiento escolar. Lo que sí existía era el fenómeno: el grandulón de la escuela molestando al enclenque. Las burlas verbales, bromas de mal gusto, calzón chino, etcétera. La pregunta es si hoy hay más bullying que en el pasado. No lo sé. Al parecer no existen series históricas al respecto en México. Sin embargo, una encuesta levantada por Parametría en febrero de 2011 encontró que 74% de los padres de familia conoce de un abuso en la escuela de sus hijos por parte de sus compañeros. Por su parte, el secretario de Educación Pública, Emilio Chuayffet, ha reconocido “que existe un aumento en el número de casos de acoso escolar y que el incremento del suicidio en adolescentes podría estar relacionado con este problema”.

Habrá que ver los números, si es que existen. Por lo pronto, el tema del bullying es hoy más visible que en el pasado. Gracias al internet y las redes sociales nos enteramos de un mayor número de casos. El fenómeno, por su parte, ha sido cada vez más investigado por la academia, y los gobiernos han comenzado a tipificarlo como delito.

Investigando sobre el tema, encontré un interesante trabajo sobre el bullying patrocinado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Su autora es Rana Sampson de la Universidad de San Diego. Está titulado Bullying in Schools. Así define este fenómeno:

“El acoso escolar tiene dos componentes fundamentales: repetidos actos nocivos y un desequilibrio de poder. Implica ataques físicos, verbales o sicológicos repetidos, o la intimidación dirigida contra una víctima que no se puede defender apropiadamente por su tamaño o fuerza, porque la víctima es superada en número o porque es menos resistente sicológicamente. El bullying incluye asalto, hacer zancadillas, la intimidación, la propagación de rumores y el aislamiento, así como demandas de dinero, destrucción de la propiedad, robo de posesiones valiosas, destrucción del trabajo de otros e insultos. En Estados Unidos otras diversas formas de conductas escolares (algunas de ellas ilegales) son reconocidas como bullying; por ejemplo, el acoso sexual (el exhibicionismo repetido, voyerismo, proposiciones sexuales y el abuso sexual que involucra contacto físico sin permiso). El ostracismo basado en la orientación sexual percibida y las novatadas (por ejemplo, los atletas de alto nivel del bachillerato que imponen rituales de iniciación dolorosamente embarazosos a los nuevos estudiantes de primer año, compañeros del equipo). No todas las burlas, bromas y peleas entre los escolares constituyen bullying. No es bullying dos personas de aproximadamente la misma fuerza (física o sicológica) que luchan o pelean. El acoso escolar supone repetidos actos de alguien que es percibido como física o sicológicamente más poderoso”.

¿Fue víctima Méndez de bullying? El gobierno federal ya solicitó a las autoridades de Tamaulipas que investiguen. Además, el secretario Chuayffet anunció “un plan piloto para prevenir el acoso y la violencia en los planteles escolares que empezará a funcionar en octubre o noviembre”.

Del trabajo académico, como el de Sampson, se pueden desprender muchas recomendaciones para atacar este fenómeno. Rescato una:

“Para combatir el bullying es central que el director de la escuela se comprometa e involucre. De hecho, comparando las escuelas con altas y bajas tasas de acoso escolar, las investigaciones sugieren que la inversión de un director para prevenir y controlar el bullying contribuye a que existan tasas bajas. El conocimiento e interés de un oficial de policía en el problema puede servir para convencer al director de que le invierta tiempo y energía para combatirlo de manera exhaustiva y colaborativa”.

                Twitter: @leozuckermann

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