Bataca

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Joselo 14/03/2014 00:00
Bataca

¿Mis planes? ¡Aprender a tocar la batería! Eso me hubiera gustado contestarle al periodista chileno hoy en la mañana, en una entrevista telefónica que hice para hacerle promoción a nuestra próxima presentación en el Lollapalooza que se llevará a cabo en el Parque O’Higgins en Santiago de Chile.

Las entrevistas me sirven de recapitulación; muchas veces no sé exactamente qué es lo que estoy pensando sobre un tema hasta que un entrevistador me lo cuestiona. No tengo de otra más que ordenar mis ideas y contestar.

Lo mismo me pasa cuando viene la pregunta de cajón, esa que nunca falta, y que anuncia el final de la entrevista: “¿Cuáles son los planes de Café Tacvba a mediano y largo plazo? ¿y los tuyos?”.

Pueden tacharme de ingenuo, pero la verdad es que no estaba preparado para contestarla. Aunque, claro, con mi grupo estamos en constantes juntas para ponernos de acuerdo en qué es lo que sigue, qué queremos hacer en el futuro. Pero esas reuniones que tenemos cada determinado tiempo parece una sola junta eterna, que nunca se cierra ni nunca se acaba. Muchos de los planes nos alcanzan antes de que podamos organizarnos como hubiésemos querido. 

El asunto es que Café Tacvba tocará muy poco en esta primera mitad del año, para hacer una gira a finales de 2014, que anunciaremos con bombo y platillo y a su debido tiempo. Las tocadas que hay en puerta son las visitas a Chile y Brasil, tocando en la versión latinoamericana del Festival Lollapalooza, que se llevará a cabo en Santiago (como ya dije) el 29 de marzo y en Sao Paulo una semana después. En la República Mexicana visitaremos Oaxaca, Mérida, San Luis Potosí y Torreón como parte de la gira Corona Music Fest, en mayo y junio.

Nuestro tiempo libre lo estamos aprovechando para que cada quien escriba canciones y recolecte ideas para un siguiente disco. También podemos sumergirnos, en lo individual, en nuestros proyectos personales.

Desde hace años que quiero aprender a tocar la batería. Fue el primer instrumento que soñé tocar. Supongo que le pasa a muchos niños cuando comienzan a escuchar rock. La batería ejerce un atractivo, porque es un instrumento muy físico. ¿Qué mejor que te admiren por pegarle a algo? Con el tiempo se me fueron pasando las ganas y opté por la guitarra, un instrumento en donde podía componer canciones, que es la parte de la música que más disfruto.

Hace unos años Luis Children Ledezma me ofreció una batería que estaba vendiendo, un modelo muy pequeño, con un bombo minúsculo y unos toms. Se la compré porque me regresó la fantasía de aprender, y por qué no, quizás alguna de mis hijas se animara también. El tiempo pasó y la batería quedó arrumbada. Aun así le pedí al Children algunos ejercicios para ir adentrándome en ese mundo; me compré un practicador con una baquetas para ejercitarme en las giras, con la asesoría de nuestro baterista invitado.

Fue a finales del año pasado que, platicando con Ricardo Nájera, el baterista de Furland, y que toca también con el IMS, me comentó de las clases que le da a niños y jóvenes cuando no anda de gira. Le pregunté a una de mis hijas si quería tomar clases y como dijo que sí, aproveché de una vez y le propuse a Rica armar un paquete.

No sé si ustedes han intentado tocar la batería alguna vez, pero yo, que no lo había hecho jamás, siento que mi cerebro se está reacomodando. Por primera vez debo utilizar los dos pies y las dos manos al mismo tiempo para hacer algo. Soy una persona muy mental, así que la batería me está acercando a mi cuerpo.

Estoy feliz, pues resulta que las que salieron buenas para la batería son mi hija y mi mujer (que también se sumó al paquete de clases); yo todavía estaba con ejercicios y ritmos básicos cuando ellas ya tocaban Billie Jean, DARE, de Gorillaz, y Under Control, de los Strokes.

Hoy en la mañana, al finalizar mi entrevista, estuve más de una hora tratando de tocar Song 2, de los Blur, primero a un tempo tan lento que parecía que jamás iba a sonar igual a la canción de los británicos, pero al final lo logré. Bueno, más o menos.

No importa, es un hobby, y lo bueno de los hobbies es que lo haces por el puro placer de hacerlo. No se darán cuenta de los avances porque no me verán tocar. Aun así, es uno de mis proyectos principales de este año. Por lo que, si en las entrevistas que haga en estos meses digo alguna otra cosa, no me crean mucho. Lo que debería contestar realmente es: “¿Mis planes personales? ¡Aprender a tocar la batería!”.

Pero no lo voy a andar divulgando por ahí, sólo a ustedes, queridos y fieles lectores.

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