La fiesta no le costó al Senado: Jorge Luis Preciado

Lamenta que “a una comida se le puso fiesta”; asegura que una hora de mariachis “no era mucho” festejo

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07/02/2014 09:38 Redacción

CIUDAD DE MÉXICO, 7 de febrero.- Jorge Luis Preciado, presidente de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Senado, reiteró en entrevista para Excélsior Televisión, con Pascal Beltrán del Río, que la reunión celebrada en la terraza con motivo del día de la Candelaria se salió “un poco de lugar” por la presencia de los mariachis, pero enfatizó que estas comidas son comunes en la Cámara alta.

Sostuvo que dicha reunión fue solventada por él mismo, sin que la instancia que dirige haya aportado recursos económicos para llevarla a cabo.

“La Junta de Coordinación (Política) no tiene presupuesto; hay que recordar que en el Senado, quien maneja el presupuesto de la Cámara es el presidente del Senado, no el presidente de la Junta. Yo no tengo ningún presupuesto ni para comidas, ni para viajes ni para nada (...) todos los gastos que genero en el Senado, incluyendo estas comidas, son pagadas de mi bolsa.”

Preciado reconoció que esta clase de fiestas al interior del Senado no ayudan mucho a mejorar la imagen de esta institución a nivel nacional e internacional, sobre todo por los cuestionamientos que se han dado en fechas recientes acerca de los gastos excesivos en los que han incurrido sus integrantes.

“Creo que no contribuye de ninguna manera, jamás he pretendido llegar a ese extremo, y lamentablemente se interpretó de manera distinta. A una comida se le puso fiesta y bueno, respetando el punto de vista de cada quien.”

—Si hay mariachis, hay fiesta, ¿no?

—Una hora de mariachis no era mucha fiesta, pero bueno, aceptando ese exceso yo así lo declaré el día de hoy (ayer), creo que es algo que no se va a repetir.

Descartó que los corderistas hayan estado detrás de la divulgación de esta reunión, y sostuvo que él ofreció disculpas sin presiones de nadie.

“Si uno no quiere ser tocado, que no se ponga en el tocadero. Yo creo que se cometió un error y hay que asumirlo. Lo peor que uno puede hacer es escudarse o salirse por la tangente. Si uno sabe que está sobre la lupa de los demás, lo menos que puedes hacer es exponerte  demasiado, entonces yo creo que en ese punto se nos salió de contexto y por eso yo, con toda la responsabilidad que implica hacia mi persona decirlo claramente, creo que no debió haber llegado a ese extremo.”

Preciado Rodríguez comentó que hace unos días visitó varios municipios de Michoacán, y se entrevistó con integrantes de la policía comunitaria en Los Reyes, quienes le manifestaron la ausencia total de las autoridades en ese municipio, lo cual atestiguó, pues en esos momentos se registró un enfrentamiento entre los comunitarios, elementos de la Policía Federal y  miembros de Los Caballeros Templarios.

Asimismo, lamentó que en su estado natal, Colima, los grupos del crimen organizado se sigan disputando el control del puerto de Manzanillo, que es estratégico para el trasiego de drogas, sin que ninguna autoridad haya intervenido hasta ahora para evitarlo.

Consideró que el Legislativo debe analizar la posibilidad de aplicar la desaparición de poderes tanto en Michoacán como en aquellas entidades donde la inseguridad alcance niveles incontrolables para los gobiernos locales.

Asimismo, dijo que es necesario condonar el pago de impuestos para los empresarios y comerciantes víctimas de extorsiones y amenazas, provocando que muchos de ellos se vean obligados a cerrar sus negocios.

“Ya no habrá ningún exceso en el Senado”

Los senadores del PAN recriminaron a su coordinador, Jorge Luis Preciado, los excesos cometidos durante la reunión con mariachis y alcohol que organizó en la terraza de la Junta de Coordinación Política del Senado la tarde-noche del pasado martes y le exigieron que ofreciera una disculpa pública y aceptara sus errores.

“Reconocer, en primer lugar, que ésta fue una comida organizada para los trabajadores de la Junta de Coordinación, que en términos reales hay que aceptar que se salió de proporción”, aseguró Preciado en conferencia de prensa, donde admitió que debió ofrecer una disculpa a todos sus compañeros.

Además, prometió a sus compañeros panistas, pero también al resto de integrantes del Senado, que “no se vuelve a cometer ningún tipo de exceso ni en el patio central ni en el Senado, para que se llegue a estos extremos, en los que una comida se sale de proporción y, por supuesto, acepto mi responsabilidad”.

La tarde del pasado martes, al concluir la sesión del pleno del Senado, Jorge Luis Preciado citó a sus amigos y a su familia en la terraza de su oficina, la presidencia de la Junta de Coordinación Política, para comer y hacer un festejo; a las 17:30 horas llegaron los mariachis, que empezaron a tocar y cantar; una de los invitados entonó Si nos Dejan, mientras que el propio Preciado cantó en varias ocasiones y bailó.

Desde la misma tarde del martes, las trincheras del grupo político adversario de Preciado corrieron la versión de que el festejo era por el cumpleaños de su esposa, aunque oficialmente Preciado utilizó la comunicación institucional del Senado para informar que la fiesta era porque había pagado el haberse sacado el niño de la Rosca de Reyes.

La reunión de Preciado fue inocultable, porque el inusitado ruido de la música y las carcajadas invadieron el inmueble; hasta las oficinas de la Torre de Comisiones debieron suspender actividades porque no había condiciones para trabajar.

Excélsior fue el primer medio en revelar esta fiesta, tanto en su versión online, como en Titulares de la Noche, de Excélsior Televisión, la misma noche del martes, sólo unos instantes después de concluida, pero el hecho fue evidenciado profusamente y eso generó la molestia de los senadores panistas.

El pasado miércoles, Jorge Luis Preciado realizó otra comida, esta vez sin mariachis ni alcohol, para los trabajadores del grupo parlamentario, pero salvo dos legisladores, ningún otro senador se presentó a la cita.

Ahí, Preciado dijo que iba a continuar con las fiestas y que no es el único que las realiza.

Pero ayer los senadores del PAN le reclamaron y le exigieron que se retractara, que esa fiesta lesionaba gravemente al Senado, a todos los legisladores y, particularmente, a los panistas. Entonces salió a conferencia de prensa para recular.

Interrogado sobre esos reproches, Jorge Luis Preciado explicó que “tocamos el tema, no solamente éste, sino de todos los eventos que se hacen en el Senado y, por supuesto, hablamos fuerte y claro al respecto, y creo que ese tema pasa de reconocer que fue una comida que, efectivamente, se salió de proporciones y, por tanto, ya solicité una disculpa al grupo parlamentario y al Senado de la República”.

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