El reloj de la transparencia nacional

La COMAIP entregó el martes pasado al Senado un proyecto de Ley General de Transparencia.

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Francisco Javier Acuña 16/02/2014 02:34
El reloj de la transparencia nacional

Avanza el tic tac del reloj de una democracia que, a pesar de sus constantes adversidades, no se ha detenido desde ese 1977, año en el que los politólogos sitúan el inicio de la transición mexicana, cuando se inscribió en la Constitución: “El Estado garantizará el Derecho a la Información”. Una frase de letra muerta durante 25 años.

El histórico bloque de reformas constitucionales fraguadas el año pasado concentró la energía política de la República. En el reformismo, a base de consensos básicos, prevalece una cohesión funcional que rechaza las vías alternas a la ley.

Esas reformas, con sus aciertos, omisiones y contenidos polémicos, fueron aprobadas con artículos transitorios que le imponen al Congreso de la Unión y a los congresos estatales plazos para elaborar, dentro de este año, las leyes secundarias para que puedan aplicarse.

Un rasgo común de las mencionadas reformas —obviamente incluida la de transparencia— radica en que en todas se hicieron previsiones sobre deberes de transparencia. Ello obliga que haya una armonización de la legislación secundaria al respecto y, a la vez, sepulta la burlona estimación que en 2002 los detractores de la naciente Ley Federal de Transparencia aseveraban sobre que sería una cara e inútil moda pasajera.

La Conferencia Mexicana para el Acceso a la Información Pública (COMAIP), que agrupa a los 32 órganos garantes de transparencia estatal, entregó el martes pasado al Senado, en las manos de Arely Gómez, Laura Rojas y Alejandro Encinas, un proyecto de Ley General de Transparencia (inspirado en la ley vigente del Distrito Federal).

Se sabe que el IFAI prepara un documento equivalente; ha puesto a sus expertos a desarrollarlo y ha invitado selectivamente a integrantes de la COMAIP.

Ambos textos serán insumos que los legisladores podrán aprovechar para confeccionar una Ley General de Transparencia pertinente; el tiempo es corto si se comprende el deber hacer de esa experiencia un ejercicio atinado.

Pero para lograr esa armonía de las leyes secundarias de las otras reformas constitucionales, faltará el impacto regulatorio para asegurar que las cláusulas dedicadas a la transparencia judicial, la electoral, la hacendaria, la monetaria, la laboral y la energética, sean adecuadas para hacer del nuevo IFAI un órgano garante capaz de acometer la empresa que se le confiará.

Por encima de la integración del IFAI como nuevo organismo constitucional autónomo, está la calidad precisa de la legislación que lo hará funcionar como un órgano dotado de potestades singulares, extensivas a todas las instancias u organismos públicos de carácter federal, y como tribunal de las resoluciones de los órganos similares locales.

                *Analista

                fjacuqa@hotmail.com

                Twitter: @f_javier_acuna

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