‘Que no canten victoria’: Héctor Gutiérrez de la Garza, diputado del PRI

Afirma que en materia de consultas ciudadanas, PRD, Morena y PAN deben pasar las aduanas del INE y la Suprema corte de Justicia

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10/08/2014 04:10 Ivonne Melgar

CIUDAD DE MÉXICO, 10 de agosto.- En su pretensión de impulsar consultas populares en torno a la Reforma Energética y al salario mínimo, PRD, Morena y PAN no deben cantar victoria aún sobre la realización de sus propósitos porque antes deberán pasar las aduanas del Instituto Nacional Electoral (INE) en cuanto al respaldo ciudadano y la de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) que determinará si las preguntas son constitucionales.

Así lo advierte en entrevista con Excélsior el vicoordinador jurídico de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, Héctor Gutiérrez de la Garza, quien considera lamentable la falta de claridad en la Ley de la Consulta Popular acerca de los alcances de la publicidad que podrán realizar en el marco de las campañas electorales tanto los promotores de un sí o un no como respuestas.

Que no canten victoria. Falta que pasen dos aduanas: la primera es que reúnan la cantidad de un millón 600 mil firmas de la lista nominal de electores y, número dos, que la Suprema Corte considere que la pregunta a hacerse en el 2015 es constitucional.

Que no canten victoria todavía. La victoria será jurídica y nosotros le damos total apoyo a la resolución del Instituto Nacional Electoral (INE), tan es así que nosotros mismos le dimos y convertimos la naturaleza jurídica de este ente electoral y de igual modo toda nuestra confianza en la Suprema Corte de Justicia de la Nación”, argumentó.

Protagonista en el diseño de las reformas derivadas del Pacto por México y de sus leyes secundarias, el político regiomontano plantea que deberá ser el Instituto Nacional Electoral el que defina las reglas con las que podrán promoverse las preguntas y si los candidatos de los partidos que las impulsan podrán sumarse o no a esa tarea.

Insistente en la idea de que antes habrá que conocer la determinación de la Corte sobre si proceden o no las preguntas, el legislador priista igualmente ventila sus dudas respecto a la capacidad de la oposición de conseguir las firmas que sustenten la solicitud de las consultas, toda vez que en el caso del PAN, ejemplificó, tendría que reunir el apoyo de una cantidad que sextuplica el número de sus miliantes.

—¿A qué escenarios podríamos enfrentarnos en 2015 en el terreno de la Consulta Popular, ahora que no sólo el PRD y Morena buscan someter a la consideración del electorado la continuidad de la Reforma Energética, sino también el PAN habla de plantear su pregunta sobre el aumento al salario mínimo?

—Existe total y absolutamente la posibilidad constitucional de que existan varias consultas populares, cada una de ellas con una pregunta.

Las únicas dos solicitudes que hasta este momento han existido son vía ciudadana, es decir, las podrán hacer mención los dirigentes de los partidos políticos, pero lo que están llevando a cabo es una solicitud de ciudadanos, con el 2 % de la lista nominal de electores.

“Esto, números más, números menos, estamos hablando de alrededor de un millón 600 mil ciudadanos, que el INE tendrá que registrar conforme esos formatos, si efectivamente están considerados dentro del listado nominal de electores. Porque sería el primer requisito que deben de tener.

“Por lo mismo, a mí me preocupa que den por hecho que las consultas ciudadanas se van a llevar a cabo. Porque pareciera que están presionando a la autoridad a un sí, cuando tendrá el INE primero que calificar si son el millón 600 mil ciudadanos, que pareciera un número menor, pero si tomamos como base el padrón electoral del PAN, requieren seis veces su padrón de militancia para poder llevar esta Consulta Popular.

“O en el caso del PRD, estamos hablando de 50 por ciento de la militancia que tienen registrada en el Instituto Nacional Electoral.

—Pero, de librar estos requisitos, entonces PRD, Morena y PAN podrían impulsar sus consultas.

—La validación del INE es una primera parte. De ahí pasaría a la Suprema Corte de Justicia de la Nación para determinar si es o no constitucional la pregunta. Que, por cierto, las limitantes constitucionales no fueron establecidas por esta Legislatura, fueron establecidas por la Legislatura anterior. Así que ahora no vayan a salir con que nosotros preparamos determinada situación para que sean o no constitucionales las consultas presentadas.

“Son requisitos que se fijaron mucho antes”, apuntó el legislador federal.

“¿En el caso de que el Ejecutivo federal y el Congreso quisieran presentar preguntas, éstas también tendrían que pasar la aduana de la Suprema Corte?”, se le preguntó.

—Todas pasan por la aduana de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Nada más que en el caso de la del Presidente de la República tendría primero que valorarse en el Congreso y en el caso de la pregunta del Congreso de la Unión  —porque no es una por Cámara—pasaría por el aval de ambas Cámaras, a solicitud de 33%. Tendría que aprobarse por la mayoría absoluta (la mitad más uno) del Senado y de la Cámara de Diputados, y de ahí se remitiría a la Corte.

—En el caso de la formulación de más de una pregunta para el electorado, ¿éstas se presentarían en una misma boleta en el caso de darse varías consultas populares? —se le cuestionó.

—Así está previsto en la Ley de Consulta Popular, efectivamente, que se expongan en una hoja anexa, adjunta a las boletas, y ahí vendrán las preguntas de las diferentes consultas populares.

—¿Esto no va competir, en caso de concretarse una o dos preguntas, con la publicidad electoral? ¿Podrán los candidatos de los diferentes partidos hacer publicidad de las respuestas positiva o negativa que buscan conseguir con la pregunta? —se le inquirió.

—Es uno de los temas que todavía no están total y absolutamente claros. Es decir, tendrá que cuidarse mucho la comunicación que exista de difusión de la pregunta. Pero esto será una vez que la Corte decrete que es constitucional. Y habría que definir los alcances de la publicidad que puede realizarse a favor y en contra de la propia pregunta de la consulta.

—¿Eso ameritaría un acuerdo, un reglamento? ¿O mediante qué instrumento podríamos pautar el comportamiento al respecto?

—Dado que el organizador de la consulta es el Instituto Nacional Electoral es el que tendrá la competencia de fijar las reglas conducentes, en base al marco legislativo que ya dejamos. Que, repito, lamentablemente no fue lo claro que debió haber sido.

—¿En qué aspecto faltó claridad en la Ley de Consulta Popular? —se le cuestionó.

—En el sentido de hasta dónde son las limitantes en la publicidad y en la difusión no sólo para quienes realizan la pregunta, sino para quienes como contraparte tengan la posibilidad de poder argumentar sobre la pregunta de la consulta, tanto para el que busca un sí o un no como respuesta.

 

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