La tribu

Sabe que Gravity no es una película mexicana, aunque Sandra Bullock tiene todos los méritos necesarios para ser mexicana.

COMPARTIR 
Gerardo Galarza 09/03/2014 02:06
La tribu

Antes que nada el escribidor quiere dejar claro que su deber ser, también su ser, está muy lejos del chovinismo, del patrioterismo, del nacionalismo, del tribalismo o cualquier otra definición de ese tipo, salvo —claro está— en el caso de ser paisano guanajuatense de don José Alfredo Jiménez y, deje usted eso de lado, ser apasense de nacimiento, lo que con toda la modestia lo coloca en un sitio privilegiado —ni modo pues, uno no tiene la culpa— para ver pasar la vida. Nada más.

Curiosamente, sépalo usted querido lector, es muy difícil encontrar en los diccionarios comunes el antónimo de los conceptos arriba mencionados. Por eso, el escribidor tiene que recurrir a los versos del bardo potosino Guillermo Aguirre y Fierro, quien cantó en su célebre poema al “extranjerismo delicioso”, de uno de aquellos que brindaban bulliciosamente en torno a una mesa de cantina, para oponerlo al patrioterismo. Don Guillermo es, si no lo han recordado, el autor nada más y nada menos que de El brindis del bohemio.

Y a qué viene todo esto, preguntará usted amable lector —nótese el lenguaje del siglo pasado; bueno, de la primera mitad de él—; pues sencillamente a que tres mexicanos: Alfonso CuarónEmmanuel Lubezki y Lupita Nyong’o obtuvieron el premio Oscar de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, que cada año se otorga en Hollywood, la meca del cine mundial. Ese premio, le han explicado algunos expertos consultados por el escribidor, equivale al Nobel del cine.

El escribidor ha preguntado porque no es ningún experto en ese arte. Va al cine como cualquier ciudadano. Paga su entrada y al final calcula si valió la pena pagar el boleto. Como muchos, y muchas, llora en silencio en las historias que desfilan por las pantalla, como en aquel Cine Oliveros de martes, jueves y domingos, ¿te acuerdas compadre? También sale eufórico, y otras veces reflexivo. Como cuando lee un libro. El escribidor es de los que se quedan sentados en la butaca para ver los créditos finales de cualquier película y mienta madres cuando se los cortan. Pero no es un experto en cine ni cinéfilo siquiera, mucho menos crítico de ese arte.

Pero, tampoco es tonto ni desinformado. Sabe que Gravity no es una película mexicana, aunque Sandra Bullock tiene todos los méritos necesarios para ser mexicana y, si los mexicanos no la aceptan, en Apaseo el Grande le reconocemos la nacencia de inmediato. Faltaba más.

Lo que no entiende este escribidor es el regateo de los premios Oscar a esos tres mexicanos. Bueno, ni siquiera entiende el tratar de menospreciar su origen y su desarrollo y crecimiento en estas tierras de Dios. Por cierto, si usted no lo sabe, debería consultar lo que pudieron leer los lectores de Excélsior impreso en papel periódico bajo la pluma de mi compañera reportera, remarco reportera, Lucero Calderón sobre los estudios de Cuarón y Lubezki en el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC) de la UNAM que echa por tierra esa leyenda urbana y discriminatoria de que los expulsaron de ahí. No. Cuarón y Lubezki ahí estuvieron, pasaron por ahí. La UNAM, nuestra UNAM, a pesar de todos los porros, ambulantes, sindicalistas, funcionarios y autoridades, sigue siendo nuestra.

¿Y la tal Lupita? Pues sí, es hija de kenianos. No cabe duda. Es negra, como el carbón. Lo cierto es que nació en la Ciudad de México. Por ello es mexicana, según la venerada Constitución. Fue un accidente y no. Nació aquí, porque sus padres estaban aquí. No sin razón. Y le pusieron Lupita, no Guadalupe, en agradecimiento a este país y su gente.

El escribidor reconoce que poco sabe del arte de la cinematografía. Recuerda, como muchos, aquellas funciones proyectadas sobre la pared más grande del pueblo y también las películas con la mejor definición digital. Por ello, no le queda otra que expresar su beneplácito —¿así se dice?—  por el hecho que tres de la misma tribu hayan sido reconocidos como lo que son: chingones.

                Todos tenemos nuestro Cinema Paradiso.

Comparte esta entrada

Comentarios

Lo que pasa en la red