Dan la puntilla a Marcelo

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Adrián Rueda 08/07/2014 00:00
Dan la puntilla a Marcelo

Cuando sentía que ya había librado el escándalo de las corruptelas en la Línea 12 de Metro, Marcelo Ebrard recibió el golpe letal de donde menos lo esperaba: le sonaron con sus propias armas y de esto ya no podrá levantarse.

La difusión de una tarjera firmada en agosto de 2007 por Francisco Bojórquez Hernández, quien durante su sexenio fue director del Metro, en la que le advertía sobre el peligro de optar por los trenes con ruedas metálicas para la Línea Dorada hunde a Ebrard.

Y es que la advertencia de Bojórquez Hernández, ingeniero por el Instituto Politécnico Nacional, es muy clara: debido a la inestabilidad del suelo del Distrito Federal y al trazo de la línea, hay un alto riesgo de que pudiera ocurrir un “incidente grave” en el sistema.

Justamente ese fue el argumento que utilizó Joel Ortega, actual director del Metro, para convencer a Miguel Ángel Mancera de parar la operación en 11 de 20 estaciones de la Línea 12, a fin de proteger la vida de millones de usuarios.

O sea, el exfuncionario de Ebrard le da la razón al funcionario de Mancera.

Marcelo siempre rechazó el argumento y dijo que se trataba de una venganza de Ortega en su contra por haberlo despedido en 2008 de la Policía del DF, a raíz de la tragedia ocurrida durante un operativo en una discoteca de la Gustavo A. Madero.

Pero con la aparición de este documento, proveniente de su mismo equipo, Marcelo ya no puede alegar que no sabía de los riesgos o que nadie le alertó con oportunidad de que pondría en riesgo la vida de millones de capitalinos.

Lejos de hacer caso a su especialista, que le recomendaba “ir a la segura” con trenes de neumáticos, el exjefe de Gobierno no sólo desoyó el consejo y optó por el sistema metálico, sino que otorgó una concesión por 18 mil millones de pesos sin licitación alguna.

Con este nuevo elemento, cobra fuerza la investigación que los gobiernos federal y local están haciendo sobre el manejo de los multimillonarios recursos que la administración de Ebrard manejó el sexenio pasado para esta obra que presumió tanto.

Y por si fuera poco, la nota de Bojórquez también hace alusión al diseño de la línea, duramente cuestionado por especialistas, quienes suponen que se hizo tan peligrosa porque Marcelo no quiso perder popularidad expropiando predios que hubieran permitido un trazo más seguro.

El golpe ha sido seco y sólo restaría preguntar a Bojórquez por qué si no estaba de acuerdo en el sistema férreo, cuando fue requerido por la Asamblea Legislativa del DF en el marco de las investigaciones defendió el trazo y la decisión de ir por trenes con rueda metálica.

Está claro que tenía que defender a su exjefe, pero no contaba con que el documento con su firma, que lo contradice totalmente, saldría a la luz pública y dejaría al descubierto la irresponsabilidad de Marcelo.

Este nuevo capítulo mete al costal de nuevo a otros actores como el hoy senador perredista Mario Delgado Carrillo, quien como secretario de Finanzas firmó la multimillonaria concesión a la empresa española de trenes CAF.

A estas alturas del partido lo que más le convendría a Ebrard es hacerse ojo de hormiga hasta que consiga una curul y obtenga el fuero que lo proteja, porque se trata de una acción criminal que debería ser castigada ejemplarmente.

Porque no sólo se trató de intentar de sacar ventaja política e incluso económica de un asunto, sino que se puso en peligro la vida de millones de personas. 

CENTAVITOS… Con el cuento de que su amparo en contra del proceso por el que Perla Gómez Gallardo fue elegida presidenta de la Comisión de Derechos Humanos del DF será revisado, Manuel Fuentes logró engañar a unos cuantos ilusos. La revisión del amparo no significa que le den la razón, sino que le ratificaran que no procede por improcedente; es un proceso normal que hasta un estudiante lo sabe. Lo inmoral es que Fuentes siga litigando en contra del mismo organismo donde funge como consejero y que no se separe del cargo para mostrar un poco de congruencia.

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