Nuevos partidos deben juntar 1 millón de votos

Buscan capitalizar inconformidad con otros institutos políticos

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03/08/2014 01:21 Wilbert Torre y Juan Carlos Rodríguez

CIUDAD DE MÉXICO, 3 de agosto.- Los tres partidos de reciente creación tienen el reto de lograr un millón de votos el año próximo para conservar el registro. Desde el surgimiento del Instituto Federal Electoral (IFE), en 1990, sólo el Partido Nueva Alianza (Panal) ha logrado superar el “umbral de entrada” en su primera cita con las urnas.

Dirigentes del Partido Humanista afirman que van por los 40 millones de mexicanos que no han querido saber nada de los partidos y niegan vínculos con el expresidente Felipe Calderón o el empresario Lorenzo Servitje.

El Partido Encuentro Social (PES) busca mantener el registro con base en una plataforma política enmarcada en un desarrollo con  justicia, pero, de los nuevos partidos, es el que más misterios encierra, pues se vincula a sus líderes con grupos evangélicos.

Movimiento Regeneración Nacional (Morena) se aglutina en torno a la figura de Andrés Manuel López Obrador y su dirigente Martí Batres afirma que el partido está constituido  por gente nueva, no del PRD.

Buscan la hazaña

Los tres partidos de reciente creación tienen el reto de lograr un millón de votos el año próximo para conservar el registro. Desde el surgimiento del Instituto Federal Electoral (IFE), en 1990, sólo el Partido Nueva Alianza (Panal) ha logrado superar el “umbral de entrada” en su primera cita con las urnas.

En 2009, la más reciente elección intermedia, se reportaron 34 millones 560 mil 344 votos, por lo que, de presentarse la misma afluencia en 2015, Morena, Partido Humanista y Partido Encuentro Social deberán lograr, cada uno, al menos un millón 36 mil 810 sufragios, es decir,  el tres por ciento de la votación total que exige la ley para mantener el registro.

Javier Aparicio, investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y experto en materia electoral, sostiene que los tres partidos tendrán una misión difícil. “En 2006, el Panal logró mantener el registro en su primera votación, pero influyó la excelente campaña de ‘Uno de tres’, además de la estructura territorial del SNTE (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación)”. Adicionalmente, se trató de una elección presidencial, que suele tener mayor participación ciudadana.

El partido Alternativa Socialdemócrata, con Patricia Mercado como abanderada presidencial, logró en sus primeras elecciones superar el 2%, con una votación de un millón 128 mil 850 votos. Cabe recordar que Mercado fracasó con las siglas de México Posible, partido que en 2003 no pudo mantenerse en el mapa.

Respecto al Panal, logró 1.8 millones de votos en la elección de diputados federales de 2006, que le sobró para conservar el registro.

Al respecto, su dirigente nacional, Luis Castro, dio la bienvenida a los partidos nuevos, pero aseguró que tendrán más complicaciones para mantener el registro, pues a diferencia de 2006, el umbral de entrada es mayor y ahora están impedidos para contratar pautas en medios electrónicos.

Sostuvo que la Reforma Político-Electoral no sólo limita la pluralidad democrática, prohíbe alianzas en los primeros comicios y restringe coberturas informativas. “Deberán privilegiar el cuerpo a cuerpo, visitar casas, tocar puertas y dar la cara para explicar su oferta política.”

Prueba no superada

Pero no todos los partidos de reciente creación han corrido con la suerte del Panal. El Partido del Trabajo (PT) acudió en 1991 a su primera cita con las urnas y obtuvo 258 mil 595 votos (1.08 por ciento de los sufragios); insuficiente para mantener el registro.

De inmediato se inició una campaña para realizar asambleas en por lo menos 20 estados, con el objetivo de recuperar el registro, lo que se logró el 13 de enero de 1992, cuando por resolución el IFE otorgó el registro definitivo”, refiere el sitio web del partido.

Tal medida permitió al PT participar en las elecciones presidenciales en agosto de 1994, abanderando a Cecilia Soto. Obtuvo casi un millón de sufragios.

En los comicios de 1991, durante el tercer año de gobierno de Carlos Salinas de Gortari, debutó el Partido Verde, con 329 mil 714 votos, (1.37 por ciento de la votación), por lo que perdió el registro y debió reiniciar el proceso para volver a competir en 1994.

Procedieron a realizar todo lo necesario para obtener el registro oficial como partido nacional. Esto incluyó 167 asambleas constitutivas notariadas en la República Mexicana. Tras presentar estos documentos y la constancia de 86 mil afiliados, el 13 de enero de 1993 se recuperó el registro para participar en los comicios federales de 1994”, recuerda el sitio web del partido.

Otros intentos fallidos en sus primeros comicios los constituyen el partido Democracia Social, de Gilberto Rincón Gallardo, que perdió su registro en las elecciones de 2000; y Fuerza Ciudadana, de Jorge Alcocer, que en 2003 no alcanzó el 2 por ciento.

Para Aparicio, Movimiento Regeneración Nacional (Morena), impulsado por Andrés Manuel López Obrador, es el único con la estructura suficiente para lograr el millón de votos. De hecho, tiene casi 500 mil afiliados, y liderazgos conocidos a nivel nacional.

Los otros tienen una tarea más complicada. “Lo recomendable en el caso de Partido Humanista y Partido Encuentro Social —con 271 mil y 309 mil afiliados, respectivamente— es emular lo que en 2006 hizo el Panal: idear desde ahora una campaña fresca y original, al tiempo de identificar bastiones y sacar la mayor cantidad de sufragios”, señala Aparicio.

En 2006, Panal dio la campanada en la elección para diputados, pues en la presidencial, el entonces candidato, Roberto Campa, logró 401 mil votos.

En la elección de diputados, Panal logró un millón 872 mil sufragios. La mayor recaudación fue en el Estado de México, donde obtuvo 328 mil votos. Por porcentaje, el estado más generoso con el Panal fue Nuevo León, donde obtuvo 7.5 por ciento de los sufragios.

Se lanzan a convencer a los escépticos

Dirigentes del Partido Humanista rechazan que haya financiamiento de Felipe Calderón o Lorenzo Servitje

Yris Salomón y Javier López Macías han estado ligados al campo en territorios divididos, convenciendo a miles de campesinos de votar por el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido Acción Nacional (PAN), en distintas épocas. Fueron adversarios y ahora forman tándem en el nuevo Partido Humanista, que pretende un milagro: disputarle al Revolucionario Institucional una parte del gran pastel de voto campesino que lo ha llevado a ganar elecciones en el país durante 85 años.

Dos políticos y un abogado son los dirigentes del nuevo partido que, reconocen, aún no ha definido por completo su plataforma política.

Vamos por los ciudadanos, los 40 millones de mexicanos que no han querido saber nada de los partidos, los campesinos, estudiantes, empresarios, médicos, choferes y gente de a pie que no se siente representada”, dice Ricardo Espinoza, egresado de la facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y padre divorciado de cuatro hijos. Rechaza que el partido sea financiado por Felipe Calderón o Lorenzo Servitje, propietario de Bimbo. “Acá no hay dinero ni de políticos, ni de empresarios ni de mafiosos.”

El Partido Humanista no tiene clara aún su propuesta de país y apuesta por el pragmatismo. A mayor abstencionismo en las ciudades crece la importancia del llamado voto verde, asociado a pobreza y clientelismo, y eso lo saben Salomón y López Macías.

Salomón dice que toda su vida ha sido militante de izquierda. Creció leyendo la Biblia, el Corán, el Manifiesto Comunista y El Capital, de Marx. Fue dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), que en la última elección aportó al PRI 10 millones de votos, la mitad de los obtenidos por el presidente Enrique Peña Nieto.

Tiene 60 años, es padre de tres hijos y abuelo de tres nietos. Es un martes por la tarde y en una casa a unos pasos del Monumento a la Revolución, arrendada por Frente Humanista, la organización que solicitó el registro del partido, Salomón saluda con una frase algo ruda y cortante cuando se le pregunta por su pasado: “No soy priista. No milité en el PRI. Soy dirigente campesino”.

López es fundador de Unimoss, en el gobierno de Vicente Fox, una organización que recibía fondos de programas federales y al estilo cenecista llegó a agrupar a medio millón de campesinos y apoyó la candidatura de Felipe Calderón.

Si el PAN movía almas, nosotros moveremos ciudadanos”, promete.

Ahora, en las oficinas temporales del Partido Humanista, ambos se preparan a repartirse el país para realizar en los próximos 10 meses unos recorridos que se antojan frenéticos, en la intención de atraer militantes suficientes para obtener tres por ciento del total de la votación, un requisito insalvable para mantener el registro partidista.

Existen condiciones objetivas, no sólo de confirmar el registro sino de alcanzar entre seis y ocho por ciento de los votos frente al descrédito de los partidos tradicionales y la gran inconformidad de la gente”, dice un optimista Salomón.

López no necesita consultar planos para formar un mapa geográfico mental de la ruta que seguirá en los meses previos a la elección intermedia de junio de 2015, en la que se renovará la Cámara de Diputados y se disputarán seis gubernaturas, así como ayuntamientos y congresos locales en nueve entidades.

Visitaré Baja California, Nuevo León, Coahuila, Zacatecas, Aguascalientes, Chiapas, Tabasco, Puebla, Veracruz y Coahuila, mi tierra”, dice López, que en más de 10 años de trabajo en el campo mexicano conoce como su casa las tierras agrícolas, dónde se siembra maíz y trigo, y en qué regiones hay recursos maderables, selvas y litorales.

Salomón y López dicen que el Partido Humanista irá tras de millones de mexicanos que no ven representados sus intereses en los viejos partidos. Los ciudadanos que desean participar en la política y no pueden, porque las cúpulas partidistas han copado los espacios y se lo impiden.

“Queremos estar cerca de los ciudadanos y que nos vean como puente”, advierte López.

¿Qué entienden por ciudadanos y cómo aproximarse a ellos?

“El otro día estaba en Oaxaca y conversaba con los delegados electos en nuestras asambleas. Eran 50, de los cuales 35 eran indígenas y 20 mujeres, que viven en su comunidad, conocen los problemas y lideran al pueblo. Ésa es la gente que queremos en el partido. Lo mismo con los empresarios, los estudiantes, los profesionistas, la clase media.”

Ruidos en el Partido Humanista

El Partido Humanista debutó en la política entre rumores de que es financiado por Felipe Calderón y Lorenzo Servitje, propietario de Bimbo. López jura que detrás del nuevo partido no está el expresidente y define que la organización apostará por replicar la movilización ciudadana, que durante varias décadas aportó al PAN de una fuerza única y diferente a todas las militancias.

Después de Movimiento Regeneración Nacional (Morena), el Partido Humanista es uno de los tres de nueva creación que más controversia ha provocado. A principios de julio, el sitio SDP Noticias colocó una fotografía de Felipe Calderón sobre un cartel púrpura de la campaña preventiva de la organización y anunció que el político michoacano regresaba a México a supervisar su fundación.

La historia llevó a los integrantes de la dirigencia a reunirse de urgencia para desmentir la versión. Calderón lo negó vía Twitter.

El rumor partió de gente cercana a López Obrador”, sostiene López. “Es obvio el interés: confundir a la opinión y a los ciudadanos y minar a un partido auténtico y libre, un partido de ciudadanos”.

Al menos en el discurso el Partido Humanista pretende colocarse en el extremo opuesto de la forma de conducirse y gobernarse de la mayoría de partidos políticos.

Sus tres dirigentes decidieron crear una junta de gobierno con candados para evitar que el control del partido recaiga sobre una persona. La dirigencia será rotatoria y durará un año. La intención es levantar contenciones que impidan, por ejemplo, el manejo discrecional de un presupuesto inicial nada despreciable de seis millones 390 mil pesos al mes, una cantidad suficiente para comprar dos departamentos de 110 metros cuadrados en la colonia Portales o seis automóviles Mercedes Benz E 400 CGI.

Para romper la idea de que un partido es un negocio o un patrimonio familiar tomamos decisiones audaces”, explica López. Los 900 integrantes electos como delegados nacionales en las asambleas constitutivas del partido permanecerán cuatro años como consejeros estatales, y uno de cada asamblea será designado consejero nacional.

Este mosaico de representatividad impedirá que una o varias personas pretendan adueñarse del partido. Nos aseguramos que sea de todos”, señala López, de 45 años, un coahuilense que desde los 15 construyó una militancia de 30 años en el PAN.

En ese tiempo fue funcionario de la alcaldía de Torreón, candidato a alcalde y director de Operación Regional del Fondo Nacional de Empresas Solidaridad en el gobierno de Vicente Fox. Después fundó Unimoss, una agrupación campesina vinculada al PAN, que replicó la estrategia priista de crear organizaciones sociales para obtener recursos de instituciones federales para atraer votantes.

López y Salomón serán los estrategas y ejecutores principales en las calles de los planes que el Partido Humanista pondrá en marcha para lograr un propósito monumental: al menos lograr el tres por ciento de los votos en las elecciones 2015, para mantener el registro, algo que parece titánico.

Partido Humanista

De acuerdo con sus estatutos, el partido se basa en el eje y desarrollo de la democracia, la ética, transparencia, honestidad y tolerancia.

  • El lema del partido será: “Con tu participación, juntos solucionamos los problemas”.
  • El domicilio legal, social,  electoral y fiscal del partido es en el Distrito Federal.
  • Los integrantes del Consejo Político Nacional, del Secretariado Nacional y de los Órganos Autónomos serán electos conforme al principio de proporcionalidad pura, debiendo estar presentes en el Congreso.
  • Es un órgano de dirección que cuenta con nueve secretarias y dos coordinaciones , todas electas por la Junta de Gobierno y sus titulares durar án en su encargo tres años y tendrá derecho a ser reelectos por una sola vez consecutiva; pudiendo ser modificada su estructura por la misma Junta de acuerdo con las exigencias del partido.
  • Para la elección de puestos de Elección popular el partido y sus órganos de gobierno, se regirán bajo los principios y ejes rectores siguientes: Igualdad de oportunidades, pluralidad, proporcionalidad, representatividad, equidad, certeza y legalidad.
  • En caso de ser declarada la pérdida del registro nacional y al cubrir la totalidad de sus activos, pasivos, cuentas por cobrar o pagar, pasará a manos de la Asociación Civil o Agrupación Política que ya exista o se constituya por parte de afiliados, y cuyo objetivo sea continuar los mismos principios filosóficos y políticos del Partido.
  • Para su funcionamiento, se contará con órganos de dirección estatal y del Distrito Federal y Comisiones.

 

Impulsan el estilo de familia tradicional

El PES se considera un partido liberal, a pesar de tener en sus filas a grupos de evangélicos y cristianos

De los tres nuevos partidos políticos, Encuentro Social (PES) es el que más misterio encierra. Hugo Flores Cervantes, su dirigente, ha puesto más empeño en desmentir lo que se dice —que él es pastor de una iglesia y que la organización está vinculada a grupos evangelistas—, que en explicar cuál es su proyecto de nación.

El PES surgió en Baja Calfornia y se constituyó como partido político estatal en 2006. Su propuesta es impulsar políticas públicas que favorezcan la cohesión social a través de la unidad de la familia. Sin especificar, sugiere políticas económicas innovadoras que generen desarrollo con justicia para lograr una equitativa distribución de la riqueza.

Entre sus propuestas para mejorar la situación económica del país destacan la política agropecuaria y alimentaria, basada en la reactivación y tecnificación del campo; la política energética y de explotación de recursos naturales, que destaca la creación “de CFE estatales, Pemex estatales y que sean los dueños del recurso los mayordomos y administradores de su propia riqueza”.

Por su parte, la política hacendaria y de recaudación de impuestos que proponen busca que los estados sean los responsables de cobrar y administrar los impuestos.

El PES ha participado en coalición en las elecciones nacionales de 2003, con el Partido Convergencia, y en 2006 con el Partido Acción Nacional (PAN).

Flores es un cristiano evangélico egresado de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y con filias y experiencias en el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el PAN. Se le atribuye haber sido colaborador de Luis Donaldo Colosio y asesor del expresidente Ernesto Zedillo. Es autor del libro El otro Acteal, en el que defendió a los evangélicos involucrados en la matanza de 45 indígenas en diciembre de 1997.

La participación de grupos evangélicos y cristianos en la política mexicana comenzó a hacerse evidente en los años 80. En esos años, el priista Porfirio Montero fundó La Voz de México, una organización que profesaba el Evangelio y que según él llegó a reunir a cuatro millones de personas y fue próxima a la campaña de Luis Donaldo Colosio.

En la campaña de Ernesto Zedillo, la misma organización reunió a más de mil delegados cristianos para apoyar su campaña.

Agustín Basave, uno de los colaboradores de Colosio, dice que pese a que se atribuye a Flores haber sido parte de la dirigencia del PRI en aquellos años, nunca escuchó hablar de él ni mucho menos llegó a tener influencia en el político sonorense.

Sé que el Partido Encuentro Social, como el Partido Humanista, no dicen nada”, advierte Basave, hoy un político en retiro y catedrático en la Universidad Iberoamericana. “No entiendo qué representan, qué los distingue de otros y cuál es su proyecto de nación. Es el secreto mejor guardado de esas organizaciones.

El dirigente del PES se ha pasado las últimas semanas desmintiendo que sea pastor, que tenga que ver con la Iglesia evangélica, pero no ha dicho qué es y qué representa. Te quedas en la inopia. Se trata de menjurjes pragmáticos, quizá con fuertes intereses políticos atrás.”

Flores acepta que es cristiano —“siempre lo he sido”—, pero rechaza que el Partido Encuentro Social tenga orígenes y fundamentos en el cristianismo.

“A la gente que llega al partido no le preguntamos qué religión profesa. Unos son católicos y otros cristianos que están en libertad de pertenecer a un partido”, subraya.

El PES se define como un partido con una militancia conformada, principalmente, por grupos cristianos y evangélicos, un partido liberal que cree en la separación del Estado y las iglesias y en el Estado Laico.

Se proclama como un partido que cree en la unidad familiar como centro de la sociedad. Rechaza los matrimonios entre personas del mismo sexo y el aborto.

Partido Encuentro Social

Se definen como una organización abierta a todos los ciudadanos que buscan una reforma para transformar las instituciones.

  • El lema del partido es: “Por un Estado Libre, en Justicia, Dignidad e Integridad”.
  • El Comité Estatal de Vigilancia se elegirá cada tres años y podrá cada uno de sus integrantes ser reelecto para un periodo más si así se determina en la Asamblea Estatal convocada para tal efecto.
  • Los integrantes de la Comisión de Honor y Justicia durarán en su cargo tres años y podrán ser reelectos cada uno de sus miembros para el periodo inmediato posterior si así se determina en la Asamblea Estatal convocada para tal efecto.
  • Podrán votar para elección de dirigentes del partido los miembros con una antigüedad mayor de seis meses a la fecha de la elección y además cumplan con los requisitos estatutarios.

 Para ser candidato se requiere:

a) Coincidir con la línea ideológica del partido y cumplir con los requisitos establecidos en los documentos básicos.

b) Cumplir con los requisitos establecidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución Política de Baja California y la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales de Baja California.

 

“Morena es gente nueva; ni del PRD venía”

Martí Batres admite que el partido gira en torno al liderazgo de AMLO, a quien compara con
Gandhi y Luther King

Morena (Movimiento Regeneración Nacional) ya es partido. Hace unas semanas obtuvo su registro y cabe decir, desde la idealización o el repudio, que significa la institucionalización del caudillaje que Andrés Manuel López Obrador ha representado en la historia reciente: si en el PRD se trató de un estigma que se combatió, acá se ve de manera natural que todo gire alrededor del político que más protestas monumentales ha encabezado en el país. ¿Cómo surgió este movimiento al que pertenecen 600 mil militantes y un grupo sólido y leal hasta la muerte?

Los orígenes se remontan a 2004, con marchas contra el desafuero. Ahí adquiere fisonomía y se cristaliza como un movimiento”, dice Martí Batres, presidente de Morena. “El fraude electoral de 2006  lo hizo crecer aún más. Andrés venía luchando desde el éxodo de 1992 y muchos de los cuadros que lo siguen hoy tienen una historia y una carrera desde entonces”.

Llama la atención un rasgo que por obvio puede pasar inadvertido: los hombres y mujeres que acompañan a López Obrador en esta aventura no reconocen su gestación como líderes políticos y sociales dentro del Partido de la Revolución Democrática (PRD), en el que militaron durante años. Claudia Sheinbaum, Francisco Ortiz Pincheti, Clara Brugada, Berta Luján y aun políticos de larga trayectoria, como Batres y Ricardo Monrreal, ubican su crecimiento y consolidación política dentro del movimiento que comenzó a levantarse como un tornado silencioso alrededor de López Obrador.

 Batres, por ejemplo, sería coordinador del partido, en la Asamblea Legislativa, y después en la Cámara de Diputados, y al mismo tiempo tendría responsabilidades cruciales en lo que llama con entusiasmo “el movimiento”: López Obrador le encomendó responder los ataques contra el gobierno capitalino.

Lo mismo ocurrió con los demás, que cumplieron misiones asignadas por el tres veces candidato a la Presidencia de la República. Con el tiempo el movimiento llegó a catapultar liderazgos regionales como el del exgobernador Ricardo Monreal.

La historia reciente

López Obrador llegó a la elección de 2012 distanciado del PRD. En 2010 había vuelto a la movilización nacional, con un acto monumental en el Zócalo, en donde declaró su decisión de contender por la Presidencia. En 2011, Morena nació como asociación civil. Ante la insistencia de la dirigencia del PRD de lanzar una alianza con el Partido Acción Nacional (PAN), el tabasqueño solicitó una licencia al partido. No se trató de una renuncia, pero sí de una significativa distancia.

En 2012 se convirtió en candidato a la Presidencia con un grado de independencia importante respecto del PRD, Movimiento Ciudadano y Partido del Trabajo (PT), los partidos que lo apoyaron. Después de la resolución del Tribunal Electoral convocó a una nueva movilización para denunciar que Enrique Peña Nieto había comprado la elección. Ahí López Obrador anunció su separación de los partidos que habían formado el Frente Progresista.

Estamos a mano y estamos en paz”, declaró en el Zócalo.

La tarde de ese 9 de septiembre de 2012, citó a un grupo de dirigentes y colaboradores en un espacio adyacente, que ya no existe, en las oficinas de la calle San Luis Potosí, donde solían realizarse reuniones masivas. Llegaron Bertha Luján, Claudia Sheinbaum, Porfirio Muñoz Ledo, José Agustín Ortiz Picheti, César Yáñez, Bernardo Batiz, Jorge Arganis, Clara Brugada, Marta Pérez Bejarano y Tomás Pliego, entre otros.

“Ya escucharon el mensaje”, les dijo. En ese discurso no sólo anunció su separación del PRD, también había pedido que se consultara a afiliados el rumbo que debía seguir Morena, si debía permanecer como movimiento social o se convertiría en partido político.

Desde mediados de 2011 estaba convocado un congreso de Morena para noviembre de 2012. Había una gran expectativa de que algo se decidiría en la reunión. En el acto de septiembre, en el Zócalo, López Obrador convocó a realizar congresos distritales y estatales.

Los dos meses siguientes se realizaron 300 asambleas distritales en las que participaron 80 mil afiliados de Morena y se hicieron 32 congresos estatales. Con excepción de uno, del Estado de México, 299 resolvieron que Morena se convirtiera en partido político. El 85 por ciento de afiliados votó  en ese sentido.

Bertha Luján, Porfirio Muñoz Ledo, Martí Batres y Paco Ignacio Taibo asistieron a algunos congresos estatales. Recuerdan que la mayoría de la gente no tenía experiencia. Al momento de organizar la mesa de debates se tardaban eternidades, porque no estaban familiarizadas con los procesos políticos.

Del total de 600 mil afiliados que logramos antes de la solicitud del registro formal en enero de 2014, más de 500 mil no provienen de algún partido político, de acuerdo con un informe que recién nos entregó el INE”, subraya Batres. “Con eso digo todo. Es gente nueva. Ni del PRD venían”.

En el Congreso del 19 de noviembre fueron elegidos 200 consejeros. López Obrador quedó en primer lugar, Paco Ignacio Taibo en segundo y Batres en tercero. Un día después fueron nombrados integrantes del Comité Ejecutivo Nacional.

Varios de los colaboradores más próximos a López Obrador, reunidos hoy en Morena, recuerdan que fue un proceso curioso. Los nuevos afiliados se acercaban para preguntarle por quién debían votar. Él reía al responder que aquello era nuevo, que aunque no lo creyeran, no había línea.

Cuando Paco Ignacio Taibo lo propuso como candidato a la presidencia de Morena, Batres no se lo esperaba. Ese día vestía traje y no las camisas a cuadros que acostumbra, porque después del consejo planeaba ir a la sesión en la Cámara de Diputados. Horacio García Pérez, a quien conoció desde adolescente en el Partido Socialista Unificado de México, también lo postuló junto con otros militantes de Jalisco.

—Siempre que se pronuncia el nombre de Andrés Manuel López Obrador se asocia con la palabra caudillo, le hago notar a Batres.

—El concepto López Obrador es muy fuerte. No hay política sin líderes. Falsea la realidad quien diga lo contrario. Hay que recordar a Miterrand, en la Francia de los años 80, y a Salvador Allende. Los dos compiten en cuatro ocasiones, al igual que Lula  da Silva, hasta alcanzar la Presidencia. Mandela salió de la cárcel tras 27 años, para ganar la Presidencia, algo impresionante. Hay otros líderes con gran fuerza, como Martin Luther King y Gandhi. El liderazgo de Andrés Manuel es similar, un fenómeno con una gran potencia, pero es el líder de un movimiento con una enorme participación. Morena es, sobre todo, un tejido social colectivo.

Las mujeres y los hombres de Morena

¿Quiénes son las mujeres y los hombres que acompañarán a López Obrador en Morena? ¿Qué virtudes observa en ellas y ellos el político que con seguridad buscará por cuarta vez la Presidencia?

Bertha Luján fue dirigente del Frente Auténtico del Trabajo desde muy joven. Contralora en el gobierno de López Obrador y luego formó parte del gobierno legítimo, como secretaria de lucha contra la corrupción. Es buena articuladora, conciliadora y sabe sumar voluntades.

Claudia Sheinbaum, secretaria de Medio Ambiente en el gobierno de López Obrador, tuvo a cargo el segundo piso e impulso el Metrobús. Es una activista eficaz, científica y experta en temas de energía, una excelente oradora y tiene una gran claridad política.

José Agustín Ortiz Pincheti fue secretario de gobierno y diputado federal. Es un hábil organizador de estructuras, tesonero y constante, sabe coordinar y asignar tareas y poner un ritmo de trabajo. Tiene experiencia en el trabajo de organización de la sociedad civil. Es bueno para abrir interlocuciones fuera del partido.

Clara Brugada, procuradora social en el gobierno capitalino y delegada en Iztapalapa. Es muy capaz en trabajo territorial, con una capacidad de conocimiento y movilidad que le permiten organizar calle por calle, conocer  simpatizantes y convertirlos en militantes. Ha ayudado a levantar asambleas en lugares difíciles. Ayudó en Hidalgo, Nuevo León, Coahuila y Sinaloa para el registro de Morena y tiene una gran sensibilidad en temas sociales.

Martha Pérez Bejarano fue directora del DIF y secretaria de Desarrollo Social. Tiene experiencia en organizaciones de la sociedad civil, cívicas, de educación y comunicación popular y organizaciones de base.

Pablo Moctezuma es infatigable, incorruptible, intelectualmente riguroso y leal a la causa, un hombre de principios.

Paco Ignacio Taibo, un gran activista, un hombre del movimiento con una gran chispa e intuición para detectar momentos vitales. Un eficaz organizador de mítines, actos y protestas y una extensa red de relaciones con el mundo intelectual.

Bernardo Batiz fue procurador capitalino. Es el prototipo de la rectitud y la personificación de la honestidad. Dejó la Procuraduría del DF y sigue viviendo en un barrio de clase media baja, cerca del metro Villa de Cortés. Tiene una gran claridad y conocimiento en el discurso jurídico.

Armando Bartra no tiene un cargo ni una responsabilidad central, pero es un ideólogo de la izquierda popular y social. Nutre al movimiento de manera constante con ideas. Muchos de los textos de los dirigentes en los estados se basan en sus aportaciones.

Jesús Martín del Campo fue subsecretario de la Tesorería del DF. Maestro de la SNTE, líder histórico del movimiento estudiantil del 68, uno de los más sólidos dirigentes de Morena en el movimiento sindical y popular.

Tomás Pliego fue diputado. Es un organizador, disciplinado, trabajador. Recorre los estados y es promotor de los principios de trabajo y cohesión partidista.

Elena Poniatowska es una figura no tan orgánica en Morena, pero sí muy importante y un punto de referencia intelectual.

Berta Maldonado y César Yáñez, vinculados a temas de publicidad y comunicación, también son claves.

Alejandro Esquer, secretario particular de López Obrador en el gobierno capitalino y hasta ahora operador de la agenda diaria del político tabasqueño.

Ricardo Monreal, coordinador de la campaña a la Presidencia en 2012.

Octavio Romero Oropeza, oficial mayor del gobierno del DF, es un organizador eficaz que ha sido clave en la estructura inicial de Morena.

Con el registro de partido político bajo el escritorio, los ojos de López Obrador, sus colaboradores más próximos y todo Morena están puestos en la elección de consejeros nacionales y estatales del PRD, el 7 de noviembre, la primera de un partido que organiza el INE.

De ahí surgirá el Consejo que deberá elegir al próximo presidente. En Morena se apuesta a que tras la elección perredista haya desprendimientos importantes de los grupos que quedarán relegados.

Movimiento Regeneración Nacional

Los estatutos de Morena se encuentran en la página de internet: lopezobrador.org.mx.

 

  • Morena busca la transformación democrática y pacífica del país, como objetivo superior.
  • Entre sus fundamentos se encuentran: asumir que el poder sólo tiene sentido y se convierte en virtud cuando se pone al servicio de los demás; y no permitir ninguno de los vicios de la política actual: el influyentismo, el amiguismo, el nepotismo, el patrimonialismo, el clientelismo, la perpetuación en los cargos, el uso de recursos para imponer o manipular la voluntad de otras y otros, la corrupción y el entreguismo.
  • Será obligatorio que en los procesos electorales de Morena el 25% de las candidaturas sea de carácter externo.
  • Para ser registrado como candidato o candidata externo a puestos de elección popular, la persona que acepte dicha representación de Morena deberá aportar el equivalente a la cuota anual de un o una protagonista de Morena.
  • Los candidatos estarán obligados a sostener y difundir la plataforma electoral durante la campaña en la que participen.

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