El horror económico del horror michoacano

La extorsión ha trastocado al sector de servicios.

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Ernesto Cervera Gómez 26/01/2014 00:39
El horror económico del horror michoacano

De los mejores recuerdos de mi infancia son los campamentos a  los que tuve la oportunidad de asistir en los bellísimos bosques de Michoacán. Parajes como Los Azufres, Sabaneta y las reservas de las Monarcas son regiones del país que todos los mexicanos deberíamos conocer y disfrutar. Hace unas semanas uno de mis hijos me pidió permiso para ir a un campamento precisamente a uno de esos bosques de Michoacán. Mi respuesta fue inmediata: sobre mi cadáver. Es una tristeza.

La pérdida paulatina del Estado de derecho en Michoacán durante los últimos 20 años, desafortunadamente ha tenido consecuencias y heridas económicas que tardarán varias décadas en sanar. Al margen de la incuantificable pérdida de vidas, los costos económicos son muchos y de diversa índole, el mayor de todos es un éxodo de la inversión privada, acompañado de una inversión pública magra, en el mejor de los casos. Los resultados son de horror, y están a la vista de todos.

De acuerdo con las cifras del INEGI, el número de desempleados abiertos en Michoacán aumentó 19% entre 2009 y 2013, cifra de horror si se compara con el incremento observado por el país en su conjunto de sólo 0.2%. Pero en materia de empleo lo más preocupante en Michoacán es la evolución del número de subocupados que aumentó 90% entre 2009 y 2013; en el resto de las entidades federativas del país lo hizo en 3.5%. Caldo fértil para el crimen organizado.

La generación de empleo formal en el estado ha sido ínfima en los últimos cuatro años: apenas 30 mil nuevos empleos por año, equivalente a 1.6% de la Población Económicamente Activa de la entidad. Esto se vincula con el decrecimiento del sector manufacturero michoacano que hoy es 1.1% inferior al que tenía en 2009. Por el contrario, la producción manufacturera del país en su conjunto se expandió 10.8% y en regiones, como El Bajío, 17%. De manera evidente, un sector manufacturero sólido genera empleos formales, bien remunerados y estables en el tiempo.

La historia de horror económico de la entidad no se limita al sector manufacturero. Evidentemente, las prácticas de extorsión y secuestro también han trastocado al sector servicios en su conjunto. El cierre o reducción de tiendas de autoservicio, de conveniencia o especializadas es un fenómeno constante en la entidad. Pero la mayor afectación se ha dado en el sector turístico (servicios de alojamiento y restaurantes) cuyo valor agregado es hoy 11% inferior al que había en 2009. Sólo por comparar, en el resto del país ese mismo sector es hoy nueve por ciento más grande del que teníamos en 2009. No hay sector en México que aporte más empleos directos e indirectos que el turístico, industria en extinción para Michoacán.

La intervención del gobierno federal desapareciendo las policías municipales en los 27 municipios de Tierra Caliente y nombrando a Alfredo Castillo como representante del gobierno federal en la entidad, implica no sólo conducir los operativos de la fuerza pública en el estado, también implica asumir las demás tareas de gobierno.

Restablecer el Estado de derecho en la entidad es sólo el primer paso en la tarea de restituir las condiciones de crecimiento económico y desarrollo de Michoacán. Sin inversión pública (en montos considerables) no habrá inversión privada; y sin ésta, no habrá crecimiento ni empleo.

Habrá que cuidar que este “baño” de recursos hacia la entidad no se haga sin “ton ni son”. Hace mucho tiempo que Michoacán merece un plan de desarrollo con visión de largo plazo, que no limite al estado a la producción de limón y de aguacate (productos importantísimos, pero no suficientes para dar trabajo a todos). Michoacán merece más, merece reconstruir el tejido de riqueza de cada una de sus ciudades, pueblos y municipios. Este horror social y económico, ha impactado la forma de relación de sus habitantes, sus tradiciones, su cultura, sus fuentes de riqueza, su imagen, su poder de convocatoria turística y las condiciones de riqueza de vida del que fue Michoacán.

Todos los michoacanos, los mexicanos y los turistas mundiales, nos merecemos poder disfrutar la belleza del “lindo Michoacán”.

                *Director General GEA
                Grupo de Economistas y Asociados S.C.

                ecg@gea.structura.com.mx

                Twitter: @ernestocerv

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