Crece 30% obesidad infantil en el mundo

Investigadores relacionan este fenómeno con la respuesta del cerebro ante la glucosa en el flujo sanguíneo

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15/06/2014 05:19 Guadalupe Camacho/ Enviada
La acción de la glucosa en el cerebro infantil impacta en la toma de decisiones y en la motivación para vivir, concluyen investigadores. Foto: Cuartoscuro/Archivo
La acción de la glucosa en el cerebro infantil impacta en la toma de decisiones y en la motivación para vivir, concluyen investigadores. Foto: Cuartoscuro/Archivo

SAN FRANCISCO, 15 de junio.— De acuerdo con investigadores de la Universidad de Yale, la glucosa en el cerebro infantil y juvenil impacta en la toma de decisiones y en la motivación para vivir.

Los altos contenidos de glucosa ingeridos, gracias a la comida y las bebidas azucaradas, sí influyen en la construcción de un pensamiento positivo en los más jóvenes”, afirma Ania Jastreboff, del área de Pediatría de la escuela de Medicina de la Universidad de Yale.

El estudio “Entendiendo la naturaleza del cuerpo y el cerebro infantil” advierte que la glucosa que consumen diariamente niños y adolescentes como parte de su dieta habitual, incrementan el flujo sanguíneo en las regiones cerebrales que están relacionadas con la toma de decisiones y la motivación.

Según un informe de Naciones Unidas difundido en 2013, México es líder en la lista de países con mayor obesidad en el mundo, superando a Estados Unidos, que ocupaba el primer lugar,

Este mismo estudio se hizo en los cerebros adultos, donde no hubo incremento del flujo sanguíneo. De esta manera, se precisa que el azúcar motiva al cerebro a “exigir” más productos con alto contenido calórico y esta situación podría ser una de las razones del incremento de la obesidad infantil en el mundo que, de acuerdo con la American Diabetes Associaton (ADA), se incrementó 30% en la última década en el mundo.

Otro estudio, “Cambios en las células adiposas en niños”, del Hospital Infantil, en Leipzig, indica que aquellos pequeños con obesidad que tienen menos de seis años de edad multiplican al doble su número de células grasosas.

Nuestro estudio no sólo permitió que precisáramos que las células grasas se multipliquen, sino que también sean más grandes, ya que la grasa inflama los tejidos del cuerpo y ocupan más lugar en el organismo infantil”, dijo Antje Körner, profesor en pediatría del Centro de Investigación Pediátrica del Hospital Infantil Leipzig.

Mejor motivar que regañar

De acuerdo con William H. Polonsky, cofundador del Instituto de la Conducta de la Diabetes de la Universidad de California, en San Diego, para muchos pacientes no es positivo que el médico pida que cambien su dieta, pues se sienten regañados.

Es una estrategia perdida pensar que el paciente cambiará su conducta sólo con consejos simples”, afirma Polonsky.

Los educadores y enfermeras expertos en diabetes deberán estar más enfocados a la educación y no a presionar y regañar al enfermo diabético; el objetivo es motivar, involucrar y ayudarlo a resolver sus decisiones de vida diaria”, concluyó.

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