Ataques en Hidalgo, demasiados mensajes

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Jorge Fernández Menéndez 22/01/2014 04:26
Ataques en Hidalgo, demasiados mensajes

El hecho no puede más que generar suspicacias. ¿Por qué fueron incendiadas varias tiendas Oxxo, además de una gasolinera y una caseta de cobro, en Hidalgo y en el Estado de México (en los límites con aquel estado)? ¿Por qué la operación se hizo con tanta rudeza, con armas largas e intimidaciones? ¿Hacia dónde se dirige el mensaje, quién lo envía, quién debe recibirlo? Los ataques se dan en un estado donde el índice delictivo es bajo y donde no se habían producido hechos de estas características en el pasado. Es lógico, por lo tanto, pensar que es un mensaje al secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, ex gobernador de esa entidad y responsable del operativo en Michoacán.

Pero la tesis, si se queda allí, puede ser demasiado simplista. ¿Por qué los Oxxo, una cadena que depende de la muy importante empresa regiomontana FEMSA, principal embotelladora, entre muchas otras cosas, de Coca-Cola, en el país? No existe ninguna explicación seria, entre otras razones, porque esas tiendas de conveniencia, allí en Hidalgo, no habían sufrido, hasta ahora, ni siquiera extorsiones.

¿Son los Templarios, como se ha dicho, los responsables de esos ataques? La lógica indicaría que sí aunque no se ha presentado una sola prueba para fundamentar esa afirmación. Pero entonces, además de un mensaje al secretario de Gobernación y/o la empresa, ello podría significar, también, que el cerco que se impuso apenas ayer en las entidades que limitan con Michoacán ha sido tardío, porque grupos de los Templarios ya estarían operando fuera del territorio estatal, lo que coincidiría con la declaración de algunos líderes de autodefensas. Se podrá argumentar que no es así, que en realidad los Templarios están accionando fuerzas en otros territorios para quitarse la presión en Michoacán. Puede ser pero tampoco nadie lo ha explicado.

Efecto cucaracha o interés en quitar presión, lo cierto es que la presencia de estos grupos en los estados limítrofes de Michoacán es una realidad, sobre todo en el Estado de México. Pero que los grupos criminales están moviendo su ubicación y ello debería tener respuestas lo pone de manifiesto, por ejemplo, la detención en el DF de quien se ha calificado como uno de los principales operadores de los Zetas.

Hay más preguntas sobre lo que sucede en Michoacán. ¿Nadie le ha explicado al gobernador Fausto Vallejo cuál es su papel en la película que se está rodando en su estado? Se puede entender que en política la forma es fondo y que las mismas deben respetarse, pero que el gobernador designe a un funcionario local como comisionado en Tierra Caliente para que vigile, en otras palabras, las labores del comisionado federal, Alfredo Castillo, suena a una muy mala broma y confirma que las autoridades locales quieren seguir operando en la zona de conflicto cuando su accionar sólo ha servido para agudizar los problemas. El operativo federal en Michoacán ha comenzado bien, pero si se contamina de la política local, como ha pasado siempre hasta ahora, se estancará, porque hay demasiados intereses para que no avance. Y parte de ese interés se refleja también en sobrevalorar los éxitos alcanzados. Falta mucho por hacer en Michoacán. Falta mucho para ver desarticulados a los Templarios. Falta incluso que el comisionado Castillo comience a operar con control de la situación y plena certidumbre (imposible tenerlo en unos pocos días) para saber hacia dónde se dirigirán las cosas en el estado. Por lo pronto, el gobierno local sigue siendo una carga en ese intento.

Conflictos

Por cierto, y hablando de FEMSA y de la industria refresquera, en estos días todos su integrantes presentarán un amparo contra la Reforma Fiscal, que ha gravado sus productos con un impuesto adicional. Las razones son fiscales, económicas, bursátiles, corporativas y también relacionadas con lo que se considera la estigmatización de que han sido objeto. Pero no es una decisión política. Es una decisión de todo el sector que deben acompañar, obviamente, las empresas.

Otro conflicto legal, pero éste que parece ya en camino a resolverse, es el del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México contra la inmobiliaria Fumisa. Dos jueces ya han dado la razón al AICM, que ya tiene contratos nuevos con prácticamente todos los locatarios de la Terminal 1. Nos preguntan en qué nos hemos basado al decir que Fumisa ha tenido manejos irregulares en las rentas de esos espacios. Sólo un dato: mientras esa inmobiliaria rentaba a sus empresas asociadas (como el restaurante La Mansión) dos locales de más de 600 metros cuadrados a 30 dólares el metro, a la tortería Las Juanas, por poco más de 11 metros le cobraba más de 370 dólares el metro cuadrado, una diferencia de más del mil por ciento. Fumisa no sólo ha perdido ese gran contrato de mil millones anuales; según las autoridades terminará debiendo al Aeropuerto capitalino unos seis mil millones de pesos. Al tiempo.

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