Bajar crecimiento económico: tradición de este sexenio

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Leo Zuckermann 27/02/2014 01:30
Bajar crecimiento económico: tradición de este sexenio

La economía mexicana sigue mal. La supuesta recuperación no está ocurriendo. Persiste un crecimiento muy bajo, casi nulo. Sólo un verdadero milagro durante el segundo semestre del año hará realidad el pronóstico de la Secretaría de Hacienda de que el Producto Interno Bruto (PIB) crecerá 3.9% en 2014. Cada vez se ve más irreal esta estimación. Si bien nos va, la economía aumentará tres por ciento. ¿Hay alguien en el gobierno que esté preocupado y ocupado por la débil situación económica del país? ¿No debería el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, hacer algo al respecto? ¿No tendría que empezar por ajustar las expectativas de crecimiento a la baja?

Eso sería lo responsable, pero supongo que se resiste a hacerlo. Y es que el año pasado la Secretaría de Hacienda tuvo que revisar en varias ocasiones su pronóstico de crecimiento del PIB a la baja, lo cual resultó bochornoso. Cuando tomó posesión Peña, estimaron que sería de 3.9 por ciento. A mitad de 2013, ya había caído a 2.4 por ciento. En septiembre, a 1.7 por ciento. Todavía después de los huracanes Ingrid y Manuel la volvieron a revisar a la baja llegando a 1.4 por ciento. ¿Y cuánto finalmente creció el PIB mexicano en 2013? El INEGI acaba de publicar la cifra: 1.1 por ciento. Un número francamente escaso. Si tomamos en cuenta que la cifra equivalente para 2012 fue de 3.9%, estamos hablando de una caída de 72% en el crecimiento económico de México.

Supuestamente el último trimestre de 2013 la economía comenzaría a espabilarse. Pues no fue el caso. De acuerdo con el INEGI, el PIB “creció 0.18% durante el trimestre octubre-diciembre de 2013 respecto al trimestre previo”. El sector agropecuario sólo creció 0.22%, el de servicios aún menos (0.17%), en tanto que el sector industrial incluso cayó este último trimestre en menos 0.4% con respecto al trimestre anterior.

El año pasado fue horrible para la industria nacional. En términos anualizados, este sector disminuyó en 0.7% con respecto a 2012. En el cuarto trimestre de 2013, dos actividades que conforman al sector cayeron de manera considerable: la construcción con un desplome de 4.6% y la minería de 0.9 por ciento.

Pregunta: ¿qué pasó, entonces, con el gasto en construcción que supuestamente inyectaría el gobierno durante este último trimestre? Recordemos que la administración de Peña, apoyada por el PRD de Los Chuchos, a finales del año pasado abandonó la regla de “déficit cero” de las finanzas públicas para pasar a una nueva política de “balance estructural”. El Congreso le autorizó al Ejecutivo endeudarse con el fin de reactivar la economía para que, cuando esto ocurriera, se pagara la deuda. El déficit público se elevó para lo que quedaba de 2013 y todo 2014. Medido en requerimientos financieros del sector público se autorizó un déficit equivalente a 4.1 puntos del PIB para este año.

Pues bien, ya estamos a finales de febrero, el gobierno supuestamente tiene mucho dinero del endeudamiento autorizado, y la pregunta es por qué no lo está gastando o por qué lo está gastando en algo que no está estimulando a la economía.

En cuanto al bajo crecimiento, el gobierno tampoco ha ayudado en su inexplicable retraso por enviar al Congreso las iniciativas de reformas secundarias en materia de telecomunicaciones y energética. La primera urge porque, lejos de estar generando inversiones, está frenándolas (se calcula una caída de 27% en la inversión en telecomunicaciones debido a la incertidumbre de no tener una legislación secundaria).

La gente, que no es tonta, está percibiendo lo mal que va la economía. Esto se refleja en la confianza de los consumidores que, en su última medición de enero, se desplomó al menor nivel de los últimos cuatro años. Hoy los mexicanos están menos dispuestos que el año pasado a comprar muebles, televisores, lavadores y electrodomésticos. No sorprende, entonces, que los comercios estén vendiendo menos. Las ventas de Walmart, por ejemplo, “cayeron 3.8% durante enero en sus tiendas que tienen más de un año de operaciones en México, lo que se suma a la contracción de 1.3% que registró para todo el año de 2013”.

La economía mexicana no despega. El crecimiento es mínimo. 2013 fue un año malo incluyendo el último trimestre. Todo indica que el primero de 2014 también lo será. En algún momento el gobierno tendrá que reconocerlo y bajar las expectativas de crecimiento de este año. Desgraciadamente ya se está volviendo una tradición de este sexenio.

                Twitter: @leozuckermann

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