CVCHE México

Conozco personas que se niegan a ver lo que nuestro mundo está padeciendo.

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Anna Bolena Meléndez 29/05/2014 04:33
CVCHE  México

Dicen que si quiere vivir más, sepa menos. Que la información nos quita la tranquilidad y por ahí derecho nos genera remordimientos, ¿para qué los queremos, si así ignorantes somos más felices?

Conozco personas que se niegan a ver lo que nuestro mundo está padeciendo. Algunos que siguen creyendo que los transgénicos son buenos, que las corridas de toros son cultura y arte, que las peleas de gallos son tradición, que la vivisección es la única manera de aprender y la industrialización de la comida no tiene nada de malo, total, son animales.

Todos somos cómplices de la crueldad. Todos, por pereza de informarnos, por desidia ante nuestros actos y por egoísmo formamos parte de la cadena de todo lo que está mal en este mundo.

Desde hace unos días está llegando una invitación a muchos defeños de un restaurante llamado CVCHE México, que estará ubicado en Santa Fe y que, para su inauguración, enviaron a los invitados un frasco con agua teñida de azul con un pez beta vivo en su interior.

Me pregunto quiénes fueron los personajes a los que se les ocurrió tan espantosa atrocidad.

No importa si es un pájaro, un pez o el animal que sea, encerrarlos en una jaula está mal. Tener peces beta en una pecera chiquitita está mal, tener peces en peceras está mal. Los peces deben vivir en el mar o en los ríos en libertad, en su hábitat a donde pertenecen.

Los sujetos que argumentan que un pez beta vive feliz en una pecera no son más que ignorantes que prefieren creerse tan mentirosa filosofía sólo para no sentirse como bichos paleolíticos por mantener a un pobre animal encerrado.

Hace algunos años, a una vecina le pareció una maravillosa idea regalarme un pez beta en una minibotella en donde también venía un bambú. De sólo ver a ese pobre animalito ahí encerrado me dio angustia. Jamás en la vida había tenido peces, me parece deprimente tener a un pobre pez confinado a una pecera cuando su hogar es el inmenso mar o las bravías aguas de un río.

Corrí a comprar la pecera más cómoda que encontré en lo que ideaba qué hacer con él. El resto de la historia es más triste que el inicio, pero les cuento que es el peor regalo que me han hecho en la vida.

Ahora veo circulando la foto de las benditas invitaciones de este restaurante que quién sabe cuántos peces beta destinaron a terribles confinamientos y a peores muertes. ¿Qué les hace pensar que quien recibe la invitación quiere un pez? ¿Quién les dijo que está en ellos la decisión de enviar un animal con vida como si fuera un objeto que, si se desecha por el escusado, a nadie le importa?

Si están tan en desacuerdo como lo estoy yo, los invito a que les escriban y les dejen saber su descontento. No podemos seguir permitiendo que los animales, sin importar la especie, sean tratados como si fueran objetos, como si su vida no importara, como si estuviera en el humano decidir el destino de un pobre animal como estos.

@CVCMexico www.cvche.com.mx

Yo me pronuncio en contra de la atrocidad de esta gente de CVCHE de utilizar un ser vivo como si fuera un objeto cualquiera.

#MuyMalCVCHE

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