Más de tres tristes tigres

Que en los circos ya no se utilicen animales para el entretenimiento del público.

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Jesús Sesma Suárez 06/03/2014 00:00
Más de tres tristes tigres

Se ha documentado que los animales en los espectáculos públicos, mejor conocidos como circos, padecen un sinfín de sufrimiento y crueldad, desde su traslado, su entrenamiento y hasta por el espacio donde regularmente viven.

Uno de esos estudios es Animales en circos itinerantes: la ciencia del sufrimiento realizado por Animal Defenders International (ADI). La ADI afirma que si bien el bienestar animal consiste inicialmente en realizar acciones para que los animales se sientan bien y para que se mantengan en buena forma, tal como proveerles de una buena alimentación y vacunarlos en contra de las enfermedades, estas acciones no son suficientes. El bienestar animal consiste en darle a los animales cierto control sobre su propio ambiente, lo cual les permite evitar el dolor y el sufrimiento mental. Y esto se logra únicamente en sus hábitats naturales.

Sus investigaciones han demostrado que la respuesta de los animales al transporte, al cautiverio y al confinamiento es el estrés, como un “estímulo que sobrepasa la capacidad total de adaptación”. Ante ello, no es sorprendente ver que muchos animales de circo pierdan el control de sus mentes adquiriendo “locura circense” (ladearse, caminar de un lado a otro, sacudir la cabeza y correr descontroladamente).

Además de este estudio hay muchos que igualmente describen el estrés, el maltrato y el sufrimiento de los animales que se encuentran en circos y en cautiverio, por lo que podemos concluir que existe evidencia suficiente para prohibir este tipo de espectáculos. Por ello, insistimos en que no podemos mantener el doble discurso, donde por un lado proclamamos y exigimos derechos y libertades de vanguardia, pero por otro lado defendemos y solapamos prácticas anacrónicas que para nada contribuyen a mejorar la convivencia social.

Ya hemos dicho que la utilización de animales en espectáculos públicos no beneficia en nada el sano desarrollo humano y crean condiciones que repercuten en un mayor grado de violencia entre las personas. Al respecto existen estudios sicológicos en donde se determina que las personas que maltratan a los animales tienen un alto porcentaje de probabilidades de agredir a otros seres humanos.

En este sentido es que ahora hemos propuesto que en los circos ya no se utilicen animales para el entretenimiento del público, nos encontramos en un momento crucial en la historia de la protección animal, no sólo de la Ciudad de México, sino del mundo entero.

Miles de personas se han manifestado en contra de estos espectáculos y en defensa de los elefantes, tigres, leones, caballos, perros y otras tantas especies que son maltratadas y sufren crueldad en los circos. Y por eso ahora más que nunca les pedimos su apoyo para que esta prohibición se convierta en una realidad en el corto plazo.

                *COORDINADOR DEL PARTIDO VERDE EN LA ALDF

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