Al Jefe Diego lo secuestraron expolicías

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Francisco Garfias 03/05/2014 01:11
Al Jefe Diego lo secuestraron expolicías

El Jefe Diego Fernández de Cevallos fue secuestrado por una banda de expolicías y no por alguna organización guerrillera o por gente vinculada con el crimen organizado, confirma una voz oficial autorizada.

“Son organizaciones tipo El Mochaorejas o Caletri, de las que afortunadamente ya quedan pocas”, puntualizó.

El Jefe Diego fue plagiado en su rancho de Querétaro el 14 de mayo del 2010. Siete meses y seis días duró su encierro.

En ese lapso, proliferaron todo tipo de versiones sobre los autores de este espectacular secuestro, que cimbró los cimientos del sistema político.

Se habló del EPR, de El Pelacas, supuestamente ligado a los Beltrán Leyva, y hasta de El Ricalde, un expolicía mexiquense. El propio Diego calificó a sus plagiarios de “profesionales”, pero nunca se dijo con contundencia que se trataba de expolicías.

El detalle no es menor. Pone los pelos de punta. Más ahora que la obligada certificación de los cuerpos de seguridad echa a la calle a los policías que no pasan las pruebas de confianza. No es nuevo que la delincuencia se nutre de malos policías.

El año pasado, hubo 33 mil policías que no pasaron la prueba de confianza, según cifras dadas a conocer por el Sistema Nacional de Seguridad Pública.

  • De ese terrible flagelo, que es el plagio de personas, hablamos con el coordinador Nacional Antisecuestros, Renato Sales, invitado en turno del programa Arsenal, que este sábado a las 19 horas se transmite por Excélsior Televisión (canal 127 de SKY y Cablevisión).

El zar antisecuestros nos dijo que el mayor obstáculo al combate eficaz de ese flagelo, considerado grave por 98% de los mexicanos, ha sido la carencia de una vinculación eficiente, efectiva y real entre los tres órdenes de gobierno: Federación, estados y municipios.

“No sólo no había coordinación, sino franca contradicción o confrontación entre entidades y Federación. Para decirlo coloquialmente, se aventaban la bolita”, puntualizó el funcionario.

En muchas entidades federativas —no dijo en cuántas— las unidades especializadas antisecuestro quedaron “lastimadas” (eufemismo para decir que no funcionan).

Y es que otrora se les daba prioridad a las Secretarías de Seguridad Pública, “olvidando que las unidades especializadas están insertas en las Procuradurías estatales”.

  • La idea central de la estrategia antisecuestro es que Federación y entidades actúen conjuntamente para disminuir este delito, que es el que más duele.

No quiso entrar en la guerra de cifras. Sabe que son distintas, según la fuente. Las oficiales hablan de un incremento de 20% en el secuestro, las del INEGI disparan este número.

“El índice ha aumentado. Se ha estabilizado en la zona centro (en el último mes), como comentaba el secretario de Gobernación”, comenta.

Se atreve a pronosticar: “Vamos a ver disminución a partir de la detención de las bandas. La cifra real, objetiva, es cuántos detenidos hay que estén sujetos a proceso, cuántas bandas desmembradas”.

No quiso ponerle fecha precisa a la obtención de resultados.

  • La policía municipal es un tema muy relacionado con el incremento del fenómeno. Hay que ordenarla, disciplinarla y sus elementos tienen que ganar más.

¿Sabe cuánto gana un policía municipal en nuestro país? Seis mil pesos. ¿Con tres mil pesos a la quincena podemos exigirle que se comporte como un héroe de la patria?, pregunta Sales.

El otro es el sistema penitenciario. Desde la prisión se extorsiona, se ordenan secuestros. Es una paradoja que lugares que debieran estar controlados se encuentren en absoluto descontrol. Los secuestradores tienen que ser remitidos a penales de alta seguridad.

  • Sales está en contra del populismo penitenciario. No parece muy convencido de la eficacia de aumentar a 140 años de cárcel el castigo por secuestro, como hicieron recientemente los legisladores, cuando casi nadie alcanza los 100 años de edad.

“Hubiese preferido que la Cámara de Diputados se concentrara en incrementar el salario a los integrantes de las unidades especializadas antisecuestro; en lugar que se incrementara la pena, pero también que se exhortara a las entidades federativas a que en los penales, los secuestradores tuvieran un ala especial de reclusión para no contaminar a otros internos”.

  • Nos enteramos ayer que Gustavo Madero no anda bien de salud. ¿Se habrá indigestado con los tacos de “cordero” que se comió la víspera? Nos preguntamos.

Pero no. Las alertas que recibimos con el parte médico indican que el candidato a la reelección en el PAN fue operado de una “compresión radicular”. Buscamos en el diccionario médico de Google.

Leímos: El Síndrome de Compresión Radicular es un conjunto de signos y síntomas causado por una presión ejercida sobre la raíz de un nervio cuando emerge de la columna vertebral. 

“Los signos y síntomas pueden ser dolor de espalda, en brazos o piernas, hasta lo que se describe como hormigueo, adormecimiento, entumecimiento... y dependiendo de la severidad del caso, limitación funcional y debilidad muscular”.

El candidato del “Camino Ganador” deberá estar en reposo cuatro días. Retomará sus actividades de campaña el próximo martes. En su ausencia, van a Michoacán los más destacados miembros de su equipo: Ricardo Anaya, Santiago Creel y Marko Cortés.

Madero se repone satisfactoriamente de la intervención, aseguran en su equipo. Le deseamos pronta recuperación.

  • Moraleja de la semana (cortesía de Abraham Lincoln, político estadunidense): Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios.

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