Web desinforma sobre aborto

Existen sitios que publican fórmulas sin rigor académico; especialistas advierten de posibles daños físicos y sicológicos por seguir consejos de internet

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16/12/2013 05:55 José David Pérez/ Especial
Dentro de los Objetivos de Desarrollo de Milenio propuestos por la ONU se considera un esfuerzo global para la disminución de la muerte materna.
Dentro de los Objetivos de Desarrollo de Milenio propuestos por la ONU se considera un esfuerzo global para la disminución de la muerte materna.

CIUDAD DE MÉXICO, 16 de diciembre.- Mujeres casadas, chicas violadas y jóvenes sin información son presa de sustancias presuntamente abortivas que se recomiendan en internet.

Motivadas por el miedo, la vergüenza, la presión o la falta de alternativas ante un embarazo indeseado, estas mujeres son consumidores potenciales de los presuntos abortivos que inundan el ciberspacio. En las páginas omiten la publicación de las contraindicaciones, que usualmente son daños físicos y sicológicos.

La ginecóloga Josefina Lira habla de casos de mujeres a punto de desangrarse a causa de una perforación uterina o que ocasiono infecciones por un aborto incompleto, a algunas tuvieron que extirparles el útero debido a la falta de atención tras el aborto, que es “imprescindible para garantizar la salud de las mujeres”.

En el plano sicológico, la vergüenza, la culpa o el miedo hacen que muchas guarden con celo lo que les pasó y ello dificulta la atención del problema.

Los métodos clandestinos

Ante la falta de posibilidades para efectuarse un aborto clínico, hay mujeres que recurren a estos métodos supuestamente caseros o tradicionales o consultan sitios cuyas fuentes no son calificadas, en busca de asesoría.

La información en internet alberga infinidad de información sobre fármacos supuestamente reconocidos como abortivos de urgencia y soluciones milagrosas.

Entre lo peor que se puede encontrar destacan presuntos doctores que se presentan como la panacea o negocios a costa de la necesidad ajena, que van desde revistas que recomiendan plantas abortivas o medicamentos comunes sin indicaciones o los supuestos abortivos, que se consiguen por alrededor de 80 pesos.

Remedios Tébar, auxiliar de farmacia, explica que “hay medicamentos comunes que pueden ser abortivos a largo plazo”, sin embargo no están indicados para ello, pues a mayor tiempo de embarazo mayor riesgo representa realizar el aborto, algo que se suele ignorar en los foros de discusión por internet.

Lucila Castro, presidenta de la Asociación Mexicana de Farmacéuticos de Hospital, explicó que buena parte de estos medicamentos anunciados en  la red “no están prescritos como abortivos y lo que pueden provocar son malformaciones, derrames o abortos incompletos”.

Castro denunció que esta situación es posible gracias a que en las farmacias de México cada vez hay menos especialistas capaces de alertar sobre los efectos de esos presuntos abortivos que en algunos sitios web se afirma que son accesibles, pues “pueden pedirse para la úlcera de la abuela”.

En materia de medicina tradicional, donde “hay diversidad de plantas destinadas a inducir el parto, las cuales, si son utilizadas en los primeros meses (de embarazo), pueden provocar el aborto”, explicó el experto en medicina tradicional Carlos Zolla.

Zolla advierte que, pese a la posible efectividad, “existe una carestía de estudios clínicos que indiquen con seguridad cuánto debe usarse para abortar sin riesgos sanitarios”.

El especialista alertó del riesgo de confiar “en expertos en herboristería con dos semanas de formación”, pues el consumo en cantidades inadecuadas de estas plantas puede provocar intoxicación.

La cara más salvaje la muestran los abortos provocados con instrumental sin control. Desde ganchos hasta agujas para tejer son usados por quienes dicen tener la solución al problema de estas mujeres.

Las mujeres que prefieren o deben esconder su embarazo también tienen opciones como doctores  dispuestos a practicar el aborto. Este proceso “tiene la barrera del precio, que ronda los 10 mil y los 15 mil pesos”, explica Oriana López, de Fondo María, organización que apoya a las mujeres si deciden abortar.

El riesgo legal hace que sea necesario “estar en el círculo de confianza del doctor para encontrarlo”, explica López, desde su experiencia con mujeres decididas a abortar.

Efectos emocionales

Tras el riesgo físico aparecen los efectos sicológicos, pues “ante el aborto, la mujer suele sentir culpa”, explicó el presidente de la Sociedad Mexicana de Sicología, Alejandro Zalce.

El grado de culpa “depende del carácter y el contexto”, complementa Patricia Bedolla, sicóloga especializada en estudios de género.

Zalce y Bedolla concuerdan en afirmar que en el proceso de un aborto es necesaria la orientación y el apoyo a la mujer. Oriana López explica que cuando Fondo María trabaja con las mujeres, “suelen buscar apoyo, necesitan contar su historia”.

Los expertos insisten en que es necesario “que no se juzgue o descalifique”.

“Tras el aborto la mayoría de las mujeres entra en un proceso de duelo”, añadió Zalce.

“No es sólo por el acto, la pérdida de la pareja o el repudio familiar causa este sentimiento depresivo, que podrá derivar en miedo y odio por el amor y el sexo”, agregó.

El debate sobre el aborto

La presidenta de la Comisión de Igualdad de la Cámara de Diputados, Martha Lucía Micher, recuerda que impulsó una reforma a la actual Ley de Salud, que incluye la garantía de un aborto “legal, gratuito y seguro”, paralizada desde abril de este año.

El objetivo que Micher afirma defender es que “los mexicanos puedan tener el control de su vida sexual y reproductiva”.

Micher afirma que además de educar es necesario garantizar “los servicios amables y de calidad, sin juicios morales y libres de la visión de que la mujer es una incubadora”.

El senador Francisco Salvador López Brito, miembro de la Comisión de Salud, explicó que “el problema del aborto clandestino muestra una falta de cultura médica y sexual, que debiera ser imprescindible en los programas educativos”.

De acuerdo con el legislador, “en México es necesario un mayor control de los fármacos y medidas como las indicaciones sobre efectos adversos o la composición”.

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