Cirila+Cirilo= ¡dos Cirilos!

¿Habrá algo más molesto que las parejas que dejan de ser seres individuales?

COMPARTIR 
Anna Bolena Meléndez 13/01/2014 00:00
Cirila+Cirilo= ¡dos Cirilos!

¿Habrá algo más molesto que las típicas parejas que dejan de ser seres individuales para convertirse en un  melcochudo y continuo “nosotros”? ¡Aghhh! Me choca, me hastía, me dan ganas de agarrarlos a zapes!

“A nosotros nos gustó tal película”, “a nosotros nos cae mal Sutano”, “a nosotros no nos agrada la comida china” ¡Bah! En qué parte del contrato matrimonial o concubinato dice que la individualidad se extravía en las eses (o heces) del nosotros.

Recuerdo en marzo que cumplí años, una pareja de amigos (ambos buenos amigos míos) me escribieron en mi muro de cumpleaños, desde el FB de ella: “Anna te mandamos un beso y un abrazo, te deseamos que cumplas muchos más, te queremos mucho”. Tal fue mi coraje, que les mandé a ambos un mensaje secreto, preguntándoles por qué desde que se casaron me dejaron de felicitar cada uno por su lado, ¡o sea, es una felicitación de cumple no una tarjeta de Navidad!

Por eso me desespera, porque cuando uno se casa no deja de ser yo, ni la otra persona deja de ser independiente, pero es que a algunas parejas nada más les falta vestirse del mismo color (y los hay, queridos lectores, los hay).

Ese es el lado oscuro y un tanto patético de algunos matrimonios que, además manchan a los que no somos así: la confabulación de identidades que terminan por no recordar qué le gustaba y qué no a cada quien. Hacen un contrato mancomunado que incluye bienes y gustos por igual, y hay quienes se ofenden si su pareja osa contradecir el “nosotros”. A ambos les debe de gustar y desagradar exactamente lo mismo, desde comida hasta personas. ¡Yiac!

Algunas parejas convierten el matrimonio como una secta, en la que no entras a menos que seas de los suyos y ya te hayas casado y de la que no sales a menos que no sea muerto, como bien dice la retahíla de antaño.

Así, todo lo que pase dentro de esa esfera en la que, muchas veces de dientes para afuera, todo es perfecto y son como dos gotas de agua: ambos con los mismos gustos, con los mismos disgustos, y una completa amnesia histórica sobre lo que alguna vez fueron y que, si algún día se divorcian, no paran de despotricar en contra de ella/él porque nunca los dejó ser ellos mismos. #WTF

¡Pamplinas, señores, no maaaa! Uno se entrega a las mieles del mutualismo porque quiere y porque le da miedo/güeva decirle al de al lado que no manche y que deje ser. El problema es que primero suena muy tierno: “Nosotros tal cosa”, “nosotros tal otra” y luego pasa de ser tierno a generar hemorragia interna, cuando te das cuenta que, en efecto, es tan patético como se lo criticaste alguna vez a Menganito.

No, no puedo, lo siento, con esas parejas de identidad compartida pierdo todo límite de respeto por ambas personas. ¡Qué romanticismo ni qué nada! El romanticismo es entregar tu corazón y tu amor, más no tu identidad. No soporto las mujeres que cambian de personalidad el día que tienen una pareja que desea que su “chica” sea de tal o cual forma. Y de esas Cirilas hay más de las que uno se imagina, algunas de ellas hasta llegan cuasi vírgenes al matrimonio —o por lo menos eso le dicen a su Cirilo— y luego, osan criticar a las que tuvieron one night stands cuando ellas mismas fueron las reinas del one night stand. Después de eso viene el “nosotros creemos que Sutanita es una perra”. (Ya vengo, voy a vomitar).

Así que, tras desahogarme con ustedes por el repele que me provocan esas parejas que más parecen gemelitos de cinco años que marido y mujer, me voy a disfrutar de mi día con el alma tranquila de que, en una de esas, hago recapacitar a algún/alguna lector/lectora que caiga en cuenta de que está de la tostada perder la identidad sólo porque se casó. Con eso me doy por bien servida, una pareja menos que me genere agobio existencial.

Ahí se ven.

                www.twitter.com/AlasdeOrquidea

                Annie@TaconesyCorbatas.com

                www.taconesycorbatas.com

                www.alasdeorquidea.com

                www.facebook.com/AlasdeOrquidea

Comparte esta entrada

Comentarios