Utilizan sólo 102 días para cumplir la meta

El llamado de Enrique Peña Nieto fue transformar al país en 120 días; el equipo del Presidente lo ayudó a concretar reformas como la Política y la Energética

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16/12/2013 05:54 Leticia Robles de la Rosa
El plazo puesto por Peña Nieto coincidió con el periodo ordinario del Legislativo.
El plazo puesto por Peña Nieto coincidió con el periodo ordinario del Legislativo.

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de diciembre.- Faltaban 120 días para terminar el año cuando el presidente Enrique Peña Nieto hizo público el reto que tenían Emilio Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones en el Congreso para ayudarle a transformar al país.

Era el 2 de septiembre y la oposición panista y perredista había dado muestras de que el tejido de acuerdo para el PRI en el gobierno no era tarea fácil; sin embargo, los priistas respondieron al reto y en medio de presiones y descalificaciones constantes utilizaron 102, de esos 120 días, para concretar las reformas planteadas por el mandatario federal.

Así, los coordinadores parlamentarios del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Senado, Emilio Gamboa, y en la Cámara de Diputados, Manlio Fabio Beltrones, le entregaron las reformas político-electoral, hacendaria, financiera, energética y de transparencia, y lo hicieron también con la ayuda del equipo presidencial, el cual nunca los dejó solos.

El jefe de Oficina de la Presidencia de la República, Aurelio Nuño; los secretarios de Hacienda, Luis Videgaray; de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, y de Energía, Pedro Joaquín Coldwell; el director general de Pemex, Emilio Lozoya; el subsecretario de Hacienda, Fernando Aportela; el subsecretario de Enlace Legislativo de Gobernación, Felipe Solís Acero, y el consejero jurídico de la Presidencia, Humberto Castillejos, fueron actores constantes en el cabildeo por las reformas que le importaban al mandatario federal para el cierre de acuerdos con el compromiso directo del Presidente de la República.

Pero fueron Gamboa y Beltrones quienes cumplieron en la labor legislativa para concretar los acuerdos en los dictámenes y minutas que sustentaron esas reformas.

Y con ellos nombres de senadores como Enrique Burgos, José Francisco Yunes, David Penchyna, Raúl Cervantes, Cristina Díaz, Miguel Ángel Chico Herrera, Arely Gómez y Carlos Romero Deschamps, así como diputados como  Héctor Gutiérrez de la Garza, quienes fueron indispensables para que Enrique Peña Nieto pueda decir ahora que sí pudo comenzar a transformar a México en 120 días.

El pasado 2 de septiembre, desde Los Pinos, el presidente Enrique Peña Nieto llamó a los mexicanos a ser audaces y confiar en el potencial nacional, y pidió aprovechar los 120 días que quedaban entonces a 2013 para hacerlo el año de la transformación nacional.

Ofreció respetar los derechos de todos, sin dudar en el uso de los instrumentos del Estado democrático.

Durante el mensaje a la nación con motivo de su primer Informe de Gobierno, Enrique Peña Nieto hizo un inédito
exhorto a los mexicanos para que respaldaran a los senadores y
diputados federales en el esfuerzo  por aprobar la Ley General del Servicio Profesional Docente y las reformas Financiera, Energética y Hacendaria, así como para discutir las leyes de telecomunicaciones y competencia económica, porque todas ellas se encaminan a la transformación nacional.

La decisión de cambiar al país, explicó el mandatario nacional en su mensaje del 2 de septiembre pasado, parte del principio de que la educación de calidad, la riqueza y las oportunidades ya no deben ser privilegio de unos cuantos.

“Hoy queda claro. Hemos optado por la ruta de la transformación. Un camino exigente, arduo, que nos demandará grandes esfuerzos, pero también es el único que nos llevará al México que queremos construir. No es una ruta sencilla. Habrá obstáculos y desafíos.

“Así lo asumí desde el primer momento en que empecé a tomar decisiones para el bien del país. Las resistencias son consecuencia natural cuando se impulsan las grandes transformaciones. Lo importante es no perder de vista el objetivo, seguir adelante y no detenernos.

“El gobierno de la República está impulsando los cambios que la mayoría de los mexicanos saben que teníamos que hacer, que nos exigía llevar a cabo y que está dispuesta a respaldar”, precisó el mandatario federal esa tarde.

Y aunque la tardanza en la construcción de la Reforma Político-Electoral, y las presiones lanzadas por los grupos de senadores encabezados por Ernesto Cordero, del PAN, y Luis Miguel Barbosa, del PRD, hicieron pensar que era difícil cumplir el plazo de los 120 días fijados por el mandatario federal, su equipo de gobierno y sus legisladores requirieron 102 días para cumplir con la expectativa presidencial.

Salvo las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones y competencia económica, el resto de los temas fueron concretados por los priistas y los hombres del gobierno federal.

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