Especial Colosio: demanda a su partido respetar a adversarios

Colosio sabía lo que representaba la competencia, pero aseguraba que estaba preparado para enfrentarla; continúa su gira proselitista en Michoacán

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18/03/2014 05:37 Andrés Becerril
En Pátzcuaro, adonde había ido como parte de su campaña, Colosio convocó a los priistas de Michoacán a organizarse y unirse para ganar la Presidencia.
En Pátzcuaro, adonde había ido como parte de su campaña, Colosio convocó a los priistas de Michoacán a organizarse y unirse para ganar la Presidencia.

CIUDAD DE MÉXICO, 18 de marzo.- En plena recta final para que el Congreso de la Unión debatiera las modificaciones a la Constitución y al Cofipe —en un periodo extraordinario entre el 22 y 24 de marzo de 1994—, Luis Donaldo Colosio, el candidato del PRI a la Presidencia de México, continuaba su gira proselitista.

El 18 de marzo de hace 20 años, los medios de comunicación dieron cuenta de la declaración que en la víspera hizo el entonces secretario de Gobernación, Jorge Carpizo, en el sentido de que la reforma electoral, que se espera de cara a las elecciones del 21 de agosto, sería acotada debido a que probablemente se reformaría un solo artículo constitucional, el 41, y varios, entre diez o 12, del Cofipe.

El 41 constitucional de referencia tenía que ver con los derechos y deberes de los partidos políticos, así como de la administración del proceso electoral, el tribunal electoral, su integración y funciones.

Ese mismo 18 de marzo la información proveniente de Pátzcuaro, Michoacán, donde Colosio había estado de gira, indicaba que el candidato presidencial del PRI se pronunció por una política de paz y concordia, de tranquilidad y estabilidad, de hermandad; “de respeto a nuestros adversarios y a la pluralidad, pero sin bajar la guardia”.

Colosio dijo que su partido está consciente y sabe lo que significa la competencia política, pero que está preparado para enfrentarla y ganar. Pidió el candidato presidencial respeto a la pluralidad y a las distintas fuerzas que participan en la contienda por la Presidencia de la República.

“Quiero decirles, amigos y amigas del partido, que me queda muy claro cuáles son los retos de la competencia en Michoacán, pero no le tenemos miedo a la competencia y lo que sí rechazamos es la incompetencia política”, dijo el político sonorense.

Según Colosio, ese 1994, el PRI volvería a ganar, como lo hizo en 1991 y en 1992. “Aquí ya dimos muestras de que cuando nos organizamos, cuando nos unimos, triunfamos. En 1991 el PRI en Michoacán ganó, en 1992 el PRI en Michoacán ganó y en 1994 el PRI en Michoacán volverá a ganar. ¡Vamos por la Presidencia de la República!”, arengó Colosio en la plaza Vasco de Quiroga.

Colosio convocó a los priistas de la entidad a unirse y a trabajar en esa tarea porque, dijo, no están solos, ya que millones de mexicanos que comulgan con el tricolor están en esta lucha por la Presidencia de la República.

Hoy hace 20 años, el Consejo General del IFE anunció la aprobación de las candidaturas de los nueve contendientes a la Presidencia de México. Fue el propio Carpizo quien entregó a los representantes de los partidos la constancia que acreditaba a sus candidatos como oficiales para la competencia del 21 de agosto.

El entonces perredista Adolfo Aguilar Zinser, en su colaboración de Reforma, escribió un artículo titulado “La súper grilla”, donde al final de éste se lee:

“Se entiende por su discurso que Camacho quiere ser Presidente de México, no sólo para satisfacer su ambición personal de poder, sino para formar un gobierno de transición real a la democracia. Él mismo y sus voceros le han hecho creer a mucha gente, sobre todo a la prensa internacional, con cuyos corresponsales y enviados dialogan diariamente, que tienen un proyecto político de transición y que Camacho es capaz de sacarlo adelante. Esa campaña ha sido, hasta ahora, una buena grilla, sobre todo una grilla muy dañina contra Colosio. Al parecer Camacho cree que “grillándose” a Colosio el Presidente lo reemplazará como su candidato y le dará a él la nominación del PRI. Esto ha hecho que la grilla priista se ponga en grande, como nunca había estado; a Colosio se lo grilla Camacho y a Camacho se lo grilla Colosio; Salinas, a su vez, se grilla a ambos. La grilla se ha hecho así excitante y ensordecedora, pero todo indica también que la grilla de Camacho, la que entusiasma tanto a la prensa extranjera y a buena parte de la clase política, o mejor dicho, de la clase grilla ya no salió: Luis Donaldo Colosio será el 21 de agosto el candidato del PRI. A Camacho le queda sólo un camino para ser Presidente: hacer política; practicar en serio ese viejo oficio; con valentía y arrojo, buscando apoyos y adhesiones en la ciudadanía, defendiendo y propagando sus propuestas y sus ideas.”

En ese mismo diario donde publicó Aguilar Zinser, Carlos Elizondo Mayer-Serra (que ahora es articulista de Excélsior) escribió un texto que tituló “Camacho y las reglas del sistema”.

El académico dice que el perdedor en el proceso de selección del PRI puede, además, salirse del juego para buscar el triunfo en otro terreno: el electoral. “Esto es precisamente lo que hizo Cuauhtémoc Cárdenas en 1987, y lo que pareciera estar buscando Manuel Camacho”.

“Al contrario de como actuó Cárdenas previamente a su salida del PRI en 1987, Camacho aceptó las reglas del proceso que llevan al destape del candidato del PRI. Pudo, por ejemplo, haber declarado meses antes del destape del candidato del PRI que la nominación de su partido debía ser democrática, pero no lo hizo. Al seguir el juego aceptó tácitamente la legitimidad de las reglas, aunque quizás impulsado solamente porque creía tener buenas probabilidades de ganar (al contrario de Cárdenas hace siete años), y no quería pagar el costo de salirse del juego, no porque creyera en ellas.

Su indisciplina vino cuando perdió, aunque su enojo no llegó a mayores. Primero, porque era poco legítimo, dado que estaba protestando por el resultado de un juego de cuyas reglas se valió hasta que ya no le sirvieron. Segundo, porque muy pronto le ofrecieron un puesto que le pareció más atractivo que el hacer política desde fuera de las reglas priistas.

Con la revuelta en Chiapas, Camacho regresó al escenario político como Comisionado para la Paz y sin cargo oficial alguno. Ambos elementos le han permitido operar en los límites de las reglas del PRI, amenazando con la salida, pero aún sin concretar nada.

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