Se burlan ruteros de la Setravi

Rufino H. León pidió una lanita para hacer un estudio de movilidad.

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Adrián Rueda 22/01/2014 00:00
Se burlan ruteros de la Setravi

Cuando en marzo de 2013 Rufino H. León, secretario de Transporte y Vialidad del DF, pidió que le dieran chance de aumentar un peso las cuotas de los microbuses a cambio de mejorar el transporte, nadie le creyó.

Los propios diputados de su partido, el PRD, dudaron de sus compromisos, pero se comprometieron a verificar personalmente que los concesionarios del transporte público cumplieran y apoyaron el aumento.

En su primera entrevista, la diputada Claudia Cortés, presidenta de la Comisión de Transporte de la ALDF, no supo ni siquiera identificar las rutas que cubrían sus rumbos y menos cuánto cobraban, pero se comprometió a averiguarlo.

“No sé cuánto cobran ni por dónde pasan, pero mi secretaria me platica”, dijo la perredista Cortés —líder de ruteros— cuando los reporteros le preguntaron si sabía cómo operaban los microbuseros; los demás perredistas estaban igual.

Se autorizó el aumento y se tomó como un hecho la promesa de los concesionarios; se supone que Rufino le daría seguimiento, pero dejó suelto el asunto y los micros siguieron siendo el cáncer de siempre, pero cobrando más caro.

Quienes tienen que pasar por Ermita Iztapalapa, rumbo a la salida a Puebla, sufren todos los días la anarquía del transporte, pues los microbuses ocupan hasta tres carriles fuera de las estaciones del Metro y no hay poder humano que los quite.

En el sur, nada más hay que ubicarse en Miramontes y calzada del Hueso, por ejemplo, para constatar que no hay fuerza que mueva a los microbuses que se estacionan en ese crucero y bloquean la vialidad.

Los ejemplos se podrían multiplicar por toda la ciudad, pero a pesar de que el asunto fue un fracaso, Rufino —quien presume amistad con Miguel Ángel Mancera- no se dio por vencido y pidió una lanita para hacer un estudio de movilidad en el centro de la ciudad.

En junio pasado, Edgar Amador, secretario de Finanzas del DF, pidió por escrito al ingeniero Juan Bosco Martí Ascencio, titular de la Unidad de Asuntos Internacionales de la Secretaría de Hacienda, 200 mil dólares para Rufino.

El pretexto era que el Banco Interamericano de Desarrollo tenía el compromiso de apoyar la Estrategia Integral de Movilidad del Centro Histórico, firmada desde 2011, para apoyar el transporte.

Se los dieron y todo sigue igual… y así seguirá.

CENTAVITOS… A ver a ver, ¿cómo está eso de que los diputados de la actual legislatura decidieron ampliar el periodo de Manuel Vega Vera como contador mayor de la ALDF hasta 2021? ¿Se vale atarle las manos a los legisladores de las dos próximas legislaturas para que no nombren a alguien de sus confianzas? El asunto suena tanto a miedo como precaución de la actual legislatura de que en los próximos años pueda llegar una mayoría distinta a la del PRD y a alguien se le ocurra revisar las cuentas y pueda encontrar algo. Si no, qué razón había para meterse en el futuro legislativo de quienes llegarán a partir de 2015 y luego en 2018. Bien dicen que no hay que hacer cosas buenas que parezcan malas… Lamentable caso en la CDHDF. El muy politizado caso de Yakiri Rubio Aupert se complica porque acuden diversos actores a “sacar raja”. Es el caso de la Karla Micheel Salas, presidenta del Comité Ciudadano para la Liberación de Yakiri, quien el viernes pasado amenazó con acudir a organismos internacionales para pedir apoyo, porque considera que en México no cumplen las instituciones encargadas de impartir justicia. Al margen de todo, ella es esposa de un alto funcionario de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal que responde al nombre de David Peña, recientemente nombrado Coordinador de Vinculación, encargado de la relación con las ONG.  Extraña la condescendencia de él con un activismo de su esposa que no construye, sino todo lo contrario; la historia aún no termina.

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