Congresos locales: rebeldía tardía

Llegar al 30 de junio con estados que no hayan cumplido con su tarea puede producir complicaciones innecesarias al proceso electoral.

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Francisco Guerrero Aguirre 22/06/2014 01:04
Congresos locales: rebeldía tardía

El frenético proceso de Reforma Electoral que se llevó a cabo en el Congreso federal ignoró las reservas de muchos gobernadores y congresos locales inconformes, bajo la lógica de que los intereses de las partes involucradas se encontraban representados en las dirigencias nacionales de los tres principales partidos.

La transformación del IFE en INE fue moneda de cambio por otras reformas. La prisa y la presión, en particular del PAN, imprimieron a todo el proceso legislativo un sentido de urgencia que produjo excesos y abominaciones que lentamente comenzarán a surgir conforme nos acercamos al inicio del proceso electoral 2015.

Una muestra clara de los efectos de una reforma tan atropellada es el retraso que se ha presentado en las 17 entidades federativas que están obligadas a modificar sus constituciones y leyes reglamentarias en materia electoral. El 30 de junio vence el plazo, generándose zozobra ante la posibilidad de que algunos estados no concluyan con dicha tarea.

El centralismo excesivo con el que se transformó nuestro modelo electoral ha pasado factura a aquellas voces que pensaron que las modificaciones serían rápidas y sin chistar. Quienes suponen que los congresos locales “obedecen” en automático los designios del centro desconocen la dinámica política en muchas regiones del país.

El INE tendrá que enfrentar los riesgos de incumplimiento por parte de algunos congresos locales, ya que con la legislación armonizada o sin ella, el órgano nacional deberá encontrar fórmulas adecuadas para llevar a cabo tanto el proceso federal como las elecciones concurrentes.

Con razón, el consejero presidente del INE, Lorenzo Córdova, ha señalado que el “peor escenario” para las elecciones del año entrante sería que la legislación federal entrara en contradicción o en “tensión en términos de su interpretación” con lo que hagan o dejen de hacer los congresos locales.

En la misma ruta, el consejero Marco Baños ha advertido que de no sincronizarse las leyes estatales, el INE se vería forzado a trabajar con los institutos locales por medio de acuerdos específicos. No obstante, también refirió que la falta de legislación en las entidades produciría problemas operativos tales como diferencias en la fecha de la elección, duración de campañas y ausencia de candidaturas independientes o reelección.

La rebeldía y lentitud mostradas por algunos congresos locales y gobernadores entraña una señal de resistencia a decisiones que se tomaron desde las cúpulas partidarias para satisfacer resultados concretos en otras materias. El retraso en la aprobación de los temas electorales en muchos estados es, en consecuencia, una suerte de “pataleo” tardío ante circunstancias que ya no será posible cambiar.

En este mar de presiones y chantajes, el panorama se mantiene nebuloso ante tensiones adicionales que se reproducen por la urgencia de completar la legislación secundaria en telecomunicaciones y energía. El PAN, socio estratégico del gobierno en ambas reformas, continúa “estirando la liga”, consciente de que aún puede obtener algunos beneficios adicionales previo a la conclusión de la agenda de cambios que comenzó en 2013.

BALANCE

El proceso de “centralización democrática” que significó la Reforma Político-Electoral 2013-2014 ha tensado la relación entre partidos políticos nacionales y sus subsidiarias en los estados. El proceso de rebeldía de algunos gobernadores y congresos locales puede poner en riesgo la contienda electoral de 2015 en sus dimensiones local y federal. La sombra de impugnaciones y controversias constitucionales se ciñe lentamente si no se aprueban a la brevedad los temas pendientes.

Está en el interés de todos los actores encontrar fórmulas de armonización que permitan que las 17 entidades que tendrán elecciones el próximo año aceleren sus labores y cumplan en tiempo y forma con las responsabilidades que les confiere la Constitución. Llegar al 30 de junio con estados que no hayan cumplido con su tarea puede producir complicaciones innecesarias al proceso electoral. Guste o no, la Reforma Político-Electoral es un mandato obligatorio para los estados. La rebeldía llegó tarde.

                Twitter: @pacoguerreroa65

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