Urge designar al fiscal anticorrupción

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Francisco Guerrero Aguirre 09/03/2014 01:43
Urge designar al fiscal anticorrupción

A Gregorio Guerrero

 

La Revolución Mexicana fue una respuesta violenta y popular contra un sistema antidemocrático de castas y privilegios, que encontró en la dictadura el mecanismo perfecto para perpetuar prácticas de explotación y modelos de corrupción en casi todas las actividades económicas.

La caída del dictador y el advenimiento de un modelo de partido único significaron una prolífica etapa de construcción de instituciones públicas que buscaba ordenar el ejercicio de gobierno, estableciendo reglas claras para la convivencia y una pretensión cercana a la justicia social.

El siglo XX trajo consigo la edificación de un sistema político con elecciones regulares, pero inequitativas. En este periodo, el régimen priista modernizó al país, sin embargo, simultáneamente permitió prácticas y costumbres donde la corrupción heredada de Porfirio Díaz continuo siendo un “lubricante” para la solución de asuntos públicos y privados.

La derrota electoral del PRI en 2000 y la subsecuente alternancia del PAN en la Presidencia de la República, generó la “ilusión óptica” de que la democracia acabaría súbitamente con las prácticas corruptas del pasado y que los nuevos gobernantes impulsarían una agenda ambiciosa para transparentar el manejo de los recursos públicos y extirpar de los ciudadanos la idea de que “quien no transa no avanza”.

La triste realidad es que la alternancia democrática no ha significado un cambio sustancial en las prácticas de corrupción que se han “institucionalizado” como mecanismos cotidianos para conducir los negocios privados y las obras públicas. De acuerdo con Transparencia Internacional, en su Índice de Percepción de la Corrupción 2013, nuestro país se ubica en el lugar 106 de 177 naciones, colocándolo así como uno de los países más corruptos para el organismo.

Lo anterior quedó evidenciado al estallar el escándalo de la empresa Oceanografía, acusada de falsificar contratos para obtener créditos bancarios y de obsequiar costosos relojes a diestra y siniestra. De igual manera, al cumplirse diez años de la difusión de los “videos de las ligas”, se reabrió la herida entre el empresario Carlos Ahumada y el PRD por las deudas aún pendientes.

Como puede verse, los temas relacionados con la corrupción han dejado de ser exclusivos del partido que gobernó casi todo el siglo XX. Los partidos emergentes, mismos que han venido ganando elecciones, también han padecido la “infección” de este mal tanto en sus gobiernos como en su propia vida interna.

La ingenua esperanza de que la democracia por sí sola resolvería los problemas sistémicos de la corrupción cayó por su propio peso al demostrarse que las prácticas indebidas forman parte de un modus vivendi que se ha extendido entre partidos y empresas.

La corrupción como un sistema de actos ilegales para abusar del poder se ha constituido como un uso ilegítimo y permanente de trampas y subterfugios para el beneficio de unos pocos. Esto ha significado que, a pesar de que como país somos más democráticos, esta apertura electoral no ha generado mecanismos eficientes para atacar de raíz el problema.

Balance

Como ha señalado con razón Laurence Whitehead, la corrupción política no es propia solamente de los países latinoamericanos o de las naciones pobres. En el fondo, el problema de la corrupción sigue siendo parte de las sociedades democráticas, porque incluso los gobiernos más legítimos sucumben por el afán de acumular poder a cualquier costo.

En México y en otras partes del mundo, el poder económico pervierte la mecánica de la representación democrática y corroe las estructuras sociales al permitir que las prácticas de corrupción continúen independientemente de quien se encuentre en el gobierno.

Entre las decisiones que aún quedan pendientes en el Congreso destaca la designación de un fiscal Anticorrupción que trabajará de manera conjunta con el nuevo fiscal General de la República. Se busca crear un Sistema Nacional de Combate a la Corrupción que coordine a todas las instituciones que trabajan en el tema. El tiempo apremia y los escándalos no amainan. Urge tomar cartas en el asunto.

                Twitter: @pacoguerreroa65

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