LA BICICLETA VERDE

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La Crítica 07/05/2014 00:11
LA BICICLETA VERDE

Por Alonso Díaz de la Vega

 

Es común entre las mejores películas de crítica social utilizar la limitada perspectiva de la infancia. Desde Los niños nos miran (I bambini ci guardano, 1944), de Vittorio De Sica, hasta El chico de la bicicleta (Le gamin au vélo, 2011), de los hermanos Dardenne, la mirada del niño, diminuto e indefenso ante el mundo, ha simbolizado con agudeza la estatura de la impotencia. De esa tradición mana La bicicleta verde (Wadjda, 2012), de Haifaa Al-Mansour, donde el intento de todo un entorno por someter el carácter de una pequeña se estrella con su sorprendente fuerza. Al-Mansour, sin embargo, es cuidadosa, y evita la fantasía del forastero que derriba el sistema, pero le permite vivir dentro de él como posibilidad de transformación, sobre todo, individual.

Wadjda (Waad Mohammed), de diez años de edad, es una inconforme que vive en Arabia Saudita. Se rehúsa a cubrir su rostro y desafía a la autoridad al usar tenis y con su deseo de un tesoro prohibido para la mujer: una bicicleta. En su aventura por conseguir dinero para comprarla, Wadjda es testigo de la poligamia, que afecta a su madre (Reem Abdullah); la autorrepresión femenina, que encuentra fugas en citas secretas de las que todos saben; la amplitud del acoso sexual, y el horror de la sociedad saudita ante la sola sugerencia de la homosexualidad.

Wadjda se inscribe en un recital del Corán para ganar el premio de mil riyales. Con el dinero planea pagar su codiciado juguete. El resultado del concurso no es un intento de reforma, sino de afirmación personal. La voluntad de Wadjda es el cañón que dispara el proyectil más poderoso ante la dictadura del chisme y los temores de la fe: el “no”. Al-Mansour expresa la posibilidad de refugiarse en uno mismo no para combatir al mundo, sino para resistir su influencia. La injusticia provoca en los rebeldes un reajuste que no garantiza, pero sí aproxima la felicidad, mientras que el amor, en su extática liberación, reúne.

Haifaa Al-Mansour no planea una obra maestra. La bicicleta verde vislumbra con sencillez sus muchos temas, pero no los elude por vaguedad, sino que los integra a la subjetividad de la narración. La directora nos muestra lo que la sagaz pero inocente Wadjda alcanza a percibir y a comprender, para expresar la indefensión de la que se origina la revolucionaria desobediencia.

 

Dirige:

  • Haifaa al-Mansour.
     

Actúan:

  • Reem Abdullah, Waad Mohammed.

 

@diazdelavega1

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