Reabren la Autopista del Sol; 22 mil podrían salir de Acapulco por tierra

El éxodo de paseantes del puerto comenzó poco antes del mediodía de ayer, en el primer día de reapertura de esta vía

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21/09/2013 06:11 Ernesto Méndez, José de Jesús Guadarrama, Raúl Flores y Notimex

ACAPULCO, 21 de septiembre.— La pesadilla para miles de turistas que quedaron varados en el puerto de Acapulco terminó con la reapertura de la Autopista del Sol, cerrada por deslaves a consecuencia de la tormenta tropical Manuel, que afectó a todo el estado de Guerrero.

Los hoteles se empezaron a vaciar, los albergues lucieron menos saturados y la gente emprendió el feliz regreso a su casa, aunque el viaje duró en algunos casos hasta 11 horas.

Sin embargo, el secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, indicó por Twitter que el traslado por carretera duró en los primeros vehículos cinco horas y media.

Alrededor de las 11:28 horas, 32 minutos antes de lo anunciado por la SCT, quedó liberada la vía, que de acuerdo con Ruiz Esparza permitió a al menos 20 mil visitantes abandonar este destino de playa.

Los vehículos y autobuses que salieron de la caseta de La Venta recorrieron la Autopista del Sol hasta el kilómetro 327, a la altura del poblado de Tierra Colorada, donde se construyó un nuevo libramiento a raíz de la emergencia, para incorporarse a la carretera federal, por donde continuaron avanzando 32 kilómetros, para tomar de nuevo la Autopista del Sol, en el kilómetro 295, antes de la caseta de Palo Blanco, y de ahí todo derecho hasta la tan añorada Ciudad de México.

La principal recomendación de la autoridad fue que se viajara a una velocidad máxima de 40 kilómetros por hora, para evitar accidentes, debido a que la tierra todavía está muy suelta, sobre todo en la zona de derrumbes.

“No creo que salgan este viernes, menos de 18 mil, 20 mil personas de aquí del puerto, tres por vehículo, cuatro por vehículo. Estamos hablando de cuatro mil, cinco mil vehículos”, señaló Ruiz Esparza.

Con lágrimas en los ojos

Lucía Zurita y familia fueron los primeros en decir adiós al puerto de Acapulco, a bordo de su Chevy color guinda con placas de circulación MCC 2371, del Estado de México.

La señora, originaria del municipio mexiquense de Tultitlán, tenía cuatro noches durmiendo en su automóvil junto con su mamá, hermana y sobrinos, quienes reconocieron, vivieron “los peores días de su vida”.

Con lágrimas en los ojos, la mujer indicó que quedarse atrapada aquí fue una experiencia muy dura, y que no le quedaron ganas de volver en mucho tiempo.

“Yo lo que quiero es que nos saquen a todos nosotros, para que el gobierno pueda ayudar a la gente, porque hay muchos damnificados por las inundaciones”, explicó.

Se estima que durante este fin de semana partan todos los turistas por vía terrestre y aérea, para que las baterías de las autoridades se enfoquen en atender a las miles de personas que perdieron todo por el agua.

Asimismo, empresas de autotransporte y el gobierno federal dispondrán de autobuses de pasajeros para ofrecer sin costo corridas a la Ciudad de México.

Por lo pronto, el buque Zapoteco de la Secretaría de Marina-Armada de México arribó a la Octava Base Naval, con sede en el puerto de Acapulco, cargado con 14 mil 300 despensas, siete mil latas de atún y seis toneladas de oxígeno médico.

La esperanza es que poco a poco regrese la normalidad al golpeado puerto de Acapulco, y que todas las familias que requieren apoyo reciban atención de los tres órdenes de gobierno.

 

Arman un libramiento en Tierra Colorada

Minutos antes del plazo anunciado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) fue reabierta la Autopista del Sol, que conecta Acapulco con la capital del país, cerrada en tramos desde el sábado pasado por el paso de Manuel.

Este viernes, largas filas de automóviles se formaron a la salida de Acapulco. El éxodo comenzó a las 11:28 horas, aunque sólo en el sentido que va de Acapulco al DF.

Hasta el mediodía se calculó una fila de cinco kilómetros de vehículos que demandaban salir del puerto.

Antes del mediodía, plazo propuesto para la reapertura por Gerardo Ruiz Esparza, titular de la SCT, el funcionario se presentó en la caseta de La Venta, donde automovilistas tenían hasta cuatro días esperando poder pasar hacia Chilpancingo, Iguala, Cuernavaca o la Ciudad de México.

Ahí ordenó retirar las vallas y los conos que bloqueaban el paso para permitir que comenzaran a circular los vehículos y volver a tener comunicación vía terrestre.

Los vehículos y autobuses que pasaron por la Autopista del Sol tuvieron que usar un libramiento, construido ex profeso a raíz de la emergencia, y un tramo de la carretera federal de 32 kilómetros, para tomar de nuevo la Autopista del Sol en el kilómetro 295, antes de la caseta de Palo Blanco. De ahí el recorrido hacia la capital del país fue normal.

La Autopista del Sol será gratuita hasta el domingo 22 de septiembre. Y desde y todo el fin de semana las unidades de transporte de carga circularán por las noches.

Indicaron  que Caminos y Puentes Federales tiene programado reiniciar el cobro de peaje en las cinco casetas el primer minuto del lunes.

Al solicitar información sobre las vías alternas para llegar a la Ciudad de México, los voceros y expertos del área de operación de Capufe indicaron que “no es recomendable hablar de caminos alternos, ya que se desconoce las condiciones en los que se encuentran”, por lo que hicieron un llamado a usar únicamente la autopista de paga de Acapulco a México.

También estarán abiertas las siguientes salidas laterales de Morelos: Alpuyeca, Xochitepec, Aeropuerto, Central de Abastos y Tres Marías.

Según la Dirección de Operación de Capufe, en el pasado puente vacacional entraron al puerto de Acapulco —entre el 13 y el 16 de septiembre— un total de 19 mil 772 vehículos, por lo que se adelanta que sería una cifra muy similar la que tendrá que salir del puerto en este fin de semana.

— José de Jesús Guadarrama

Los cuidan en el trayecto

La Secretaría de Turismo informó que una vez reabierta la circulación en la Autopista del Sol la corporación Ángeles Verdes reforzó su presencia en esa vía para garantizar que los turistas varados en Acapulco, Guerrero, lleguen sin contratiempos a su lugar de origen.

Señaló que la corporación también participa en la aplicación del Operativo Carretero Carrusel, mediante el cual cada 100 vehículos que salen desde ayer por la tarde del puerto hacia la Ciudad de México son guiados por un vehículo oficial y uno de los Ángeles Verdes, para salvaguardar la integridad de los paseantes.

La titular de la Secretaría de Turismo, Claudia Ruiz Massieu, informó que los Ángeles Verdes además mantienen instalados seis campamentos a lo largo de la Autopista del Sol, que funcionan las 24 horas para atender emergencias.

Las patrullas intensificaron sus servicios de auxilio carretero precautorios y asistencia mecánica, abanderamientos y prevención de accidentes. Los Ángeles Verdes mantienen estrecha coordinación con Caminos y Puentes Federales (Capufe) y con la Policía Federal, agregó.

Desde el inicio de la contingencia por las intensas lluvias, el pasado día 13, la corporación ha brindado tres mil 854 servicios de atención a un total de 13 mil 912 turistas en todas las carreteras del país.

Para estas acciones se emplearon 46 patrullas, ocho grúas y participaron 86 efectivos.

Fuerzas Armadas hacen último vuelo con turistas

Con paso cansado, doña Sonia Pérez, acompañada de su nieta, sonreía y suspiraba de estar dentro del hangar de la Policía Federal en el Distrito Federal, institución que realizó el último vuelo de las Fuerzas Armadas en el puente aéreo instalado en Acapulco.

A doña Sonia se le notaba su felicidad, una felicidad que cambió al recordar lo que vivió durante ocho días en el puerto de Acapulco.

Sus vacaciones, al lado de su nieta, se convirtieron en una pesadilla. El miedo en primer lugar por las lluvias, que se volvió desesperación ante la escasez de medicamentos y alimentos perecederos.

“Estuve en los centros comerciales buscando medicamentos para la presión; no había nada en los anaqueles, ni verdura, ni fruta, todo se acabó y para conseguir comprobantes para la escuela cinco horas estuvimos en el Centro de Convenciones y la verdad sí fue mucha angustia”, aseguró.

Fueron días “muy largos de angustia y zozobra, de incertidumbre y miedo a que se acabara todo tipo de alimento porque el amor de su vida —su nieta— ya no tendría con qué alimentarla. Antes del viaje se había planeado de manera perfecta, unas cortas vacaciones de tres días con su única nieta como regalo de cumpleaños en las paradisiacas playas de Acapulco.

Sin embargo, nunca se imaginó que el mal tiempo les jugara una mala pasada; aun así, a pesar de la desgracia que se vive en el puerto de Acapulco, la incomunicación vía celular y telefonía, e incluso internet, permitieron que se unieran más su abuela y nieta.

Nieta que fue una pieza fundamental para que no se desesperara. La solidaridad con los afectados y con el puerto acapulqueño no se hizo esperar.

“Hay mucha gente que estábamos en la Costera y estuvimos ayudando a sacar toda la basura, muchos estudiantes  estuvieron ahí también en la Costera ayudando a quitar toda la porquería que salió del mar”, aseguró la visitante de Acapulco.

Tuvo miedo

Doña Sonia no fue la única que tuvo miedo durante el largo proceso de espera e incomunicación aérea, terrestre y telefonía en el puerto también Daniel Vázquez, con sus 25 años, sintió la desesperación de ver cómo los alimentos se iban terminando.

“Sí me dio miedo; estuvo muy fuerte la lluvia, no paraba hubo un momento en que los alimentos se estaban acabando, entonces fue como una desesperación en su momento muy grande.”

Miedo y angustia porque iba con sus hermanos, sobrinos pequeños y su cuñada que está embarazada, lo que lo ponía a pensar miles de cosas, todas relacionadas con una desgracia.

“Estábamos súper preocupados, porque traíamos a una señora embarazada, un niño chiquito, entonces eso fue como el mayor peligro.”

Sonia Pérez  y Daniel Vázquez son dos de los 140 turistas que regresaron en el último vuelo que realizo la Policía Federal en el puente aéreo Distrito Federal-Acapulco-Distrito Federal.

La Policía Federal realizo 48 vuelos en sus Boeing 727 del martes a viernes, transportando 200 toneladas de víveres y trasladando del puerto de Acapulco al Distrito Federal a tres mil 500 turistas varados, en una hazaña que sólo puede ser equiparaba por la magnitud de la desgracia en la costa guerrerense.

“Conseguir un lugar, experiencia agotadora”

La familia Echavarría Alfaro formó parte del ejército de los 40 mil turistas varados en Acapulco, con motivo del puente de las fiestas patrias,  para quienes conseguir un vuelo de regreso a la Ciudad de México fue una experiencia agotadora.

La madre de la familia afirma que el fin de semana pasado llegaron a Acapulco con la idea de pasarla juntos, disfrutar del sol y dar  el Grito.

“Sin embargo, llegando al puerto te recibe una lluvia intensa que te hace pensar ‘chin ya me quedé encerrada’; sin embargo, con paraguas en mano sales a pasear y estás dispuesta a mojarte mientras ves los comercios y sientes el calorcito tan familiar de Acapulco. Incluso los más aventados siguen en la playa hasta que los fuertes vientos los sacan por el  susto y por la noche notas que el agua ha empezado a subir e incluso da miedo pasar por esos megacharcos”.

La familia Echavarría Alfaro narra que al día siguiente continúa la lluvia intensa pero el ánimo no decae y “dejas que los niños brinquen charcos y persigan ranas; eso sí, notas menos gente en las calles y deja de ser divertido cuando pierdes la señal del teléfono e internet”.

Al día siguiente, continúa, “ya sabes que esto es un caos, hay muchas casas inundadas, el súper está atiborrado de gente y las filas son de siete horas. Más tarde te informan que no hay un regreso pronto por carretera y buscas opciones de vuelo; escuchas que han abierto un puente aéreo pero la realidad ahí es que todo es un caos, muchas filas interminables, aglomeraciones, desesperación y poca información. Entonces no te queda de otra que estar formado ahí con tus hijos y tu perro por largas horas y es cuando empieza como padres el reto más difícil, entretenerlos, explicarles y mantenerlos en paz”.

Para la familia Echavarría Alfaro, las largas horas de espera promueven la plática y el intercambio de información que a veces angustia y a veces da esperanza: “De pronto ya estás anotado en una lista, la 17, que se vuelve  en tu grupo de supervivencia; te organizas, cuidas tus cosas, haces turnos,  juegas con tus acompañantes, conoces de sus vidas y hasta haces tu grupo en Whatsapp; de la nada ya están en tu celular intercambiando información, pasando tips y siendo tus mejores amigos en la desgracia común en el puerto turístico.”

Al siguiente día, el sol aparece, hay más ánimo, “pero te das cuenta que conseguir un vuelo se vuelve la experiencia más agotadora”.

Por fin, según la turista varada en Acapulco, los amigos que se hicieron en las filas  te dan el tip de una nueva oportunidad para un vuelo en la pista militar de Pie de la Cuesta, donde se informa que saldrá un avión de la Marina: “Te aventuras con otros 50 a vivir la experiencia, dirigida por un capitán estricto que habla fuerte y da instrucciones claras, pero justo antes de subir te dice: ‘aquí no importa la clase social, el color o creencia, si yo no lo hago bien nadie llega, así que quiero sus buenas vibras, que dejan atrás esta mala experiencia y se suban con los mejores pensamientos’”.

“Con una porra de ¡hip hip hurra! subimos a ese armatoste que hacía mucho ruido y era frío: ¡Sí, con todo y perro temblando!, volamos con la esperanza de llegar por fin a casa.”

Dan empleo temporal a familias afectadas

La Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) registró a mil 784 familias guerrerenses en el Programa de Empleo Temporal Inmediato, mediante el cual su delegación estatal pagará dos jornales diarios durante diez días por la limpieza de calles y viviendas afectadas por la tormenta tropical Manuel.

En un comunicado, la dependencia informó que junto con personal del Programa de Desarrollo Humano Oportunidades levantó los mil 784 formatos PETI-03 en 22 albergues, donde se atiende a la población damnificada por la contingencia ambiental.

Dio a conocer que por instrucciones de la titular del ramo, Rosario Robles, la delegación en Guerrero busca mitigar los efectos causados por Manuel, de tal suerte que se solicitó la colaboración de las familias afectadas para limpiar sus calles y viviendas, a cambio de un ingreso.

La dependencia, en colaboración con Oportunidades, realiza acciones inmediatas en apoyo a la población afectada, además de coordinarse con la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y con el Fondo de Desastres Naturales (Fonden).

Lo anterior, agregó, con el fin de colaborar en el levantamiento de sus respectivos padrones, con los cuales, en conjunto con los gobiernos estatal y municipal, apoyarán a los damnificados con viviendas o rehabilitación de las mismas.

La Sedesol Guerrero y Oportunidades disponen para realizar este levantamiento de 136 trabajadores, que están en las mesas de atención instaladas en los 22 albergues, donde se conocen las necesidades de la población y de sus localidades, lo que permite abastecer con agua y alimentos a quienes permanecen en ellas.

La dependencia federal dio a conocer que Oportunidades habilitó un centro de acopio en la avenida Insurgentes número 25, colonia Benito Juárez, en Chilpancingo, Guerrero, que funcionará de 7:00 a 19:00 horas de lunes a domingo.

Por otra parte, el gobierno de Guerrero informó que se trabaja en el restablecimiento de los servicios en 56 alcladías.

 

 

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