Quiere GDF revivir la ciudad

El DF ya no puede aguantar más parálisis, a riesgo de sufrir un colapso.

COMPARTIR 
Adrián Rueda 01/05/2014 00:00
Quiere GDF revivir la ciudad

Luego de permanecer congelada durante más de un año la, tan esperada, Ley de Movilidad para el DF verá por fin la luz, y quienes saben del asunto aseguran que esta ley será la  ansiada bandera que distinguirá al gobierno de Miguel Ángel Mancera.

Son muchas las voces que han estado reclamando una política distintiva del jefe de Gobierno, pues en casi dos años no se sabe muy bien hacia dónde quiere encaminar la ciudad y ésta puede ser la ocasión.

Cierto que una Ley de Movilidad suena muy rimbombante, pero en realidad, ¿en qué consiste y cómo afecta a los ciudadanos de la capital este nuevo ordenamiento?

Entre los puntos más importantes que establece la nueva ley está la transformación de la Secretaría de Transporte y Vialidad en Secretaría de Movilidad que, más allá del nombre, busca englobar una política integral de transporte y urbanismo, por encima de los puros automotores.

De ahora en adelante, el centro de la política de movilidad será el peatón, el cual tendrá prioridad para moverse a través del transporte público o de medios más eficientes como la bicicleta, para lo cual se dotará de la infraestructura necesaria.

La nueva secretaría tendrá atribuciones para establecer lineamientos en el diseño de la infraestructura vial y de transporte, así como hacer auditorías de seguridad para garantizar que en todos los proyectos se privilegie la movilidad.

Esta iniciativa de 266 artículos dará oportunidad al gobierno capitalino de desarrollar una estrategia a largo plazo, cuyos efectos se verían a finales de la actual administración.

La propuesta abarca muchos aspectos, como la construcción de megaestacionamientos en los llamados Centros de Transferencia Metropolitanos, que no son más que las grandes terminales de transporte y terminales en general.

También se obligará a que los estacionamientos dispongan de espacios para aparcar bicicletas, a fin de que los ciudadanos puedan masificar el uso de ese transporte. Claro, esta acción estaría acompañada de una red de ciclovías por toda la ciudad.

Por supuesto que esta ley toca asuntos relevantes de transporte, faltaba más, como la creación de un órgano regulador del transporte concesionado, a fin de que las rutas de microbuses y los taxis sean modernizados y se acabe con la anarquía.

Claro que este tipo de decisiones no gusta a los caciques del transporte, quienes se niegan a entregar cuentas a la autoridad, y sobre todo están en contra de que los concesionarios se integren a empresas y no sigan actuando de manera individual.

Para reducir accidentes y avanzar en una nueva cultura vial se pondrá como requisito que todo aquél que desee obtener una licencia de manejo tenga que ir antes a una escuela de manejo y presentar examen de conocimientos del Reglamento de Tránsito, por ejemplo.

Igual será obligatoria la contratación de un seguro de automóvil contra daños a terceros, a fin de obtener una mejor convivencia y una garantía para los conductores.

Independientemente de lo polémico que pueda resultar el ordenamiento, desde luego que es una estrella para los diputados y autoridades, pues la ciudad ya no puede aguantar más parálisis, a riesgo de sufrir un colapso.

CENTAVITOS… En el colmo del cinismo, el Consorcio Constructor de  la Línea 12 del Metro tuvo el descaro de pedir al director del Metro, Joel Ortega, la ampliación de contrato —que venció ayer— para el mantenimiento de la obra. O sea, los constructores no aceptan reparar las fallas, pero sí quieren un contrato millonario de mantenimiento, aunque la línea no esté funcionando o lo haga a medias. Seguramente no les ha caído el veinte de que el jefe de Gobierno ya no es Marcelo Ebrard, con el que podían hacer arreglos, sino que hoy es Miguel Ángel Mancera, quien les está reclamando que cumplan con sus compromisos.

Comparte esta entrada

Comentarios