Adiós a Ebrard

Después del escándalo de la L12, Ebrard está liquidado política y electoralmente.

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Enrique Villarreal Ramos 21/03/2014 01:34
Adiós a Ebrard

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, informó sobre la Línea 12 del Metro que “desde que fue puesta en marcha se empezaron a presentar una serie de problemáticas. Antes de la inauguración se cambió todo un tramo de vía y una cosa es que se presenten fallas y otra que tengamos dictámenes técnicos periciales que afecten a la seguridad directa de la operación”. Ordenó investigar a exfuncionarios y funcionarios del GDF, además de contratistas para deslindar responsabilidades.

Con esta declaración, queda claro que la responsabilidad de la inoperancia de la Línea Dorada (suspendida seis meses, por el desgaste ondulatorio de la vía y rieles incompatibles con ruedas, entre otras fallas estructurales, ¡a 16 meses de abierta!) es atribuida al gobierno anterior. Ante la andanada de críticas, Marcelo Ebrard, rechazó que la L12, de la cual está “orgulloso”, iniciara operaciones presentando fallas, ya que “esta obra fue certificada por uno de los consorcios internacionales más grandes del mundo, que tiene su sede en Alemania”.

Sin embargo, del informe de la Cuenta Pública 2011 de la Auditoria Superior de la Federación se desprenden “presuntas irregularidades”, entre las que se destaca el sobreprecio en los costos de la L12. En esa ocasión, Ebrard respondió que “es una campaña de calumnias sólo por criticar al Pacto y la línea política que sigue la dirigencia del PRD”. Intentó politizar el asunto y victimizarse (como hacen los panistas con el fraude de Oceanografía), como cortina de humo para intentar ocultar el escándalo financiero y las graves e innumerables irregularidades y deficiencias en la obra. Por ello, no sorprende que clasificara como información reservada documentos relativos a esta construcción, y que busque deslindarse a toda costa.

Pero a la luz de las nuevas informaciones, resulta inocultable e infructuoso querer “echar la bolita”: que el costo original de 17 mil 500 millones de pesos se elevó a 26 mil millones; que el gasto implicará reparaciones de más de 700 millones; que el Metro dejará de recibir por venta de boletos más de 176 millones; que casi medio millón de usuarios se verán afectados y, por si fuera poco, hay que agregar 17 mil millones del contrato de renta a CAF, por 15 años de 30 trenes… Lo más delicado es incuantificable: el riesgo al que estuvieron expuestos los usuarios, los empleados y la población circundante.

Se desconoce hasta dónde llegarán las investigaciones capitalinas (si habrá impunidad o no), aunque también existen recursos federales involucrados, con posibilidades de que la PGR intervenga. En lo inmediato, el impacto mediático ha sido severo para Ebrard. Si bien, antes del escándalo, ya sabía perdida la presidencia del PRD, conservaba “poder mediático” (su capital político) para negociar posiciones, incluyendo su candidatura como diputado, incluso como coordinador de la bancada perredista, poder pelear la candidatura a la Presidencia en 2018. No obstante, ante el descrédito, ha perdido atractivo hasta para Movimiento Ciudadano, que lo pretendía para preservar el registro. El exhibicionismo y la soberbia de Ebrard se le revierten contra sí mismo. Por lo pronto, en las conmemoraciones de la izquierda de la expropiación petrolera, Ebrard no se apareció… se volvió apestado.

Con esta situación, quien se frota las manos es El Peje. Si Ebrard queda liquidado políticamente, entonces, ya tiene un rival menos para la Presidencia, aunque pudiera utilizarlo para torpedear a sus excorreligionarios. No se debe olvidar que, en 2015, el principal enemigo de Morena será el PRD.

Entretelones

Felicitaciones a Excélsior por sus 97 años de vida.

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