El secuestro de Claude

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Dore Ferriz 06/07/2014 00:18
El secuestro de Claude

El hojaldre fue invento de un pintor: Claude Gelée, Le Lorrain. ¡Me imagino su carácter! Tenaz. Perseverante. Firme. Resistente a cualquier adversidad con el afán de atrapar su ilusión. Pues fue muy hábil como pastelero y como pintor.

Ahora, su vida en la cocina fue una necesidad. En ese entonces (y bueno, hasta la fecha) la vida de un virtuoso dependía de un golpe de suerte. Una obra maestra que logrará tocar el sentimiento de un noble y entonces crear la necesidad en su arte... En fin, la afición de Claude por la pintura fue un lujo para su extrema pobreza. A los 15 años su familia lo colocó como aprendiz de pastelero. Se esforzaba en ser cumplido. Pero su necesidad de pintar era imperiosa. Tenía que encontrar el modo de incorporar su necesidad con su pasión. Así que reproducía su arte en los postres. Su maestro no tardó en vender su afición.

Un día su papá se enfermó. Tomó 200 gr. de la masa para llevarle. Hizo una bola. La estiró y puso al centro un pedazo de mantequilla. Ésta, quedando completamente envuelta en el pan, no podría escapar. En el horno se hizo enorme. A su padre le pareció tan sublime que le pidió a su hijo otra. Pero esta vez, estiró la masa y envolvió la mantequilla diez veces. El resultado fue el mismo, aunque menos subida. Al día siguiente se le ocurrió quitar la levadura... ¡resultó más exquisito!

Obviamente encontrar la perfección de su masa fue laborioso. Tuvo que hacerla varias veces hasta comprender que su delicadeza dependía de la manera en que la doblaba. Un plegado alternado.

Se mudó a Nancy. En la pastelería de Francisco Rotabant resolvió el problema de la pasta de hojaldre. Trabajaba con Luigi Mosca, un ayudante en la cocina que tenía un hermano pastelero en Florencia. Le contó todo en una carta. Angelo, su hermano, se presentó al poco tiempo en Nancy y, a fuerza de bellas promesas, consiguió seducir a Claude. Terminó en Italia.

Antes de terminar un año, Angelo tuvo que abrir tres pastelerías para atender a tanta demanda. Y así fue como Angelo Mosca se pasaba en Florencia como el inventor de la pasta de Hojaldre (pasta sfogliata). ¡No sabía ni hacerla! Claude la elaboraba en una cueva secreta. Y, como la curiosidad mata, Angelo le concedió tres días de asueto para meterse en la cueva y descubrir el secreto de fabricación. Con la receta en mano, decidió deshacerse de Claude. Lo invitó a Nápoles. Cuatro individuos asaltaron el coche y se llevaron a Claude... Mosca quedaba libre.

Lo encerraron en un subterráneo tres meses. Sólo le daban pan para que muriera. No se sabe si fue la falta de aire o de alimento... pero Claude ya no se levantaba. Sus guardianes se aplicaban poco en la vigilancia, y el pobre muchacho se veía morir. Pero logró escaparse cavando con sus manos un boquete.

¡Llegó a Nápoles! Sus piernas flaquearon delante de una casa humilde. Le dieron cama y hasta médico. Casualmente, el propietario era pintor... Ahí permaneció cinco años.

Volvió a Florencia para vengarse de los “Mosca brothers”. Ladrones, asesinos. Pero se los encontró carbonizados tras un terrible incendio en su pastelería. Fuego que  respondía al letrero que aún podía leerse en la puerta: “Fábrica de pasta de hojaldre Mosca Angelo, inventor”. El fuego vengó de una manera terrible a Claude Gelée de sus verdugos, que no habían retrocedido ante un crimen monstruoso con tal de quedar como dueños absolutos de una invención que no era suya.

Gelée lo olvidó todo obsesionado por su arte, y he aquí el porqué durante siglos se ignoró el nombre del verdadero inventor del hojaldre. En Italia creían que era un tal Florentin.

Gelée se estableció en Roma, donde todos le conocían con el sobrenombre de “El Rafael del paisaje”, produjo hasta la edad de 82 años…

El gran Carême continuó la obra de Claude, creando con la pasta de hojaldre el vol-au-vent, el gran pastelero Feuillet, el Mille-feuilles - Mil hojas, y así sucesivamente siendo incontables los pasteles y pastelillos confeccionados a base de la delicada pasta de hojaldre inventada por el gran pintor paisajista  Claude Gelée, más conocido por Lorrain.

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