Yo no me llamo Cirilo

A nadie le gusta que lo confundan, así que no queda más que ofrecer disculpas.

COMPARTIR 
Anna Bolena Meléndez 04/03/2014 00:00
Yo no me llamo Cirilo

¡Santas cachuchas, Batman! Una Cirila me escribió el siguiente relato:

“Querida Cirila mayor: llevo tres meses en una nueva relación después de menos de un año de estar soltera tras haber tronado con un Cirilo con el que duré poco más de tres años. Yo creo que ya olvidé a mi ex, de hecho estoy contenta con mi nuevo novio, pero hace unos días, sin querer, llamé a mi nuevo novio con el nombre del ex. Obvio, sigue molesto, igual creo que se le pasará, pero lo que me preocupa es que yo siga enamorada de mi ex, sin saberlo, y por eso confundí los nombres ¿puede ser?”

Ups, ups y re ups. A todos nos ha pasado eso y la neta, la neta, es de los momentos más incómodos del planeta. Justo cuando te das cuenta de lo que acaba de salir de tu boca no es el nombre de esa persona sino, nada más y nada menos que ¡del ex!

Pero confundir los nombres no necesariamente quiere decir que sigas enamorada del ex. ¿Puede pasar? ¡Sí! ¡Claro! En una de esas sí sigues pensando en él, eso sólo lo sabes tú; pero repito, puede, también, no ser así.

Hay varios motivos por lo que eso pueda suceder. En una de esas el inconsciente te traicionó por la costumbre. Sin embargo, tienes que entender que a nadie le gusta que lo confundan, así que no te queda más que, ofrecer disculpas y tratar de hacerle ver a tu pareja que fue un lapsus brutus, eso es todo.

Alguna vez yo estuve del lado de la confundida, eso también pasó cuando llevaba con aquel Cirilo, muy poco tiempo y, al igual, él había tenido una larga relación con esa ex. ¿Me molestó? Hum… la verdad es que no me dejo intensear por esas cosas, prefiero simplemente ser sensata y aceptar que a todos nos puede pasar el confundir nombres. Lo que pasa es que el ego es un mamerto y no puede aceptar ser confundido. Eso sí, ojo cuando confundes de nombres, porque si en una de esas pasa en la cama, entonces sí es como para que se te salga el demonio.

Pero lo importante es uno quedar tranquilo después de una confusión de esas. El problemita se debe abordar con naturalidad y muy cool. Una vez que te das cuenta que dijiste el nombre equivocado, no abones el terreno del otro poniéndote nerviosa y pidiendo diez mil perdones. Es como cuando un niño se cae, si la mamá sale corriendo más asustada que el niño, el niño va a llorar como si no hubiera mañana; si la mamá actúa con naturalidad, muy seguramente el niño se sacuda, se pare y siga con su vida.

A eso me refiero con actuar cool. Respira profundo y dile a tu chico que lo sientes mucho, que no lo hiciste con el afán de hacerlo sentir mal y que, además, no tiene por qué sentirse mal, un error de esos pasa, y pasa más frecuente de lo que uno piensa.

Eso sí, si aún te la vives pensando en el ex, si hablas muy seguido con él y mensajes van y vienen, lo que tienes que evaluar es si de verdad estás contenta con el nuevo novio o si nada más estás intentando olvidar al ex con ese nuevo clavito.

La única que sabe si ya superó al ex, eres tú misma, y nadie puede emitir un juicio de valor por que confundiste los nombres. Lo más importante es ser honesta contigo misma y cuestionarte si el ex es parte del pasado o si la confusión de nombres es porque sigue presente en tu vida y por eso la lengua te traicionó en el peor momento. Si aún piensas en el ex, podrías evaluar el continuar en esa relación en la que no estás al 100%. Es mentira que un clavo saca a otro clavo; un clavo alivia un poco el dolor del otro clavo, te distrae, te mantiene la cabeza ocupada, pero si el otro clavo sigue clavado en tu corazón, lo único que estás haciendo es abriendo más agujeros innecesariamente.

Lo mejor es dejar sanar las heridas para entonces volver a martillar un clavito al que, con suerte, siempre lo llames por su nombre.

                www.twitter.com/AlasdeOrquidea

                Annie@TaconesyCorbatas.com

                www.taconesycorbatas.com

                www.alasdeorquidea.com

Comparte esta entrada

Comentarios