Paso a paso

Con un ingreso ciudadano universal, la población tiene mejores condiciones para obtener un mejor trabajo.

COMPARTIR 
Enrique Del Val Blanco 08/02/2014 01:35
Paso a paso

El fin de semana pasado, en San Sebastián, capital de la provincia de Gipuzkoa, se celebró el XIII Simposio de la Renta Básica, o como lo hemos denominado en México, el Ingreso Ciudadano Universal, el cual es, sencillamente, una asignación monetaria incondicional y de por vida para toda la población.

En dicho simposio se revisaron los diversos planteamientos que existen hasta el momento y la posibilidad, cada día más real y necesaria, de establecer esta propuesta en todo el mundo. El senador Eduardo Matarazzo Suplicy, del Partido de los Trabajadores de Brasil, relató cómo se ha desarrollado el, quizás, mayor programa de transferencia de ingresos a los ciudadanos en el mundo, el llamado Bolsa Familia que, según los datos aportados hasta el momento, ha permitido salir de la pobreza extrema a 36 millones de brasileños. También se presentaron proyectos para el financiamiento de esta propuesta en las poblaciones de Gipuzkoa y Cataluña, a partir de los datos plasmados en las declaraciones de impuestos.

Ambos estudios demuestran la factibilidad de la misma y la necesidad urgente de llevarla a cabo en España, en virtud de las condiciones económicas que se están viviendo. Para el caso concreto de Cataluña, los cálculos indican que, reformando la ley y suprimiendo todas las subvenciones y subsidios públicos, se podrían otorgar casi ocho mil euros anuales a los adultos y  mil 600 a los menores de 18 años. El estudio indica que de implementarse esta medida, 70% de la población catalana saldría ganando, 20% quedaría igual y 10% más rico perdería poco.

Las propuestas se han ido abriendo paso y han salido de los ámbitos académicos para discutirse más ampliamente en varias partes del mundo, y ya se aplica de manera parcial en algunos países, como es el caso de Alaska, donde todos sus habitantes reciben un ingreso derivado de la explotación petrolera. Esto ha sido tan exitoso que ni la señora Sarah Palin, gobernadora hace algunos años de ese estado e ícono del reaccionarioTea Party, se atrevió a modificarlo. En nuestro país tenemos el ejemplo de la pensión universal que se otorga a los mayores de 65 años.

En los próximos meses se llevará a cabo un referéndum en la conservadora Suiza, para determinar si se implementa la propuesta en todo el país, lo cual lo convertiría en el primer país europeo en ponerla en práctica. Si bien se ve difícil que en este primer intento se logre, ya es un indicativo de que poco a poco tendrá que discutirse en los congresos o parlamentos y quizás irla aplicando paulatinamente.

Como expresa uno de los principales defensores de la propuesta a nivel mundial, el académico Daniel Raventós, tomando lo que el científico inglés Arthur Clarke expresaba sobre las tres fases de una nueva idea… la primera: es una locura, una pérdida de tiempo. La segunda: es posible, pero no vale la pena. Y la tercera: ya te dije desde el principio que era una buena idea. Según Raventós, todavía se está entre la primera y segunda fase, pero dadas las condiciones socio económicas de muchos países, el proceso se acelerará porque cada día hay más personas que expresan su malestar con lo que está pasando y desean un cambio.

Es un cambio necesario porque con un ingreso ciudadano universal, la población tiene mejores condiciones para obtener un mejor trabajo y, sobre todo, un mejor salario, más allá del mínimo o menos que éste, como ocurre en
nuestro país.

Constituye también un instrumento de emancipación de las mujeres, ya que les otorga mayor autonomía con la posibilidad de no depender de su pareja y definir su vida con más libertad, gracias a la garantía material de obtener un ingreso no condicionado a nada.

Hay que vencer las resistencias iniciales y profundizar en el tema para demostrar que es posible instrumentarlo en un plazo determinado de años, cambiando las disposiciones fiscales y privilegiando a los pobres más que a los ricos, como no ocurre hoy en la mayoría de los países.

Comparte esta entrada

Comentarios