Vallejo se va… ¿o no?

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Enrique Aranda 09/02/2014 01:02
Vallejo se va… ¿o no?

En las próximas horas y días, antes del próximo 15 en cualquiera de los casos, el gobierno federal y su partido, el Revolucionario Institucional, deberán definir si de cara a la situación que se vive ya ahora en Michoacán, fuerzan la renuncia del gobernador Fausto Vallejo Figueroa para, con la participación del Congreso local, designar a un interino que concluya el mandato corto de éste: un año, siete meses y 15 días para ser exactos.

La decisión, como es obvio suponer, constituirá una respuesta al análisis de la situación prevaleciente en la entidad, particularmente en la región de Tierra Caliente y, más, a la evaluación de resultados obtenidos hasta ahora y previsión de necesidades futuras, en la aplicación del operativo de emergencia implementado por el gobierno federal en tierras michoacanas, con miras a devolver a los habitantes de una veintena de municipios azolados por la violencia criminal, mínimos de seguridad y alternativas de desarrollo.

Entre lunes y el viernes entonces, a decir de fuentes cercanas, igual al secretario Miguel Osorio Chong de Gobernación, que al comisionado Alfredo Castillo  o, incluso, al responsable del tricolor, el mexiquense César Camacho Quiroz, deberán valorar el eventual relevo del mandatario que, por enfermedad primero y, luego, por una más que obvia incapacidad debió aceptar que, en los hechos, fuera el gobierno federal el que asumiera la tarea de enfrentar el reto que, a su administración planteaban los cárteles de Los Caballeros Templarios y Jalisco Nueva Generación y, en la esquina contraria, los ilegales grupos de autodefensa y/o policías comunitarias… lo que ahora ocurre.

¿De qué dependerá que la balanza se incline o no por la búsqueda de un nuevo mandatario? La decisión, a decir de quienes más saben, estará condicionada por el costo político que para la autoridad federal, o para su imagen si se prefiere, tenga el retorno a los tiempos en que el jefe del Ejecutivo de extracción priista podía, como sería el caso, remover a un gobernador en busca de un bien mayor para el país o, más, de la una población en particular.

En Michoacán entonces, y más específicamente para Vallejo Figueroa, las manecillas del reloj parecen haber comenzado a avanzar en sentido contrario aunque, si de escuchar voces se trata, los más cercanos al cuestionado mandatario confían que nada ocurrirá puesto que, aseguran, “con él o sin él en el cargo, nada aquí ya va a cambiar más de lo sustancial que se modificó o alteró en las últimas semanas”, y es probable que tengan razón…

Asteriscos

* Se equivocan, habría que decir, quienes piensan que la puja por las no investigadas denuncias de corrupción presentadas contra legisladores panistas (cercanos al coordinador Luis Alberto Villarreal), acusados de exigir moches ¡de hasta 35%! a cambio de etiquetar recursos a favor de programas y/o gobiernos específicos es cosa del pasado… como tampoco lo son los reven que en el Senado organizan Jorge Luis Preciado y sus afines…

Veámonos aquí mañana, con otro asunto De naturaleza política.

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