El Instituto Federal Electoral pone en duda efectividad del INE

Elaboró análisis para la Cámara de Diputados; los consejeros acusan falta de claridad y prevén conflictos con autoridades electorales locales

COMPARTIR 
06/12/2013 07:14 Aurora Zepeda
María Marván espera que las observaciones sean consideradas para las leyes secundarias.
María Marván espera que las observaciones sean consideradas para las leyes secundarias.

CIUDAD DE MÉXICO, 6 de diciembre.- En un documento técnico que el Instituto Federal Electoral (IFE) envió a la Cámara de Diputados, los consejeros señalan, entre otros puntos, que se perfilan conflictos entre órganos locales y el Instituto Nacional Electoral (INE) por la falta de claridad, duplicidad de estructuras y procedimientos redundantes.

Advierten además que no se prevé una transición entre IFE e INE, lo que deja vacíos legales importantes, y mencionan problemas de competencias entre el nuevo órgano y las autoridades electorales estatales en capacitación de funcionarios de casilla y organización de comicios.

Destacan que se le otorga el secreto bancario, fiduciario y hacendario al Consejo General, cuyas sesiones son públicas y en las que participan los propios partidos, es decir, éstos tendrían acceso a esa información y se tendría que dar a conocer públicamente aunque no hubieran concluido las investigaciones en que se requieren esos datos.

Más adelante se advierte de los problemas que traería el que el INE se haga cargo de las chequeras de los partidos.

Se explica que “la realización de los pagos a proveedores y prestadores de servicios por parte del INE abre un delicado e innecesario frente a la actuación de la autoridad electoral, puesto que cualquier retraso, omisión o contratiempo es susceptible de una lectura política por parte de los partidos respecto a que el actuar de la autoridad tiene algún sesgo para favorecer a algún partido político”.

Agrega que “la Constitución debe fortalecer a la autoridad electoral, no abrirle flancos de vulnerabilidad”.

En cuanto al Servicio Profesional Electoral, los consejeros indican que lo dictaminado no da claridad sobre la línea de mando a la que atenderá el personal, si al INE o a los órganos locales.

Agrega que “en el escenario propuesto, se sobreentiende que tendría que establecerse una homologación no sólo de remuneraciones e incentivos, lo cual incrementaría el costo de la administración de un servicio nacional de manera exorbitante; además, se debería crear un tabulador único que elevaría el costo laboral.”

En el documento también se menciona que lo aprobado por el Senado no define lo que pasaría con las candidaturas independientes en temas como financiamiento y tiempos en radio y televisión, al existir dos o más candidatos de este tipo.

Sobre las causales de nulidad, los consejeros advierten, entre otras cosas, que “en efecto, establecer a nivel constitucional la injerencia de medios de comunicación; desvío de recursos públicos; financiamiento ilícito o violación a las reglas de gastos en campaña, genera incentivos, en un contexto de una elección cerrada, a afectar deliberadamente el desarrollo del proceso electoral, con independencia de la voluntad ciudadana expresada en las urnas”.

Por la mañana, la presidenta provisional del IFE, María Marván, explicó que ayer se preveía enviar a los diputados el documento técnico, pero no se dijo optimista de que fuera tomado en cuenta.

La consejera comentó que si no se tomaban en cuenta estas observaciones para la reforma constitucional en materia política-electoral, esperaría que al menos se contemplaran en las leyes secundarias para lograr una buena transición entre el Instituto Federal Electoral y lo que será el Instituto Nacional Electoral.

María Marván reiteró que tal como se planteó la reforma en el Senado de la República, la misma no resolverá problemas en cuanto al ámbito de los comicios, y en cambio creará algunos, afirmó, que no existían en el sistema electoral del país.

Escasa confianza

Los consejeros electorales hicieron más cuestionamientos.

  • En el documento se reitera lo costoso que saldría el cambio del nombre de Instituto Federal Electoral por  Instituto Nacional Electoral.
  • Así como el costo de 82 millones de credenciales que tendrían que canjearse.
  • En adición, se menciona que la facultad para organizar procesos internos de los propios partidos violaría la autonomía de las instituciones políticas y abriría una línea más de cuestionamientos y enfrentamientos de los partidos con el INE.

Comparte esta entrada

Relacionadas

Comentarios