Campanas de Navidad

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Julio Faesler 21/12/2013 02:05
Campanas de Navidad

El petróleo, sangre del capitalismo industrial del mundo, otorga una fuerte presencia internacional a los países que lo abastecen a los demás. Aquí, la Reforma Energética domina la atención de todos nosotros por la profundidad de sus efectos en el desarrollo nacional.

México se vio lento en despertar a la modernización de las estructuras jurídicas y administrativas ahora en puerta. No hay que reiterar los antecedentes que conformaron la sicología mexicana en el tema del petróleo y el inmenso daño que le causó a la nación el engañoso mito del nacionalismo petrolero que por todo un siglo se usó para manipular la credulidad popular con fines electorales.

Es un hecho que si no recuperamos el tiempo perdido, muy pronto quedaremos reducidos a ser productores marginales de combustibles y subproductos petroleros, necesitados a importar crecientes volúmenes para alimentar a nuestra economía, encareciendo casi todas las áreas de producción y creando una nueva dependencia.

Esta reforma histórica se dio gracias a que el PAN la propuso desde la administración de Calderón, pero la mezquindad del PRI rechazó su aprobación, poniéndola en espera hasta recuperar el gobierno. El PAN rompía así las anclas del pasado buscando emprender un camino nuevo y fresco.

La promulgación presidencial de las reformas constitucionales, venciendo las resistencias que se habían previsto, es el primer paso.

La siguiente etapa se abrirá a principios de 2014, para definir en todo detalle, en la legislación secundaria, los contratos que han de firmarse con empresas públicas o privadas, nacionales o extranjeras, fijando los términos en que se venda, se procese y transforme nuestro petróleo para luego distribuirlo en el mercado nacional o exportarlo.

Independientemente de las normas que fije y la responsabilidad que tenga la entidad coordinadora de energéticos, prevista en la reforma, el éxito de ésta, en su integridad, va a resumirse en la astucia comercial que esgriman los que negocien los tratos.

No hay que olvidar que los amigos de la izquierda recalcitrante cuestionan el largo y complejísimo proceso que ha llegado a su refrendo constitucional formal. Pretenden echar abajo la reforma con una consulta popular que califican y afirman que es constitucional.

La consulta popular, un mecanismo que desde hace bastante tiempo muchos insistimos que se instaurase en nuestro país para sondear la conveniencia de un futuro acto de gobierno, es bien distinta al referéndum, que respalda su aprobación.

La decisión sobre la pertinencia de una consulta, que se avala con un millón y medio de firmas ciudadanas que se requieren para llevarla a cabo, corresponderá en su momento a la Suprema Corte de la Nación, única autoridad capaz de dirimir la controversia constitucional que ya se anuncia.

Independientemente de formalismos jurídicos, nadie puede ignorar la negativa que la izquierda opuso para participar en el análisis de esta cuestión, en el marco del Pacto por México que había suscrito.

Ya no se vale usar la táctica de abstenerse del proceso legislativo para luego argumentar que la voz del pueblo no ha sido tomada en cuenta. El mero hecho de que la izquierda esté representada con diputados y senadores en la función legislativa anula el pretexto. Lo que más evidencia lo ineficaz de tal maniobra es que, llegado el momento crucial de la votación parlamentaria, no se tengan argumentos defendibles y el único recurso con que se queda es negarse a votar y tratar de impedir que los demás lo hagan.

En esta coyuntura el PAN se maneja con claridad y congruencia repitiendo que el Pacto por México es el mecanismo más apropiado para encauzar, con o sin la participación de la izquierda, las reformas que el país necesita. En esto, Gustavo Madero ha sido firme y acertado promotor de las propuestas que su partido aportó a dicho acuerdo.

Para la mayoría de los mexicanos, las reformas constitucionales son un buen escenario para los augurios que esperamos se cumplan en 2014.

En tanto éste llegue, todos debemos desearnos lo mejor en esta temporada de alegrías.

                *Consultor

                juliofelipefaesler@yahoo.com

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